Un operativo para desalojar a familias que ocupaban una calle en un asentamiento lindero a la villa 31 del barrio porteño de Retiro derivó ayer en incidentes con enfrentamientos en el que arrojaron bombas de gas pimienta y piedras. Tras el choque, dos niños y una mujer embarazada fueron atendidos por personal médico.
En el procedimiento, ordenado por el juez federal Ariel Lijo, participaron ocho patrulleros y 260 gendarmes y policías para evitar que habitantes de la villa San Martín edifiquen sobre la calle 14, que comunica con el otro asentamiento.
El Ministerio de Seguridad calificó de “incidente menor” este episodio y aseguró que los gendarmes actuaron “una vez que se verificó que no había niños ni mujeres”.
La secretaria de Seguridad Operativa nacional, Cristina Camaño, explicó que la orden judicial se efectivizó tras fracasar anteayer la “última instancia de diálogo” con las 40 personas que “hace 22 días” ocuparon esa calle sobre un terreno “federal”.
El Ministerio sostuvo, además, que “en esa zona se instalará una sala de primeros auxilios, con ambulancia y un destacamento policial”.
Para el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, “la Nación nuevamente decidió no desalojar como pidió la justicia. No se puede tener esta situación permanente” de tomas de espacios públicos de la ciudad”. Una vecina, Rosmary, del consejo del barrio San Martín, dijo que el lugar es el único acceso al barrio de ambulancias y bomberos.
En el barrio de Palermo, el desalojo de las ex bodegas Giol se suspendió, pese a que policías habían llegado al lugar para cumplir la orden judicial.
En la provincia de Buenos Aires, el Ministro de Seguridad y Justicia bonaerense, Ricardo Casal, entregó al padre Farinello 92 terrenos para la construcción de viviendas destinadas a familias que actualmente residen en asentamientos de la zona. l (Télam y DyN)




























