Será una tarde de domingo muy especial para Jorge Almirón. Porque el director técnico de Central volverá a pisar el Gigante de Arroyito, pero esta vez lo hará por primera vez como campeón con la entidad auriazul. Tantas veces fue cuestionado y criticado por algunos de los propios hinchas canallas, que ahora habrá que ver como lo reciben en el partido ante Independiente Rivadavia de Mendoza, que comenzará a las 17.
Sin hay algo que hizo Almirón desde que desembarcó en Central fue trabajar, trabajar y trabajar. Siempre mantuvo el perfil bajo y con aciertos y errores buscó que su equipo sea competitivo. Es cierto que tenía la vara muy alta por el título de Ariel Holan en la pasada temporada en la tabla anual. Tal vez por ello, le exigieron muchísimo desde su primer partido.
En varios encuentros en el Gigante debió lidiar con cuestionamientos y reprobaciones de algunos hinchas, pero el DT jamás polemizó con la tribuna.
La opinión del DT de Central
Tras ganar el título en Santiago del Estero, Almirón declaró que “todo en la vida es un proceso. Tengo mucha experiencia en esto. Cuando hay buena energía siempre hay posibilidad de revertirlo. La gente se puso exigente y no pasa nada, los equipos grandes son así”.
Está claro que Almirón logró ser campeón y se ubicó en un grupo muy selecto de entrenadores del club de Arroyito. Esto le otorgará más crédito, pero sabe que igual deberá ir por más de acá hasta fin de año.
En cuanto a los números hasta el momento dirigió a Rosario Central en 41 partidos.
Las estadísticas son positivas, ya que por el torneo local, disputó 27 encuentros de etapa de clasificación y tres de playoffs. Además, sumó ocho encuentros en Copa Libertadores, otros dos de Copa Argentina y uno por la Supercopa Internacional.
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El registro de Almirón
En sus 41 partidos oficiales, sobre 123 puntos en juego, el técnico cosechó 73 unidades. Esta eficacia es producto de 21 triunfos, 10 empates y 10 derrotas. En esos 41 encuentros Central anotó 51 goles y sufrió 34. Además, logró dejar la valla en cero en 16 de esos juegos.
Ahora se sacó una mochila que era ganar la dilatada final con Estudiantes, en un partido muy especial para todos los canallas por la rivalidad creciente con el Pincha.
Por ello tomó oxígeno para ir por los objetivos que restan hasta fin de año, como la tabla anual, la clasificación a copas internacionales y meterse y hacer un buen papel en los playoffs del Clausura.
La eliminación en la Copa Argentina y la Libertadores no lo dejaron bien parado, pero nunca bajó la guardia y contó con el respaldo total del plantel.
Almirón volverá a pisar el Gigante y puede que haya algún acercamiento más afectivo con los hinchas, esos que para él siempre fueron demasiado exigentes.
Concentrados de Central para Independiente Rivadavia