Luego de un largo conflicto Pampa Energía cerró su planta en Puerto General San Martín y 100 trabajadores arreglaron su salida, mientras que otro puñado fue reubicado en otras oficinas de la empresa en el país. “Hemos intentado por todos los medios, pero entendimos que no había un resorte o política de cuidado de este tipo de empresa”, aseguró Mauricio Brizuela, secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Petroquímicos Unidos (Soepu).
El cierre de la única planta productora de caucho sintético de la Argentina se da en un contexto donde el mercado local pierde terreno y los productos importados invaden los comercios. “La empresa planteó la falta de consumo interno con el cierre de Fate, con el menor consumo de Pirelli y Bridgestone y con las exportaciones, era inviable los costos”, agregó Brizuela en La Red Rosario.
Pampa Energía había anunciado a mediados de julio el cierre de su planta en Puerto General San Martín. La decisión significaba unos 130 despidos en el sector petroquímico y otros 70 trabajadores tercerizados. Por su parte, Soepu se manifestó en contra y recurrió a las oficinas del Ministerio de Trabajo de Santa Fe más de una vez en estos 45 días. Sin embargo, el desenlace no pudo ser otro. “Más de 100 compañeros firmaron la salida de común acuerdo con algo superador a lo que dice la ley. Intentamos por todos los medios, con gestiones con la provincia o el municipio, encontrar alguna posibilidad, algún resorte del Estado, para que la planta no cierre. Sin embargo, entendimos que no hay una política de cuidado para estas empresas y difícilmente vuelve a reabrir esa planta”, planteó Brizuela y señaló que unos 25 trabajadores fueron reubicados a lo largo y ancho del país.
Situación complicada para el sector
La planta de polioles y derivados de Dow hace dos años y la de caucho de Pampa Energía recientemente, ponen contra las cuerdas al sector petroquímico, que hoy ve la fuga de 100 puestos de trabajo que difícilmente regresen. “Vemos la necesidad de repensar la industria de Santa Fe por fuera del agro”, señaló Brizuela.
El secretario general de Soepu contó que están impulsado ante legisladores la posibilidad de conectar Vaca Muerta, rica en petróleo y gas no convencional, con Santa Fe porque “es un pedido de las empresas que no tienen materia prima y no pueden seguir generando inversiones en la zona”.
“Hoy el panorama es sombrío, no pasamos un buen momento en el sector petroquímico. Hoy es la planta de caucho, pero corren riesgos un montón de empresas”, remarcó Brizuela.
El pedido de Soepu
El gremio de trabajadores de la industria petroquímica sostuvo que debe ser de vital importancia el tramo Salliqueló–San Jerónimo del Gasoducto Perito Francisco Pascasio Moreno. Se trata de La segunda etapa continúa hasta la ciudad de San Jerónimo Norte en la Provincia de Santa Fe con una distancia de 524 kilómetros. Partiendo de esta base, Brizuela destacó que la conexión será importante para “un montón de industrias que están pasándola mal, principalmente en la época invernal, donde hay receso de gas y se torna antieconómico producir”.
“Ya hemos pedido audiencia con el gobierno de Santa Fe para presentarles tanto el proyecto, que es algo totalmente viable, pero, hay que tener una decisión política”, remarcó Brizuela.
Desde Soepu explican que el tramo Salliqueló-San Jerónimo aportará 21 millones de metros cúbicos de gas a la industria santafesina, que permitirá nuevas inversiones en el sector petroquímico y la industria en general.