El gobierno estadounidense señaló a fines de 2021 que hubo un récord de más de 100 mil fallecidos por sobredosis en un año en todo su territorio, en su mayoría por opiáceos sintéticos.

El gobierno estadounidense señaló a fines de 2021 que hubo un récord de más de 100 mil fallecidos por sobredosis en un año en todo su territorio, en su mayoría por opiáceos sintéticos.
“Estas sobredosis son principalmente ocasionadas por opiáceos sintéticos, sobre todo el fentanilo fabricado ilegalmente”, dijo en la oportunidad, en una conferencia de prensa, la subdirectora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), Deb Houry.
Precisamente, el fentanilo se sospecha que es el compuesto con el que se adulteró la cocaína que causó 20 muertes en el Conurbano bonaerense.
Entre abril de 2020 y abril de 2021, en plena pandemia de la Covid-19, Estados Unidos registró 100.306 sobredosis fatales, un aumento del 28,5% respecto al mismo periodo del año anterior (78.056 fallecimientos), según cifras provisionales de los CDC.
El presidente Joe Biden lo llamó “un hito trágico” y llamó a combatir el problema.
El fentanilo tomó las calles de EEUU en los últimos años: barrios marginales en ciudades, zonas rurales, regiones industriales deterioradas, suburbios…
El detonante de esta epidemia, se asegura, tuvo origen legal: la receta indiscriminada de la versión farmacéutica de opiáceos, con medicamentos como OxyContin. En 2012, se recetaron 255 millones de pastillas de opiáceos, en un país de unos 320 millones de personas.
Se utiliza en medicina como analgésico para personas terminales con cáncer, pero ahora los laboratorios clandestinos la están produciendo y la están mezclando con heroína _el fentanilo sería mucho más fuerte y adictiva_ .
En un principio, muchos de los que acabaron enganchados al fentanilo se pasaron a la heroína cuando ya no podían obtener más recetas o su consumo era demasiado abundante.
Los carteles de drogas en México están usando sustancias químicas provenientes de China para producir en masa y distribuir fentanilo en Estados Unidos, dijo Anne Milgram, administradora de DEA, la agencia federal antidrogas.
Ante el avance de la pandemia, las prescripciones han caído en los últimos años, pero los carteles de narcotráfico han disparado la producción de opiáceos sintéticos -muchas veces se mezclan en la calle con heroína, cocaína o metanfetaminas- y han llenado las calles del país de una droga barata y destructiva.
En un país desigual, con un sistema de salud pública frágiles o inexistentes, sin estructuras fuertes para el tratamiento de problemas de salud mental o estrategias contra el abuso de drogas y con un colchón familiar y social muy débil en muchas capas de la sociedad, la epidemia se disparó.
Ese fenómeno estaba en plena marcha cuando la pandemia impactó EE.UU. en la primavera de 2020. Las restricciones, los confinamientos, la asfixia en los hospitales y en los servicios sociales fueron como echar gasolina al fuego: las sobredosis aumentaron un 28,5% respecto al año anterior.
"En una crisis de esta magnitud -dijo en referencia a la pandemia Nora Volkow, directora del Instituto Nacional de Abuso de Drogas, a la CNN- los que ya están tomando droga lo hacen en cantidades mayores y los que la han dejado es más fácil que se vuelvan a enganchar".
Los CDC reportaron previamente que hubo unas 93.000 muertes de sobredosis en el 2020, el mayor número registrado en un año natural. Robert Anderson, jefe de estadísticas de mortalidad en los CDC, dijo que el total del 2021 casi seguramente superará 100.000.
“El 2021 va a ser terrible”, concordó el doctor Daniel Ciccarone, experto de política de drogas en la Universidad de California en San Francisco.
Los nuevos datos muestran que muchas de las drogas se relacionan con el fentanilo ilegal, un opioide sumamente letal que hace cinco años superó a la heroína como el tipo de droga involucrado en más muertes. Los traficantes han mezclado fentanilo con otras drogas, una de las razones por las que las muertes causadas por metanfetaminas y cocaína también están subiendo.
Biden y el problema
Biden dijo “Mi gobierno está comprometido en hacer todo lo que esté en nuestro poder para atender la adicción y acabar con la epidemia de sobredosis”, reaccionó el mandatario estadounidense en un comunicado.
“Mientras continuamos progresando para vencer la pandemia de Covid-19, no podemos ignorar esta epidemia de desapariciones, que ha afectado a familias y comunidades alrededor de todo el país”, agregó.
Además, la Casa Blanca anunció que prevé mejorar el acceso a la naloxona, un medicamento capaz de contrarrestar una sobredosis.
“Es tiempo de hacer frente al hecho de que esta crisis parece estar empeorando. Necesitamos poner todas las manos a la obra”, apuntó el secretario de Salud Xavier Becerra.
“Esto es inaceptable y requiere una respuesta sin precedentes'', dijo el doctor Rahul Gupta, director de la Política Nacional de Control de Drogas.
Los expertos piensan que los principales motores del aumento de las muertes de sobredosis son la prevalencia del fatal fentanilo en los suministros de drogas y la pandemia de COVID-19, que dejó a muchos consumidores de drogas aislados e incapaces de conseguir tratamiento u otra ayuda.
El número es “devastador”, dijo Katherine Keyes, una experta de la Universidad de Columbia en abuso de drogas. "Es una magnitud de muertes de sobredosis que no hemos visto previamente en este país''.
Las muertes de sobredosis superan ahora las muertes por accidentes automovilísticos, armas de fuego e incluso influenza y neumonía. El total se acerca al de la diabetes, la séptima mayor causa de muertes en el país.


Por Mariano D'Arrigo
Por Javier Felcaro