La enfermera que estaba al cuidado de Diego Maradona el día de su muerte aseguró que lo "habría escuchado" moverse dentro de la habitación a las 7.30, aunque no ingresó. También denunció que la “obligaron” a poner en el informe que esa mañana había ingresado al cuarto para controlarlo. También declaró el enfermero que estuvo al cuidado del astro durante la madrugada.
Según la investigación que encabeza la fiscal Laura Capra, Gisela, la enfermera que estuvo esa mañana en la casa de Diego Maradona, declaró por segunda vez y aseguró que lo escuchó moverse a las 7.30 aunque nunca ingresó y lo dejó descansar. A su vez, denunció que fue “obligada” a colocar en el informe que había ingresado a controlar sus signos vitales, pero que en realidad lo dejó descansar.
La fiscalía también comunicó que ayer “se recibió declaración testimonial al enfermero que asistió a Diego Maradona durante la madrugada del día 25 de noviembre”.
La declaración del enfermero
“A partir de sus dichos se pudo establecer que habría sido la última persona en verlo con vida aproximadamente a las 6.30 de la mañana, al momento de efectuarse el cambio de guardia. Allí refirió haberlo encontrado descansando en su cama, asegurando que estaba durmiendo y respirando normalmente”, agrega el comunicado sobre la declaración del enfermero de nombre Ricardo.
Este enfermero aportó en forma voluntaria su celular para que los fiscales pudieran extraer el chat de WhatsApp donde reportaban las novedades con la empresa. Luego, indicaron los fiscales, “amplió sus dichos la enfermera presente al momento del deceso, refiriendo que promediando las 7.30 lo habría escuchado moverse dentro de la habitación”.
La Fiscalía solicitó la historia clínica
El reporte del equipo de fiscales liderado por el fiscal general de San Isidro, John Broyad, e integrado por sus adjuntos, Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, y la fiscal de Benavídez Laura Capra, agregó que “se requirió a su vez la remisión de la historia clínica y demás constancias médicas vinculadas a la atención de Maradona”.
También informaron que “se requirió fecha para la realización de las pericias complementarias de la autopsia, las cuales, preliminarmente se realizarían la semana entrante” y que “se solicitaron los registros de las comunicaciones y las grabaciones respecto de los llamados de interés para la investigación”.
“Se recibieron los registros de entrada y salida de visitas y empleados al Barrio San Andrés, como así también las constancias fílmicas respecto de las cámaras de seguridad ubicadas en el ingreso y egreso al barrio”, concluye el comunicado.