Los cuerpos de dos andinistas estadounidenses extraviados desde el 31 de diciembre en el Aconcagua fueron hallados por los rescatistas y se espera que se inicien las tareas exploración para analizar el descenso.

Los cuerpos de dos andinistas estadounidenses extraviados desde el 31 de diciembre en el Aconcagua fueron hallados por los rescatistas y se espera que se inicien las tareas exploración para analizar el descenso.
El ministerio de Tierras, Ambiente y Recursos Naturales de la provincia informó que anteayer se logró el "avistaje de lo que aparentemente serían los andinistas de Estados Unidos, extraviados desde el 31 de Diciembre de 2013".
Según los datos relevados por esa cartera, estos andinistas, luego de salir del glaciar de los Polacos, habrían decidido realizar rapel directamente hacia los campamentos que se observan abajo, colocando una cuerda que les permitió descender unos 60 metros, hasta una zona de rocas quebradizas, de las que cayeron unos 200 metros.
Los cuerpos fueron observados desde el helicóptero de rescate y están en una cota de 6.400 metros, fuera de cualquier ruta de acceso.
"Se evalúa la zona para determinar la posibilidad técnica de recuperar los cuerpos y confirmar su identidad, dando prioridad a la seguridad de los rescatistas", indicaron.
Los rescatistas estiman que se trata de Richard Von Rueden (22) y Francis Keenan (28).
Ambos emprendieron el ascenso el 20 de diciembre con un tercer andinista que abandonó el plan de subir por el glaciar.
Sin embargo, las autoridades esperan bajar los cuerpos para confirmar las identidades.
"Lo cierto es que luego de hacer cumbre cada expedición dio datos, entonces el vuelo fue preciso y se lograron estas imágenes. Ahora hay que verificar si se puede hacer una aproximación. El lugar es muy difícil para llegar, la situación es similar con la expedición de los italianos, una zona a la cual se llega por equivocación o error", sostuvo Daniel Gómez, titular de la Dirección de Recursos Naturales Renovables.
"Tenemos datos de la expedición que bajó" y "vio andinistas en horarios fuera de lo normal", dijo.
Asimismo, manifestó que "el primer dato, antes de la emergencia, es que dos andinistas estaban intentando hacer cumbre fuera del horario normal. Creemos que se pueden haber quedado sin fuerzas y trataron de regresar".
"Eran un grupo de tres andinistas, de 19, 22 y 28 años; el de 19 años se separó del grupo unos días previos y el 1 a la noche se lo logró ubicar, bajó a Nido de Cóndores. El es quien informó que sus compañeros habían continuado por una ruta que no habían acordado y entonces él decidió hacer cumbre por Falso Polaco y se separó de los otros dos chicos", destacó.
Gómez explicó que la búsqueda se había iniciado el 1 de enero ante la alerta emitida por los andinistas estadounidenses el 31 de diciembre.
El miércoles 1, una patrulla de rescate que bajó por Nido de Cóndores encontró extenuado al más joven de los andinistas, de 19 años, quien informó que sus dos compañeros se habían encaminado por el glaciar de los Polacos.
El jueves 2 y viernes 3 el helicóptero no pudo despegar, pero por la tarde salieron tres expediciones, una de guardaparques y dos de patrullas de rescate, en búsqueda de los dos montañistas restantes.
Uno de los grupos hizo cumbre y bajó por la ruta del glaciar de los Polacos. Allí encontraron la cuerda de 60 metros que indicaría que los andinistas habían intentado hacer rapel. La otra patrulla trabajó sobre la ruta normal y se acercó a la canaleta, y la tercera fue directamente por los Polacos hasta el campamento base, donde encontraron la carpa de los estadounidenses.
Finalmente, anteayer por la mañana el helicóptero pudo sobrevolar la zona. Para investigar con mayor precisión se tomaron fotos que permitieron detectar los cuerpos sin vida.
"Tenemos fotos que nos sirvieron para analizar el paradero de los andinistas desaparecidos. Pero previo a eso se realizó un trabajo los días 3 y 4, para precisar la zona de búsqueda. Al proyectar esas imágenes en pantalla se puedo ampliarlas y detectar los dos cuerpos en un canaletón, a 6.400 metros de altura".



Por Gonzalo Santamaría
