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El juez afirmó que "el crimen de Tomás fue de una cobardía y una brutalidad enorme"

Según el juez, antes del viernes se arribaría a una resolución sobre la situación procesal de Adalberto Cuello, imputado por el asesinato del niño de 9 años de Lincoln. Aún faltan resultados de muestras de ADN tomadas del auto y si se hallaran rastros del menor se complicaría al acusado.

Martes 20 de Diciembre de 2011

El juez de Garantías del partido bonaerense de Junín, José Luccini, definió hoy al crimen del niño de 9 años Tomás Santillán como “un hecho de una cobardía y una brutalidad enormes”, al tiempo que confirmó que tomará “antes del viernes” una “resolución” sobre la situación procesal de Adalberto Cuello, imputado por el asesinato.

No obstante, advirtió que “resta recepcionar” resultados de “pericias de ADN”, aunque alertó que la “situación” del acusado “se complicaría enormemente” si se hallara “algún rastro del menor” en el automóvil al que fue subido en Lincoln poco antes del homicidio, en su guardapolvo o en su mochila.“Al niño le aplicaron diferentes golpes en la cabeza y había signos de defensa en sus manos. Se quiso cubrir la cabeza. El  hecho es de una cobardía y de una brutalidad enormes”, enfatizó  Luccini en declaraciones Continental.

El magistrado agregó que, “por ese motivo, (el delito) está  agravado por ensañamiento y alevosía: actuar sobre seguro y con crueldad ante el dolor y la agonía”.

El juez tiene cinco días para aceptar o rechazar el pedido del  fiscal del caso, Javier Ochoaizpuro, para que se procese a Cuello con prisión preventiva.

“Antes del viernes, voy a tomar una resolución sobre si (el imputado) continúa detenido, si hago lugar a las nulidades planteadas o no, a las peticiones de deformación de causa por falso  testimonio y encubrimiento, a la libertad por falta de mérito y a una  morigeración de prisión preventiva”, ratificó hoy Luccini.

El juez, no obstante, advirtió que “resta por 'recepcionarse'  las pericias de ADN que se remitieron al Departamento (Judicial)  de San Martín, donde la fiscalía tiene un sistema de pericias para  delitos complejos”.

Sin embargo, alertó que “hay restos de ADN en un auto que  supuestamente fue el utilizado (en el hecho), en un guardapolvo y en  una mochila, por lo que, si se determina que en algunos de esos  elementos existe algún rastro del menor, se complicaría enormemente  la situación del imputado”.

El magistrado, al referirse al vehículo, recordó que se trata  de “un auto rojo que era propiedad del padre de la última pareja  de Cuello”, María Inés Márquez.

Por último, advirtió que “también falta agregarse a la causa  el dictamen pericial del psiquiatra” y recordó: “(Ese profesional)  fue la única persona que yo autoricé para que estuviera en la  audiencia (de ayer) y observara las expresiones de Cuello en el  transcurso de la misma”.

El niño de 9 años fue asesinado el 15 de noviembre último,  luego de salir de la escuela Sarmiento, a la que concurría en  Lincoln, y su cadáver fue hallado dos días después en las afueras de esa  ciudad bonaerense. 

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