Las copiosas nevadas caídas en los últimos días en Bariloche y alrededores obligaron a suspender clases y generaron inconvenientes en algunos servicios y el tránsito, pero sus consecuencias para la actividad turística resultaron sumamente beneficiosas.
La gran cantidad de nieve acumulada y el frío imperante en la zona, hacen que su calidad sea ideal para los aficionados al esquí, por lo que el comienzo de la temporada baja llegó acompañado de una intensa actividad.
Las perspectivas que ofrece la nueva temporada, con una sensible reducción en los precios y el buen clima, contrastan con lo ocurrido el año pasado, cuando los temores a la gripe A mermaron notoriamente la cantidad de visitantes.
El clima entusiasma a los operadores turísticos ante las favorables perspectivas de lo que, estiman, será una temporada baja histórica.
Justo Olivieri, director de Catedral Ski Resort y Escuela de Ski & Snowboard, consideró que será “excelente” gracias a “nevadas muy importantes que hicieron que se depositaran en la zona alta de la montaña más de 3 metros de nieve”.
En el principal centro de actividades de montaña de la Patagonia, los días están muy fríos, “lo que hace que la calidad de la nieve sea extraordinario”, explicó Olivieri y tras destacar que “se acumuló mucha nieve hasta la base del cerro” pronosticó que “seguramente, vamos a seguir esquiando en condiciones excepcionales hasta noviembre” próximo.

































