Los precio de los alquileres de los departamentos en Rosario mostraron una nueva señal de desaceleración. Los precios de los monoambientes y de las unidades de dos ambientes se mantuvieron en los mismos niveles que en julio, mientras que los departamentos de tres ambientes bajaron casi 8%. El fenómeno se da en un mercado atravesado por una demanda más débil, pérdida de poder adquisitivo y crecientes dificultades de los inquilinos para cumplir con los pagos.
Por caso, el alquiler de un monoambiente se ubicó en agosto en $380.000, el mismo valor que en julio. En los departamentos de dos ambientes también se mantuvo en $500.000. En cambio, las unidades de tres ambientes pasaron de $650.000 a $600.000, lo que representa una baja mensual del 7,7%, relevó el informe mensual del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (Ceso).
La evolución mensual contrasta con las variaciones interanuales, que todavía muestran aumentos importantes. En agosto, los precios de oferta de los departamentos de uno, dos y tres ambientes registraron subas del 27%, 32% y 20%, respectivamente. Los valores siguen siendo considerablemente más altos que un año atrás, aunque el ritmo de actualización perdió fuerza en los últimos meses.
Desde el Ceso vinculan esta moderación con una demanda debilitada en un contexto de creciente morosidad y pérdida de poder adquisitivo. El mercado comienza así a mostrar con mayor claridad los límites que impone la capacidad de pago de los hogares, los propietarios pueden sostener determinados precios de publicación, pero cada vez resulta más difícil encontrar inquilinos que puedan afrontarlos.
La morosidad, una señal del deterioro de los ingresos
El aumento de la morosidad no aparece aislado. Un relevamiento realizado por el Colegio de Corredores Inmobiliarios de Santa Fe, sede Rosario (Cocir), junto con el Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), mostró que el 43% de los corredores consultados tuvo durante el primer cuatrimestre del año casos de rescisión de contratos de viviendas y locales comerciales por imposibilidad de pago de los inquilinos.
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El mismo relevamiento reflejó además una mayor dificultad para colocar las propiedades. Sólo el 19% de los corredores señaló que una vivienda publicada en alquiler consigue una reserva en menos de un mes, mientras que para la mitad de los consultados el plazo se ubica entre uno y dos meses. En mayo de 2024, en cambio, el 78% decía que las viviendas se reservaban en menos de un mes.
El dato ayuda a explicar por qué los precios de oferta muestran una evolución más contenida. La mayor disponibilidad de propiedades se combina con una demanda que perdió capacidad para absorber los valores solicitados.
De hecho, la oferta total de alquileres en pesos para vivienda aumentó 51% en agosto respecto del mismo mes de 2025. En julio, ese incremento interanual había sido del 52%, por lo que el stock disponible continúa en niveles elevados, aunque con una leve moderación en términos interanuales.