Los restos del dibujante y humorista Carlos Loiseau, Caloi, fallecido anteayer a los 63 años, fueron inhumados ayer en el cementerio porteño de La Chacarita, donde, en una jornada gris y lluviosa, familiares, amigos y colegas dieron su último adiós al creador de "Clemente".
En medio de muestras de afecto popular, emoción y aplausos, el cortejo fúnebre con los restos del libretista partió poco antes de las 12 desde el Congreso Nacional, donde Caloi había sido velado desde las 22.30 de anteanoche, cuando se abrió una capilla ardiente en el Salón de los Pasos Perdidos de la Cámara de Diputados.
Caloi había nacido en Salta el 9 de noviembre de 1948 y falleció en la madrugada del martes en el Instituto del Diagnóstico víctima de cáncer de colon.
Tras conocerse la noticia de su deceso, las muestras de cariño por el dibujante se repitieron en diarios, redes sociales y, también, en el Congreso de la Nación.
Además de su pareja, María Verónica, y sus hijos, pasaron por la capilla ardiente Joaquín Salvador Lavado, Quino; Juan Pablo Zaramella, productor del programa "Caloi en su tinta", y Pelusa Suero, quien inmortalizó la voz de "Clemente" en la versión televisiva.
También estuvieron el titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez y el secretario de Cultura, Jorge Coscia, mientras que la presidenta Cristina Fernández envió una corona.
"Caloi fue un genio, y tuvo, entre otras, la virtud de interpretar e interpelar desde el alma el sentido social de la Argentina. Su creación forma parte del patrimonio de los argentinos", lo evocó Domínguez luego de la partida del cortejo fúnebre desde el Congreso a La Chacarita. l (DyN)
Homenaje
Según dejó trascender la familia del dibujante, sus restos serían cremados para luego llevar las cenizas a Cariló, donde serán esparcidas. El adiós a Caloi estuvo patentizado en el homenaje que sus colegas plasmaron en los espacios que habitualmente ocupan en los principales diarios del país.