El compositor Ariel Ramírez, uno de los principales exponentes del folclore, murió anoche, a los 88 años.

El compositor Ariel Ramírez, uno de los principales exponentes del folclore, murió anoche, a los 88 años.
Había permanecido internado en una sala de terapia intensiva en una clínica privada del conurbano bonaerense víctima de un cuadro de neumonía agravado luego por un problema renal.
Padecía desde hace años una enfermedad por la que prácticamente ha perdido la memoria.
Fue un gran melodista del folclore, pianista y compositor que dejó importantes piezas para el repertorio de la música nativa.
Empardando el genio de Cuchi Leguizamón, Adolfo Abalos y Eduardo Falú, entre otros, que han escrito obras muy bellas. Pero marcó la diferencia con "Alfonsina y el mar", "Zamba de usted", o con las canciones de esas dos magníficas obras conceptuales, "Cantata sudamericana" y "Mujeres argentinas", que Ramírez compuso sobre las letras de Félix Luna, y que el público escuchó en la magnífica voz de Mercedes Sosa. En la misma línea se inscriben temas históricos como "Volveré siempre a San Juan", "Juana Azurduy" y "Rosarito Vera, maestra", entre otros.
Nació en Santa Fe el 4 de septiembre de 1921 y supo ser un músico que recorrió el país en todas las direcciones, trasponiendo los regionalismos.
Así, dos son las características centrales de su obra y de su legado: la musicalidad expresada en el melodismo y la concepción abierta del folklore argentino que le permitió abordar géneros variados y crear obras que terminaron destacándose en cada uno de estos paisajes sonoros. La "Misa Criolla" es uno de los más claros ejemplos de esa diversidad que se fue dando casi desde el comienzo de su carrera.
Cuando era joven se trasladó de Santa Fe a Córdoba. Una vez allí, a instancias de Atahualpa Yupanqui, comenzó a recorrer el norte argentino. Luego pasó un tiempo en Mendoza y después se instaló en Buenos Aires, donde su actividad como pianista fue mayor.
La "Misa criolla" es la obra de raíz folclórica que más se ha interpretado en el exterior exterior y la que más versiones tuvo, incluso la de tenores de la música clásica.
Además de su tarea como pianista y compositor, Ariel Ramírez fue, durante cinco períodos, hasta 2004, presidente de la Sociedad Argentina de Autores y Compositores (Sadaic).
También incursionó en la cinematografía, al producir bandas sonoras para algunas películas de los directores argentinos Leopoldo Torre Nilsson, Fernando Ayala y Héctor Olivera.



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