La presidenta Cristina Fernández de Kirchner entregará hoy a su par boliviano, Evo Morales, el sable de la heroína de la independencia Juana Azurduy de Padilla en un acto “que tiene un valor histórico muy profundo”, afirmó el portavoz presidencial boliviano, Iván Canelas.
Cristina entregará el sable de la heroína, nacida en la población de Toroca el 12 de julio de 1780, en una solemne ceremonia que se cumplirá en la Casa de la Libertad y donde sesionará por primera vez la Asamblea Legislativa Plurinacional, en Sucre.
Canelas reafirmó que el “acto va a ser muy importante y tiene un valor histórico muy profundo”, además resaltó el ascenso post mórtem al grado de generala de Juana Azurduy de Padilla, a quien definió como “la primera mujer en ingresar al Ejército Argentino en la lucha contra los españoles”.
La presidenta llegará a Sucre cerca al mediodía de hoy, donde será recibida por Morales para participar en los actos protocolares previstos para la jornada.
“Se va a reconocer y ratificar la importancia que tiene Sucre, pero además la presidenta Kirchner va a traer el sable de Juana Azurduy de Padilla, que le va a entregar al presidente en reconocimiento de esa lucha que ha tenido una de las más grandes heroínas que hemos tenido en toda América latina”, concluyó Canelas.
Azurduy nació el 12 de julio de 1780, en el cantón de Toroca, en las cercanías de Chuquisaca En tiempos del virreinato del Alto Perú, junto a su esposo Manuel Padilla, se unió a las tropas que luchaban contra los realistas españoles, enviadas a Sucre desde Buenos Aires, bajo el mando de Antonio Balcarce, y combatió incluso embarazada.
En 1813 Juana Azurduy junto a su marido se pusieron a las órdenes de Manuel Belgrano, en su carácter de jefe del Ejército del Norte. Por su heroísmo en distintas acciones militares Belgrano le hizo entrega de su sable.
Azurduy perdió a cinco de sus seis hijos en las guerras de la independencia y tras morir en 1862 en la indigencia, sus restos fueron sepultados en una fosa común, de donde se exhumaron cerca de un siglo después para ser trasladados a un mausoleo en Sucre.



































