Recibir y dar abrazos hace bien. No solo porque pueden reducir la presión arterial, sino también porque alivian el estrés y la ansiedad. En el marco de la pandemia, ya no es tan sencillo encontrar a una persona para abrazar, es un gesto que se ha perdido. Para recuperar los abrazos, un equipo de investigadores del Instituto Max Planck de Sistemas Inteligentes (MPI-IS) y ETH Zürich han creado un muñeco robot llamado HuggieBot 2.0, que puede brindar ese abrazo que tanto se necesita.
Como lo dice el nombre, se trata de una segunda versión, dado que la primera se decía que era demasiado voluminosa para dar unos abrazos consistentes y además únicamente contaba con un sensor táctil ubicado en la parte posterior, con lo que tampoco era un dispositivo muy avanzado.
Tal como declararon sus responsables al medio Tech Explore: “Sentimos que un robot abrazador debe ser suave, cálido, del tamaño de un humano, percibir visualmente a su usuario, ajustar su abrazo al tamaño y la posición del usuario y soltarlo de manera confiable cuando se quiera terminar el abrazo”.
Este robot cuenta con un torso inflable y suave que puede sentir el contacto de un humano. También le han añadido un par de brazos robóticos que se acompañan de unas almohadillas térmicas por todo el cuerpo del robot, para hacerlo consistente. En todo caso, la parte de su cuerpo más importante son esas especies de manoplas acolchadas que consiguen cerrar completamente el abrazo.
También se le ha añadido una bata morada y un buzo gris para hacerlo lo más humano posible, y evidentemente cuenta con una especie de computadora o tablet que actúa a modo de cabeza, y en su pantalla aparece una cara sonriente. Lleva una cámara de detección de profundidad incorporada, un altavoz y un micro controlador. La pantalla es capaz de mostrar diferentes expresiones faciales, como sonreír y parpadear, para hacer que la experiencia del abrazo sea más realista.
Sus responsables afirman que hace uso de los sensores en los brazos para detectar cuándo el usuario desea dejar el abrazo. También cuenta con un sensor en el torso para detectar cuando un usuario ha quitado sus brazos de la espalda, indicando así su deseo también de terminar el abrazo. Esto hace que sea natural e intuitivo y que no te atrape en su abrazo cuando se quiera desprender.
Si bien en este anuncio han querido dar a conocer la versión 2.0 del robot, ya tienen listo la versión 3.0 que muestra mejoras de hardware y software, y donde el robot es capaz de detectar, clasificar y hasta responder con gestos con la realización del abrazo y con palmaditas incluidas.