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Furia de la reina Isabel con Harry y Meghan por renunciar a la realeza

La monarca se enteró de la decisión de su nieto por televisión. En un comunicado el Palacio de Buckingham señaló que el trámite llevará tiempo.

Viernes 10 de Enero de 2020

La decisión del príncipe Harry y la duquesa Meghan Markle de renunciar a las funciones que cumplen en la monarquía británica y trabajar para su independencia financiera, golpeó con fuerza a la familia real y fue catalogada como una medida "muy impopular" por distintos expertos en temas de la realeza.

La reina Isabel, "furiosa" por la resolución tomada por su nieto y la esposa de este, tuvo la noticia por la televisión. Motivo suficiente para considerarse traicionada.

Aparte del desplante a la reina, los duques de Sussex provocaron una gran conmoción en todo el Reino Unido al anunciar en un comunicado que habían decidido abandonar parcialmente esas responsabilidades, lo que fue comparado con la abdicación al trono del rey Eduardo VIII en 1936 para casarse con Wallis Simpson, que era estadounidense como Meghan.

Tras el anuncio de Harry y Meghan, el Palacio de Buckingham emitió un comunicado diciendo que había que resolver muchos temas antes de que la pareja pueda hacer realidad sus planes.

El Palacio, en lo que describió como un "mensaje personal del duque y la duquesa de Sussex", dijo que Enrique y Meghan desean tener independencia económica y "repartir" su tiempo entre el Reino Unido y América del Norte.

El comunicado dio a entender que la casa real fue tomada por sorpresa y señaló que las conversaciones con el duque y la duquesa de Sussex están "en sus etapas iniciales".

"Comprendemos su deseo de tomar otro rumbo, pero estos son temas complicados que va a tomar tiempo resolver", apuntó. Un lenguaje muy diplomático que oculta hasta donde será difícil para los Sussex liberarse del status de ser Royals, a la velocidad que ellos están buscando.

El anuncio acaparó titulares en la prensa, según la cual la reina Isabel II no había sido informada de la decisión. El periódico de gran circulación The Sun describió la ruptura como un "Megxit", jugando con la expresión Brexit que alude a la salida de Gran Bretaña de la Unión europea.

Enrique, de 35 años, es nieto de Isabel y está sexto en la línea sucesoria del trono británico. Con su cabello rojizo y su barba, es uno de los miembros de la realeza más populares y se ha pasado toda su vida en el candelero.

Antes de casarse con Enrique, la hoy duquesa de Sussex era Meghan Markle, una actriz estadounidense protagonista de la serie de televisión ``Suits'' (Trajes), que hoy tiene 38 años. La pareja tuvo su primer hijo, Archie, en mayo del 2019.

Junto con el anuncio, la pareja lanzó un portal de internet, sussexroyal.com. Aparentemente ni el anuncio ni el portal fueron consultados con nadie.

No se sabía exactamente en qué parte de América del Norte la pareja piensa pasar tiempo. Meghan pasó su infancia en Los Ángeles y vivió en Toronto cuando grababa la serie "Suits". Harry y su familia no asistieron a las reuniones tradicionales de Navidad de la familia real en Sandringham el mes pasado, sino que estuvieron en Vancouver (Canadá) y visitaron a la madre de Markle, Doria, quien vive en California.

La pareja hizo notar en su comunicado que el fondo real cubre solo el 5 por ciento de sus gastos y que quiere romper ese lazo económico. Dijo también que desconocerá de ahora en adelante los compromisos que tiene la familia real con la prensa.

Como actriz y defensora de los derechos humanos, Merkle está acostumbrada a ser centro de atención, pero no ha ocultado el hecho de que su incorporación a la familia real no ha sido fácil. La pareja resiente sobre todo el trato de los tabloides británicos: dejó entrever su malestar con la prensa en el documental de ITV "Harry & Meghan: An African Journey'' donde dijeron que era duro estar siempre en el candelero y que se publiquen tantas mentiras.

Merkle le dijo a ITV el año pasado que sus amigos británicos le habían recomendado que no se casase con el príncipe por el acoso de la prensa. Agregó que ella, "inocentemente" ignoró esas recomendaciones porque no sabía realmente cómo se manejaba la prensa británica. "Nunca pensé que esto sería fácil, pero pensé que serían justos. Eso es lo que cuesta aceptar", comentó.

Señaló que las presiones aumentaron porque quedó embarazada poco después de casarse.

La prensa británica habla mucho de un presunto distanciamiento entre Enrique y su hermano, el príncipe Guillermo, quien está segundo en la línea sucesoria. Enrique y Meghan desistieron de vivir en el Palacio de Kensington, donde vive Guillermo con su familia, y optaron en cambio por instalarse en un Frogmore Cottage de Windsor.

En la entrevista con ITV, Enrique admitió que tiene algunas diferencias con su hermano, de 37 años, pero afirmó que la mayoría de las cosas que se han dicho ``son puros inventos''.

``Somos hermanos y siempre lo seremos. Hemos tomado caminos distintos en estos momentos, pero siempre lo apoyaré y sé que él siempre me apoyará a mí'', sostuvo.

Según periodistas especializados y expertos en temas de la corona, la pareja no consultó su decisión ni con la reina Isabel II ni con el príncipe de Gales, esposo de la soberana.

Harry, de 35 años, y Meghan, de 38, aseguraron además que planean equilibrar su tiempo entre el Reino Unido y América del Norte, para facilitar la crianza de su hijo sin dejar de lado la tradición real en la que nació.

Además, ese paso atrás les permitirá tener espacio para centrarse en una próxima etapa, incluido el lanzamiento de una nueva fundación de beneficencia.

La medida fue calificada por Jonny Dymond, corresponsal real y presentador de BBC News, como "devastadora" para la reina Isabel II.

Por su parte, la historiadora británica Elizabeth Norton dijo en diálogo con Télam que la novedad "se suma a unos meses ya difíciles para la reina y, una vez más, pone a la familia real bajo un escrutinio crítico".

Algunas semanas atrás, la reina Isabel debió solicitar a su segundo hijo, el príncipe Andrés, duque de York, que se retire de los deberes públicos por su relación con Jeffrey Esptein, el multimillonario acusado de pedofilia que se suicidó dentro de su celda en una cárcel de Nueva York.

Norton subrayó que la medida casi no tiene casi precedentes y "es muy impopular tanto para la familia real como para el pueblo británico".

"Si mantienen sus títulos, su residencia real en Frogmore Cottage, la ciudad de Windsor, y siguen recibiendo fondos del Estado para pagar su protección es probable que se enfrenten a críticas, al igual que cuando tampoco lleven a cabo un número sustancial de compromisos", aseguró.

Los contribuyentes pagaron 2,4 millones de libras (unos 3,13 millones de dólares) para renovar el edificio, al que se mudó la pareja hace solo nueve meses.

Después de que se publicaron las cuentas reales anuales en junio pasado, grupos activistas antimonárquicos como Campaign Group Republic, pidieron que se iniciara una investigación parlamentaria sobre el gasto en la monarquía.

Norton, que obtuvo una maestría en Arqueología y Antropología de la Universidad de Cambridge y se especializa en escribir sobre las reinas de Inglaterra y el período Tudor, cree que ya se están llevando a cabo algunas negociaciones muy complejas sobre el futuro rol de la monarquía con la reina Isabel II y su esposo, el príncipe de Gales.

Según la historiadora británica, al igual que el príncipe Andrés, Meghan y Harry "probablemente esperarán mantener sus títulos y su estatus real, aunque desempeñando un papel muy reducido en la propia familia real".

La escritora dijo que al hacer este anuncio público, la pareja llamó la atención sobre su papel y, efectivamente, sobre "si pueden ser considerados por el público como una buena relación calidad-precio".

Harry, hijo menor del Príncipe Carlos y de la Princesa Diana, nieto de Isabel II y el sexto en la línea de sucesión al trono británico se convirtió en uno de los miembros más populares de la realeza.

En mayo de 2017 se casó con la duquesa de Sussex, una actriz estadounidense y estrella del programa de televisión "Suits".

En una columna del tabloide británico Express, la periodista y escritora Margaret Holder aseguró que la decisión se estaba tomando hace meses, y se explica porque los duques de Sussex se sintieron marginados debido a que los planes para mantener a la monarquía segura de cara al futuro aparentemente no los incluían a ellos ni a su pequeño hijo Archie.

Holder señaló que Markle tampoco pudo adaptarse a la vida como miembro principal de la familia real.

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