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Cristóbal López y De Achával "se tiran la pelota embarrada"

Cinco días antes de dejar la presidencia, Néstor Kirchner les obsequió un decreto al empresario Cristóbal López y a su socio en el juego porteño, Federico De Achával.

Martes 05 de Abril de 2016

Cinco días antes de dejar la presidencia, Néstor Kirchner les obsequió un decreto al empresario Cristóbal López y a su socio en el juego porteño, Federico De Achával. Les prorrogó su concesión para explotar máquinas tragamonedas hasta 2032, con la condición de que aumentaran la cantidad de slots: "Se intima a la concesionaria del Hipódromo Argentino de Palermo a incrementar el parque de máquinas electrónicas de resolución inmediata, atento las necesidades del mercado lúdico".

Desde entonces y al menos hasta 2013, Hipódromos Argentinos de Palermo (Hapsa), la sociedad que preside De Achával y que selló una unión transitoria de empresas (UTE) con López para explotar las tragamonedas del predio palermitano, sacó del país 70 millones de dólares. Lo hizo a través de Val de Loire, una sociedad offshore de Nevada, en los Estados Unidos, el paraíso de los juegos de azar. Los depositó en cuentas de Alemania y Suiza. La ruta comenzó en Buenos Aires, tuvo gestiones en Uruguay y Panamá, luego Estados Unidos, y de allí a la banca europea.

En una investigación impulsada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (Icij, en inglés) y el diario alemán Süddeutsche Zeitung, el diario La Nación y el Canal 13 analizaron 11 millones de mails y documentos de Mossack Fonseca, un estudio de Panamá dedicado a crear sociedades offshore. De allí surgen los nombres de centenares de argentinos en paraísos fiscales. Entre ellos, el presidente Mauricio Macri, el futbolista Lionel Messi, el intendente macrista de Lanús, Néstor Grindetti, o el ex secretario privado de Kirchner, Daniel Muñoz, cuando Néstor ya había dejado la presidencia.

En el caso de Hapsa, esos registros revelan múltiples gestiones, el posible uso de managers como pantalla y las transacciones que le permitieron sacar de la Argentina lo que, al tipo de cambio vigente, superan los mil millones de pesos. Y una sociedad offshore clave: Val de Loire. Consultados voceros de López deslindaron todo en Achával. "Val de Loire es de él. La usa para sacar parte de las ganancias de Hapsa al exterior y Cristóbal no tiene nada que ver con eso", indicó anteayer un portavoz del Grupo Indalo.

Sin embargo, también a través de un vocero, De Achával negó ser el dueño de Val de Loire. Sostuvo que es de Edmund Ward, de pasaporte británico, con domicilio en Delaware, para luego indicar que Ward es "representante de otros", a los que identificó sólo como "inversores americanos". La unión entre López y De Achával lleva años. Se asociaron para explotar las salas de azar del Hipódromo de Palermo. En marzo de 2007 Casino Club SA, sociedad insignia de López en el juego, y Hapsa, la firma presidida por De Achával, conformaron una nueva sociedad, Compañía de Inversiones en Entretenimientos SA. Hoy mantienen 4600 slots encendidos las 24 horas, al nivel de los más grandes casinos de Las Vegas. La actividad, de acuerdo a las normas de prevención de lavado, se encuentra catalogada como de alto riesgo.

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