Resistencia.- Una beba prematura fue dada por muerta al nacer el 3 de abril y pasó doce horas en la morgue en un confuso episodio en el hospital “Perrando” de la capital chaqueña, donde los profesionales vinculados al hecho fueron separados del cargo mientras se inicia una investigación sumaria, informó el Ministerio de salud provincial.
La niña Luz Milagros "estuvo doce horas en la morgue y hasta el momento en vez del certificado de nacimiento sólo tiene un acta de defunción”, dijo Amalia, que contó hoy emocionada que su hija está viva y se recupera minuto a minuto.
La mujer contó que la nena “nació a las 10.24 y a las 11.05 estaba en un cajón. Pasó doce horas con un frío intenso en la morgue. Yo misma vi su cuerpito con escarcha”, sostuvo la mamá, que fue a la morgue para despedir y sacarle una foto a su hija, que según la pediatra que la atendió “no tenía signos vitales” al momento de nacer.
Según Amalia, el embarazo fue normal hasta el 3 de abril, cuando “los médicos dijeron primero que nació muerta; y después que murió después de nacer porque no aguantó”.
Al explicar el momento en que descubrieron que Luz Milagros estaba viva, la mujer contó que “una señora se acercó a mi marido que estaba esperando para ir a verla a la morgue y le dijo: «Está llorando». Mi marido pensó que se refería a mí, pero no: era mi hija la que estaba llorando”, relató la mujer, mamá de cinco niños pequeños.
La alegría de saberla viva “tapó todo lo demás”, dijo Amalia, quien por el momento prefiere no hablar “de lo legal”.
“Soy creyente. Todo esto fue un milagro de Dios”, sostuvo Amalia, que vive con su familia en Fontana, una localidad del Chaco.
Amalia informó que Luz Milagros, que nació con 26 semanas de gestación, evoluciona satisfactoriamente según el informe de los médicos que la atienden en el sector de Neonatología.
El hecho “desgraciado”, según lo calificó el subsecretario de Salud del Chaco, Rafael Sabatinelli, dará lugar a un sumario y mientras dure ese proceso el personal vinculado al episodio quedará separado del cargo.
“El personal que estuvo involucrado en el hecho tiene responsabilidades y, por lo tanto, tendrá que rendir cuentas sobre lo actuado”, aseguró Sabatinelli.
Según el director del hospital Perrando, José Luis Meiriño, “siempre trabajamos con protocolos estrictos de acción en cada área y, en base a ello, esta pequeña nació sin signos vitales aparentes”.
Explicó que la beba prematura fue asistida por obstetras, ginecólogos y una neonatóloga y que sobre lo que ocurrió después “no tenemos una explicación certera”.
Afirmó que no se manejan hipótesis referentes a lo sucedido, sino que por el contrario se está investigando y se está tratando de dilucidar el hecho tanto en el aspecto científico, técnico y médico, como en el aspecto legal. (Télam)