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El vuelo de un hombre "con mochila propulsora" sobre la Estatua de la Libertad

Jetpack Aviation desarrolló un nuevo modelo de mochila propulsora. Uno de sus inventores voló durante diez minutos. El dispositivo es propulsado con dos motores de empuje vectorial y gasolina standar.

Lunes 09 de Noviembre de 2015

Casi un siglo después de que Buck Rogers utilizara la mochila propulsora, más conocida como jetpack, en las novelas escritas por Pilip Francis Nowlan, varios emprendedores intentan trasladar hoy esa tecnología al presente. Una de las últimas propuestas es JB-9, el jetpack desarrollado por Jetpack Aviation que ha debutado con un espectacular vuelo sobre la Estatua de la Libertad.

El sueño de volar con una mochila propulsora parece más cerca. O eso al menos es lo que promete Jetpack Aviation con el último modelo de su jetpack que llevó a uno de sus inventores, David Mayman, a volar durante diez minutos alrededor de la Estatua de la Libertad utilizando únicamente su mochila voladora, propulsada con dos motores de empuje vectorial y gasolina standar.

Unas imágenes espectaculares que hablan de la carrera que empezó hace casi un siglo por desarrollar un jetpack realmente seguro, autónomo y fiable. Incluso el ejército nazi probó una variante de estas mochilas voladoras durante la Segunda Guerra Mundial que fueron bautizadas bajo el nombre de Himmelstürmer. Años más tarde apareció el Rocket Belt, una especie de cinturón volador muy espectacular pero que apenas podía mantenerse en el aire durante 20 segundos. El jetpack incluso hizo acto de presencia en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de 1984, sin que desde entonces se haya desarrollado un jetpack de especial utilidad.


Martin JetPack, una mochila voladora con una autonomía de 30 minutos que comenzará a venderse en 2016 a razón de 150.000 dólares por cada aparato. Su principal problema es evidente: es gigantesca, tan portátil como un piano, y resulta materialmente imposible andar con ella.

Más espectacular todavía es el aparato de Yves Rossy, un piloto suizo que ha inventado unas alas a reacción que le permiten volar a 300 kilómetros por hora y grabar escenas tan espectaculares como estas junto a un avión comercial sobre Dubái. Pero para volar necesita despegar desde una aeronave que ya esté en el aire y tienes tan pocas posibilidades de probar un aparato así como de viajar a la Luna.

 

Sin embargo la carrera parece haberse vuelto a reactivar durante la última década. De hecho, hace solo unos meses se presentó el Martin JetPack, una mochila voladora con una autonomía de 30 minutos que comenzará a venderse en 2016 a razón de 150.000 dólares por cada aparato. Su principal problema es evidente: es gigantesca, tan portátil como un piano, y resulta materialmente imposible andar con ella.

Más espectacular todavía es el aparato de Yves Rossy, un piloto suizo que ha inventado unas alas a reacción que le permiten volar a 300 kilómetros por hora y grabar escenas tan espectaculares como estas junto a un avión comercial sobre Dubái. Pero para volar necesita despegar desde una aeronave que ya esté en el aire y tienes tan pocas posibilidades de probar un aparato así como de viajar a la Luna.

 

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