Más de 150 cantores argentinos lograron ayer batir el récord en el Segundo Maratón de las Chacareras, que por más de 40 horas se desarrolló en forma ininterrumpida en la ciudad santiagueña de La Banda, la denominada “cuna de poetas y cantores”, ubicada a 7 kilómetros de la capital provincial, según publicó el diario El Liberal, en su edición digital.
El espectáculo artístico, que se desarrolla bajo el slogan “La Banda, cuna de la chacarera”, tuvo por escenario la casa paterna del tradicional grupo folclórico local Los Carabajal, ubicada en el popular barrio Los Lagos.
De esta manera, la iniciativa de Cuti Carabajal, que integra un dúo folclórico con su primo Roberto, alcanzó el objetivo de superar las 36 horas ininterrumpidas de interpretación de chacareras alcanzadas en la edición anterior y que figuran en el libro Guinness World Records (GWR).
La interpretación de alrededor de 800 chacareras, certificadas por el veedor del GWR, Víctor Manuel Tirador, fue ejecutada por más de 150 cantores, de distintas provincias argentinas, en pequeños intervalos que no superaban los 30 segundos, remplazados por el rasguido de las guitarras o el ripequetear de los bombos legüeros.
Al cierre del Segundo Maratón de las Chacareras asistió el gobernador santiagueño, Gerardo Zamora, quien felicitó a los integrantes de la familia Carabajal “por la feliz idea y este nuevo récord que nos permite mantener intactos nuestros valores culturales”.
“Quiero agradecer a todos los folcloristas por el amor a la tierra, a los turistas que nos visitan en la provincia, atraídos por el folclore y las tradiciones santiagueñas”, destacó el mandatario provincial.
Durante las 40 horas ininterrumpidas, en la casa de Los Carabajal y para el orgullo de los santiagueños, volvió a cobrar mayor vigencia aquello de “qué tiene la chacarera, qué tiene que hace alegrar, a los ciegos bailar, los mudos la tararean y los sordos se babean cuando la sienten tocar”.
El espectáculo, que forma parte de El Carabajalazo, continuaba anoche con una peña en las instalaciones del Centro Recreativo de La Banda, población que vio colmada su capacidad hotelera y que permitió que varios turistas se alojaran en casas de familia para participar del Segundo Maratón de las Chacareras.



































