El Año Nuevo empezó a festejarse el 1º de enero hace cuatro siglos a instancias de la Iglesia
Católica, en función de la supuesta fecha de circuncisión de Jesús, rito judío que se realiza al
octavo día del nacimiento; pero astronómicamente empieza el 21 de marzo, con el equinoccio de
primavera en el hemisferio norte.
En 1582, el papa Gregorio XIII puso en vigencia el calendario que lleva
su nombre para reemplazar al juliano, que acumulaba un desfasaje de 11 días respecto al tiempo
sideral; y para corregirlo emitió una bula que en lo esencial decía: “El día siguiente al 4
de octubre será el 15 y el primer día del año, el 1º de enero”.
El año juliano comenzaba el 21 de diciembre, día del solsticio de
invierno en el hemisferio norte; el romano primigenio, que no tenía enero ni febrero, el 1º de
marzo; el egipcio, el 21 de junio (solsticio de verano); el celta, el 31 de octubre; y el persa,
que es el más reciente (1913) y más perfecto que el gregoriano, el 21 de marzo, cuando aquí
comienza el otoño.
¿Por qué entonces festejarlo el 1º de enero? Como Cristo era judío y
esta tradición impone la circuncisión al octavo día de nacer, el Año Nuevo que se celebra en esta
fecha recuerda el supuesto día de la circuncisión del Mesías, hecho nacer simbólicamente el 25 de
diciembre para borrar los mitos paganos de reverencia al Sol Invicto y al dios Mitra.
¿Qué año festejamos? Al problema del día de comienzo del año se agrega el de tratar de
dilucidar qué año es el que se festejará este 1º de enero.
¿El 2008? Ocurre que esta edad de la Era Cristiana es tan poco fidedigna
como la del año 5768 que los judíos calculan desde Adán, el primer hombre, puesto que Jesús nació
siete años antes de su propia era y hace 500.000 años que el homo sapiens habita el mundo.
Sucedió que en el año 525 el monje Dionisio el Exiguo, que se impuso
tratar de fijar el comienzo de la Era Cristiana, se enredó con los Evangelios y, contra lo que
éstos dicen, calculó que Cristo había nacido cuatro años después de morir Herodes.
Pero a todo esto, Herodes fue quien produjo la matanza de inocentes
buscando degollar a Jesús. ¿Desde cuándo los muertos pueden degollar a los vivos?
Como el tiempo en el que el mundo acepta vivir es el de la Era
Cristiana, a la luz de los nuevos conocimientos hay quienes promueven una nueva fecha de Año Nuevo.
Sería ocho días después del nacimiento de Jesús, entre el 22 y el 23 de septiembre, que supone una
triple coincidencia: su supuesta circuncisión, el comienzo de la primavera del sur y el año nuevo
judío, que suele caer en septiembre. ¿De qué año? Si al 2008 se le suman siete, sería el 2015. Pero
hay libre albedrío y cada quien puede festejar el año que quiera y cuando se le ocurra.


































