Uno de los siete tripulantes que murieron este miércoles al estrellarse un helicóptero en inmediaciones del Parque Provincial Ischigualasto, en San Juan, tenía un estrecho vínculo profesional con Rosario. Se trata del comandante Matías “Ronco” Valenzuela, piloto de la aeronave y miembro de UTV Aeroemergencias, una empresa de emergencias médicas aéreas cuya base operativa funciona en el aeropuerto rosarino.
Quién era Matías “Ronco” Valenzuela, el piloto vinculado a Rosario
Valenzuela se desempeñaba como comandante en UTV Aeroemergencias, considerada la primera empresa de aeroemergencias médicas de la provincia de Santa Fe. La firma opera desde el Aeropuerto Internacional Rosario “Islas Malvinas” y brinda servicios de evacuación, rescate y traslado sanitario en una amplia zona del centro del país.
Tras conocerse la noticia, sus compañeros lo despidieron con un mensaje publicado por la empresa.
“Con profundo dolor despedimos a nuestro querido comandante. Su partida deja un vacío inmenso en nuestro equipo y en cada persona que tuvo el privilegio de compartir su vocación, su entrega y su enorme corazón”, expresaron.
En el comunicado, la firma destacó tanto su trayectoria profesional como su calidad humana. “Ronco fue mucho más que un comandante excepcional: fue un compañero leal, un amigo incondicional y un ejemplo de profesionalismo y humanidad. Siempre con el afán de ayudar a los demás y darles una oportunidad más”, señalaron.
“Hoy lo despedimos, pero su legado vivirá para siempre en cada vuelo, en cada misión y en cada vida que ayudó a salvar”, completaron.
La base de aeroemergencias en el aeropuerto de Rosario
UTV Aeroemergencias tiene su base en el aeropuerto de Rosario, desde donde cubre un radio operativo de aproximadamente 200 kilómetros. Su área de intervención abarca el sur y el centro de Santa Fe, el este de Córdoba, el oeste de Entre Ríos y el norte de la provincia de Buenos Aires.
La compañía mantiene una tripulación integrada por piloto, soporte técnico, médico y coordinador de operaciones en guardia desde la salida del sol hasta el crepúsculo. Según la información de la empresa, el helicóptero puede estar en vuelo en menos de tres minutos desde que se activa una emergencia.
El servicio está diseñado principalmente para situaciones en las que las ambulancias terrestres encuentran limitaciones por las distancias, el tránsito o las dificultades de acceso. Entre los escenarios previstos aparecen los accidentes viales, los siniestros laborales en zonas industriales o rurales y las urgencias médicas que requieren una respuesta inmediata.
La empresa realiza traslados aéreos primarios o prehospitalarios, destinados a personas que deben ser evacuadas desde el lugar de una emergencia, y traslados sanitarios secundarios, programados para pacientes estabilizados que necesitan ser derivados a centros de mayor complejidad. También participa en operativos de traslado de órganos.
Para esas misiones utiliza un helicóptero biturbina Bölkow Bo 105, equipado como una unidad de terapia intensiva aérea y con capacidad para transportar hasta dos pacientes con asistencia médico-quirúrgica durante el vuelo. La aeronave tiene una velocidad de crucero de 204 kilómetros por hora.
En Rosario, los operativos pueden articularse con el helipuerto del Sanatorio Parque y los helipuntos del Hospital de Emergencias Clemente Álvarez y del Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria. Al mismo tiempo que despega la aeronave, se activa un despliegue terrestre para preparar el lugar de aterrizaje y coordinar el ingreso del paciente al establecimiento médico.
Los pilotos y coordinadores de UTV forman parte de un equipo que acumula más de 5.000 misiones de rescate aeromédico realizadas en la Argentina.
El accidente del helicóptero en San Juan
El Bell 412 siniestrado había sido contratado por la Agencia Federal de Emergencias y era utilizado este miércoles en una actividad de formación vinculada con el combate de incendios forestales.
A bordo viajaban Valenzuela, los brigadistas de la AFE Andrés Bosch y Rodrigo Aimetta, y cuatro funcionarios sanjuaninos: Carlos Heredia, director de Protección Civil; Germán Videla, subjefe de la Policía provincial; Rubén Castro, jefe de Bomberos; y Jorge Carbajal, segundo jefe de Bomberos.
El Parque Provincial Ischigualasto suspendió todas las actividades previstas para la jornada después de conocerse el accidente.
Quiénes eran los otros seis tripulantes fallecidos
Marcelo Videla:
Subjefe de la Policía de San Juan, contaba con más de treinta años de experiencia en la fuerza de seguridad provincial. Nacido en Chimbas, se desempeñó en diversas comisarías de la provincia y ocupó cargos clave como la Subsecretaría de Control de Gestión y la Tesorería de la Policía, áreas que demandan alto nivel de responsabilidad y manejo de recursos. Fue designado como subjefe de la fuerza en marzo de 2026, una posición para la que fue elegido por su trayectoria y confianza dentro de la estructura policial. Videla había trabajado en la Comisaría 24° de Rawson, la 3° de Trinidad, la 13° de Rivadavia, la 28° de Rivadavia, la 16° de Calingasta y la 18° de Albardón, entre otras.
Rubén Castro:
Era jefe de Bomberos de la Policía de San Juan. De origen jachallero, Castro fue máxima autoridad del Destacamento N°2 de Bomberos en Jáchal antes de asumir la jefatura provincial. Su carrera dentro del cuerpo de bomberos incluyó la dirección de operativos de emergencia y la coordinación de capacitaciones especializadas en respuesta a siniestros y catástrofes. Como jefe del cuerpo, lideraba la estructura de bomberos en la provincia, siendo responsable de la planificación y ejecución de tareas de rescate, control de incendios y acciones de protección civil.
Carlos Heredia:
Ocupaba el cargo de director de Protección Civil de San Juandesde febrero de 2023, luego de una extensa carrera de 30 años en la Policía provincial, en la que llegó a ser jefe de Bomberos. Tras su retiro de la fuerza de seguridad en diciembre de 2022, Heredia asumió su cargo en el área encargada de coordinar la respuesta ante emergencias y catástrofes en la provincia. Su experiencia y conocimiento en la gestión de crisis lo posicionaron al frente de un área clave dentro del sistema de seguridad sanjuanino, brindando soporte en situaciones de emergencia y desastres naturales.
Jorge Carbajal:
Era subjefe de Bomberos de la Policía de San Juan. Integraba el equipo de mando junto a Rubén Castro y participaba activamente en la coordinación de operativos y capacitaciones. Su labor incluía el diseño y la implementación de estrategias de respuesta ante incendios y emergencias, así como la formación de personal especializado.
Andrés Bosch:
Se desempeñaba como coordinador regional de la Agencia Federal de Emergencias (AFE) y del Servicio Nacional de Manejo del Fuego. Bosch, oriundo de Córdoba, asumió la coordinación de la Región Centro del SNMF en febrero de 2024, tras la propuesta del Ministerio del Interior. Especialista e instructor en incendios forestales, tenía bajo su responsabilidad la logística y la coordinación de medios aéreos en la lucha contra el fuego, abarcando provincias como Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. Su función era clave para el despliegue de recursos y la planificación de acciones contra incendios forestales a nivel nacional.
Rodrigo Aimetta:
También cordobés, era jefe de la Brigada Nacional NEA del Servicio Nacional de Manejo del Fuego e instructor técnico responsable de la capacitación sobre incendios forestales. Su papel en el viaje era dictar módulos teóricos y prácticos de adiestramiento en combate de incendios con apoyo aéreo, dirigidos al personal de seguridad y bomberos de San Juan. Aimetta era reconocido por su labor en la formación de brigadistas y en la coordinación de operativos complejos en distintas regiones del país.