Cromañón fue una trampa letal
Peritos del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti) coincidieron ayer en que los
materiales que recubrían el techo del boliche República Cromañón al momento de incendiarse
despidieron gases que fueron "letales" y que la presencia de media sombra ayudó a la propagación
del siniestro, que provocó 194 muertos el 30 de diciembre de 2004...
13 de septiembre 2008 · 00:41hs
Peritos del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti) coincidieron ayer en que los materiales que recubrían el techo del boliche República Cromañón al momento de incendiarse despidieron gases que fueron "letales" y que la presencia de media sombra ayudó a la propagación del siniestro, que provocó 194 muertos el 30 de diciembre de 2004 en el barrio porteño de Once.
En la undécima audiencia del juicio oral que realiza el Tribunal Oral en lo Criminal 24, declararon el ingeniero químico Alejandro Ariosti, el arquitecto Basilio Hazapof y el ingeniero y físico Joaquín Valdez.
Media sombra fatídica. Los expertos afirmaron que el techo del boliche tenía espuma de poliuretano, guata y media sombra y que el primero desprendió gases tóxicos que provocan la muerte como el ácido cianhídrico, dióxido y monóxido de carbono, óxido de nitrógeno y vapores de isocianato.
"Si no hubiera estado colocada la media sombra y la bengala hubiera impactado en el centro de un cuadrado de espuma de poliuretano, el lugar hubiera tardado 13 minutos en incendiarse, pero como estaba la media sombra, el tiempo pudo haber sido considerablemente menor", señaló el informe del Inti leído ayer en la sala de audiencias y luego ratificado por los especialistas.
Los peritos estimaron que en el local se concentraron 225 partes por millón de ácido cianhídrico, y que ese nivel "es letal".
A tu turno, el ingeniero Valdez aclaró que "ninguno de los materiales del techo (media sombra, guata y espuma de poliuretano) está prohibido en los Códigos de Edificación" y que en base a estudios efectuados en Estados Unidos con motivo del incendio de la discoteca Station de Rhode Island se llegó a la conclusión de que no existe ninguno seguro. l (Télam)