El gobierno consideró hoy que “está bien manifestarse” en demanda de mayor seguridad, pero advirtió sobre la “vocación política” de “algunos” de los organizadores.

El gobierno consideró hoy que “está bien manifestarse” en demanda de mayor seguridad, pero advirtió sobre la “vocación política” de “algunos” de los organizadores.
“Hay que escuchar qué es lo que se dice. Si hay cosas importantes que tomar, se tendrán que tomar, y si no, seguirán su curso. Pero tengo en claro que algunos de los que están organizando tienen vocación política de enfrentamiento con el Gobierno. El resto de la gente no tiene nada que ver en esto”, dijo el ministro de Justicia, Aníbal Fernández.
El ministro opinó por Radio Continental que la concentración de Plaza de Mayo “es una expresión. Que se expresen, para eso hemos luchado todos, por las libertades. Si ellos entienden que los hechos que han conmocionado en los últimos días motivan eso, que se expresen. Tienen todo el derecho”.
A su turno, Massa dijo que “está bien que frente a una preocupación, una sensación vinculada a la presencia de un problema concreto, no sólo en la Argentina, sino en todo el mundo, como es el tema de la seguridad, la gente se manifieste”.
“En el corto plazo uno puede profundizar las tareas de prevención, articular temas vinculados a la Justicia, y en el largo plazo la solución tiene que ver con una cuestión más estructural, que es la inclusión”, dijo a Radio América.
La marcha que motivó la opinión de los funcionarios surgió por iniciativa de la familia del profesor de educación física Hernán Landolina, asesinado el 3 de marzo frente a su casa de la localidad bonaerense de Lomas del Mirador, partido de La Matanza.
Luego, unas 200 asociaciones y ONG's del conurbano y la Capital asumieron la organización de la concentración.
En tanto, la ministra de Defensa, Nilda Garré, se pronunció sobre la idea de la diva Susana Giménez de que vuelva el servicio militar obligatorio para contener a los jóvenes.
Las “Fuerzas Armadas no tienen como misión contener jóvenes para evitar que cometan delitos”, sostuvo la ministra.
“Es una simplificación absoluta de gente que no entiende la naturaleza y los objetivos que cumplió en su momento el servicio militar obligatorio, que era el de generar una reserva para alguna situación de conflicto bélico que pudiera tener la Argentina, y no tenía nada que ver con la seguridad”, explicó Garré.
En igual sentido opinó Aníbal Fernández, que dijo: “No creo que reinstalar el servicio militar, que creo que es el atraso mayor que podría tener la Argentina, sea una solución. Además, el Ejército tampoco quiere convertirse en un reformatorio”.
Por Mariano D'Arrigo

