Tres aviones británicos con asiento en las Islas Malvinas, dos de guerra y uno que transportaba combustible, sobrevolaron el espacio aéreo argentino y aunque inicialmente se advirtió que podría tratarse de una violación del territorio nacional, luego se reconoció que tuvieron autorización oficial.
La Fuerza Aérea Argentina expresó en un comunicado que “no existió violación del espacio aéreo nacional” por parte de aviones ingleses ya que fueron autorizadas a sobrevolar Tierra del Fuego con destino a Punta Arenas, Chile, debido a razones meteorológicas adversas en Malvinas.
El texto del informe oficial señaló que “en horas de la tarde del miércoles 2 de junio, tres aviones pertenecientes a la Real Fuerza Aérea basados en las Islas Malvinas tuvieron que aterrizar en Punta Arenas (Chile) debido a que por razones meteorológicas, el aeropuerto malvinense se cerró para toda operación”.
El arma precisó que “el Centro de Control de Area 'Comodoro Rivadavia' autorizó la ruta al aeródromo de destino, en cuyo trayecto sobrevolaron parte de la Isla de Tierra del Fuego, cumpliéndose con lo establecido por la normativa vigente sobre circulación aérea por parte de la Organización de Aviación Civil Internacional, para estas circunstancias de excepción, que establece la prioridad para el sobrevuelo y aterrizaje de aeronaves cuando deban dirigirse a aeródromos de alternativa”.
“Por consiguiente, no existió violación del espacio aéreo nacional”, puntualizó.
En horas de la mañana, fuentes oficiales había expresado a DyN que el incidente podría constituirse en una violación del espacio nacional y añadieron que los vuelos se habían detectado luego de que una persona en Tierra del Fuego interceptó una comunicación radial entre los pilotos y la torre de control chilena de Punta Arenas, y no por radares, de los cuales carece, en la zona patagónica, la Fuerza Aérea Argentina.
El incidente tiene lugar en medio de una tensa relación entre Buenos Aires y Londres a raíz del impulso dado por el Reino Unido a trabajos de exploración de hidrocarburos en la cuenca norte del archipiélago.
Hace 12 días, el gobierno nacional, a través de la Cancillería, citó a la embajadora británica ante el país, Shan Morgan, para darle una nota en respuesta a otra similar que el Reino Unido presentó ante la Embajada Argentina en Londres, el 19 de mayo último, siempre por la cuestión petrolera.
En enero pasado, había tenido lugar un incidente similar, aunque en sentido inverso, cuando la Marina británica interceptó un buque argentino en aguas del Atlántico Sur.
El hecho ocurrió el 24 de enero e involucró a la corbeta ARA Drummond que fue acusada de ingresar a aguas territoriales que el Reino Unido reivindica como propias.
Luego se comprobaría que la embarcación argentina debió desviarse por “cuestiones climáticas”, con lo que el incidente quedó aclarado.
En 1982, Buenos Aires y Londres fueron a la Guerra por la sobernía en las islas. El conflicto armado se extendió del 2 de abril al 14 de junio y en él murieron 649 soldados argentinos, 255 militares británicos y tres isleños. (DyN)