Este miércoles, se conoció que el máximo tribunal, compuesto por los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, decidió revocar, por unanimidad, una medida cautelar que obligaba a una de ellas a borrar todas las publicaciones que hizo sobre su colega en sus redes sociales. Además, la disposición le prohibía mencionarla.
Previamente, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil había impuesto esta restricción además de indicarle a la influencer que retire contenido que tuviera en su cuenta con mensajes agraviantes, disposiciones que no sólo fueron confirmadas en primera instancia sino también por la Cámara Civil.
Guerra de influencers
En concreto, la disputa judicial surgió entre Mariana Alejandra Núñez, conocida como "Nana in Seúl" y quien se hizo conocida por criticar a famosos, otros influencers y marcas, y la escritora y comunicadora Candela Sánchez.
La demanda fue iniciada por Sánchez, que aseguró que Nana in Seúl no sólo la hostigaba permanentemente sino que, además, a través de sus mensajes motivaba a que terceros también la agravien de manera persistente.
Es así que la escritora pidió, ante la Justicia, que Nana in Seúl deje de mencionarla, tanto directa como indirectamente (a través de apodos y seudónimos), pero también que elimine contenidos en los que haga referencia hacia su persona y que sus seguidores dejen de intimidarla.
Sánchez advirtió que entre los seudónimos se listaban agravios como “pseudocomunicadora” y “canjela”, expresión usada por Nana in Seúl para hostigarla por los canjes comerciales que la comunicadora hacía y que son la base de su perfil: en su cuenta de Instagram, que tiene unos 190 mil seguidores, comparte contenidos sobre viajes, aspectos de su vida personal y compras.
Esa actividad motivó el eje del contenido de Nana in Seúl, que le muestra a los casi 220 mil seguidores que tiene en la misma red social críticas de manera constante hacia otras personas y que, paradójicamente, también tiene canjes con marcas y recomienda frecuentemente productos.
El fallo de la Corte Suprema
Luego de que la demanda escale, el máximo tribunal tuvo que expedirse y revocó la medida cautelar que impedía a Nana in Seúl mencionar a Sánchez, además de instar a que borre contenidos referidos a ella.
En sus argumentos, los jueces advirtieron que la falta de precisión sobre los contenidos objetados podía inhibir no solo a la demandada, sino también a otros usuarios de redes sociales. Rosatti y Rosenkrantz afirmaron que la medida adoptada no tenía una base sobre publicaciones concretas que hayan vulnerado la intimidad o el honor que invocó Sánchez: "La admisión de una medida cautelar sin precisar cuáles contenidos vulnerarían los derechos a la intimidad y al honor invocados por la actora, además de afectar el derecho de defensa de la destinataria, configura una indebida restricción a la libertad susceptible de generar un efecto inhibitorio no solo en la demandada, sino también en otros usuarios de las redes sociales".
Por su parte, Lorenzetti remarcó que la restricción preventiva dispuesta por la medida cautelar no tenía un alcance determinado y tampoco fijaba cuáles son los parámetros para identificar qué derechos se encontraban en conflicto: "La libertad de expresión es un valor del sistema democrático con la máxima protección y existe una amplia legitimación para reclamar por su defensa como derecho de incidencia colectiva".
La respuesta de Sánchez tras el fallo
Horas después de conocerse el fallo de la Corte Suprema, Sánchez hizo un descargo a través de sus historias en su cuenta de Instagram.
El mensaje fue dirigido a quienes comenzaron nuevamente a hostigarla y que defendieron a Nana in Seúl luego de la decisión del máximo tribunal argentino: "A toda la gente que defiende a Núñez a raíz del fallo de la Corte Suprema en nombre de su libertad de expresión, les recuerdo algunas de las cosas que ella misma viene publicando desde hace años. Y si, digo su libertad, porque mientras ella puede expresarse, muchas de las mujeres a las que ataca hace años también tenemos derecho a mostrar lo que recibimos".
Tras ello, compartió dos publicaciones de Nana in Seúl: una en la que se burla de una campaña para frenar el bullying, que protagonizaron, entre otras Lali Espósito y Barbie Vélez, y otra en la que, justamente, busca criticar a Lali pero, en el texto debajo de la foto, menciona que no va a "decir nada" porque "gnomos attack", en alusión a la baja estatura de la cantante.
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"Qué maravilloso es estar de la vereda de Lali y no de una corte que rifa al país y apoya violencias en nombre de la libertad de expresión. Me dejan tranquila muchas cosas. Que de libre no tenés nada. Y otras que me reservo porque con dinero no pudiste callarme, ni tampoco con años de acoso sistemático. Sobreviví a vos. Y seguiré viviendo mi vida con libertad. Ya no soy la pendeja de 26 años a la que torturabas todos los días", concluyó.