Chile anunció esta semana la construcción de un aeropuerto comercial en la región costera de Valparaíso, a 120 kilómetros al oeste de Santiago, la capital. Se espera que empiece a recibir vuelos nacionales e internacionales en 2027.

El país trasandino dueño de las mejores carreteras de América Latina amplía el aeródromo de Viña del Mar pensando también en el público argentino
El presidente Gabriel Boric al dar la noticia al país el jueves pasado. “Así se contruye Chile, con visión de largo plazo”, expresó el mandatario socialista.
Chile anunció esta semana la construcción de un aeropuerto comercial en la región costera de Valparaíso, a 120 kilómetros al oeste de Santiago, la capital. Se espera que empiece a recibir vuelos nacionales e internacionales en 2027.
Lo interesante para el público argentino es que se prevé que reciba vuelos de ciudades argentinas como Mendoza, Córdoba y Buenos Aires y, por su ubicación, da acceso a algunas de las playas más elegidas para el verano.
El proyecto toma como punto de partida el Aeródromo Viña del Mar. Con una inversión de 79 millones de dólares, se mejorará y ampliará la estructura ya existente en el cerro Torquemada de Concón y administrada por la Armada chilena desde 1987.
“La transformación en aeropuerto del aeródromo de Concón es un orgullo”, dijo el presidente de Chile, Gabriel Boric, durante un acto oficial el jueves pasado.
“Esta noticia va a tener un impacto importante en el turismo que es fundamental en la comuna. Sabemos que el turismo lo ha pasado mal después de la pandemia, le ha costado recuperarse”, agregó. El país con las mejores rutas y autopistas de América Latina mantiene su avance en infraestructura más allá del color de sus gobiernos, socialistas o conservadores.
La inversión ha sido la constante, al compás del crecimiento sostenido de su economía tanto a lo largo de los gobiernos de Ricardo Lagos (2000-2006) como los dos de la socialista Michelle Bachelet (2006-2010 y 2014-2018), los dos mandatos del derechista recientemente fallecido Sebastián Piñera (2010-2014 y 2018-2022) y el actual del izquierdista Gabriel Boric.
Las obras tienen previsto el ensanchamiento y alargamiento de pistas y la construcción de una nueva terminal de pasajeros de más de 4.000 metros cuadrados, una nueva torre de control, una subestación eléctrica y estacionamientos, entre otras facilidades.
“Hace 12 años que en Chile no se ponía en marcha la habilitación de un nuevo aeropuerto. Vamos a estar en condiciones de iniciar las obras de construcción del terminal de pasajeros en el próximo año, para posteriormente iniciar formalmente los vuelos comerciales”, afirmó la ministra de Obras Públicas, Jessica López.
Las estimaciones indican que este aeropuerto permitirá transportar 900 mil pasajeros al año y contribuirá a potenciar el turismo en la región, famosa por sus playas, las más visitadas del país.
Entre las rutas nacionales que se proyectan para operar desde y hacia este aeropuerto están Antofagasta, Calama, La Serena, Concepción y Puerto Montt (todos en Chile). Y en términos de vuelos internacionales, se contempla conectar con los argentinos de Mendoza, Córdoba y Buenos Aires.
Considerado el principal centro de veraneo, Viña del Mar es una gran ciudad con playas y todos los servicios y entretenimientos, desde casinos, pubs y discos hasta restaurantes. Muy cerca hay otros destinos como Reñaca (a 7 kilómetros) y Concón (a 13 kilómetros), la “capital gastronómica”.
Este año, Chile puso en funcionamiento el tren “más rápido y moderno de Sudamérica”, que terminará conectando la Estación Central de Santiago con la comuna de Chillán, en el centro del país, en menos de cuatro horas.
Desde el 11 de marzo el servicio llega hasta Talca en dos horas y 40 minutos, y se prevé que en el segundo trimestre estará completamente operativo hasta Chillán.
Con una inversión de 70 millones de dólares, el tren alcanza una velocidad máxima de 160 kilómetros por hora (km/h), puede acomodar un máximo de 238 pasajeros sentados y cuando funcione a pleno será capaz de ofrecer 12 servicios diarios (seis en cada sentido) hasta Chillán.
La iniciativa del tren veloz surgió durante la segunda presidencia de Piñera en 2019, pero las primeras máquinas llegaron desde China durante el mandato de Boric. El 4 de enero de este año comenzó la venta de billetes y el 19 de enero se habilitó el servicio Estación Central - Curicó.
El empuje modernizador presenta a Chile como un modelo a seguir en cuanto a la construcción de autopistas. El presidente de nuestro país, Javier Milei, dijo ya en campaña electoral el año pasado que pretendía emular el método de obra pública “a la chilena”.
El sistema de concesiones se transformó en la principal herramienta para trazar nuevas carreteras o mejorar las existentes. A 30 años de su puesta en marcha, el modelo sumó una inversión total de 28 mil millones de dólares, uniendo al país de norte a sur.

