India celebró unas maratónicas elecciones que demandaron seis semanas de votación escalonada, con cerca de 970 millones de empadronados para votar, de los que finalmente sufragaron alrededor de 642 millones de personas.

Había 970 millones de personas empadronadas para votar en los comicios que demandaron seis semanas de votación escalonada.
India celebró unas maratónicas elecciones que demandaron seis semanas de votación escalonada, con cerca de 970 millones de empadronados para votar, de los que finalmente sufragaron alrededor de 642 millones de personas.
El país más poblado del mundo organizó un operativo electoral inédito para elegir 543 miembros de la Cámara baja del Parlamento. Las urnas se cerraron el sábado pero el recuento comenzó el martes. Mientras tanto, el Partido Popular Indio de Narendra Modi y sus aliados se adjudicaron la victoria, y los números provisorios indicaban que la coalición obtenía 291 escaños para mantener la mayoría en el Parlamento, aunque el principal partido opositor, Congreso Nacional Indio, habría prácticamente duplicado su representación al pasar de 52 a 99 escaños.
Se emitieron votos en más de un millón de colegios electorales. Cada una de las siete fases de votación duró un solo día y varios distritos electorales en varios Estados votaron ese día. La votación escalonada permitió al gobierno transportar funcionarios electorales y máquinas de votación, así como desplegar decenas de miles de tropas para evitar la violencia. Los candidatos recorrieron el país, los trabajadores electorales viajaron a aldeas remotas y los votantes hicieron fila durante horas bajo un calor sofocante.
El comisionado jefe electoral de la India, Rajiv Kumar, confirmó que 642 millones de votantes ejercieron su derecho cívico en la India, lo que constituye un récord mundial. Fue un verdadero desafío pero Kumar fue incluso más allá: "Es un milagro", aseguró.



Por Florencia O’Keeffe