Ichikawa (Japón).- El es el típico anciano con un poco de pelo canoso alrededor de
la cabeza y dentadura postiza.
Pero Shigeo Tokuda de 75 años, sentado en un set de televisión y vestido con un kimono de
seda y un “taparrabos”, está a punto de practicar sexo en una película con una mujer
que es más joven que su hija.
Tokuda es la estrella porno de mayor edad en Japón y está rodando su última película, en la que
interpreta a un maestro del sexo.
El director aseguró que las películas demostraban a la gente que la actividad sexual no debe
terminar con la edad, y en los 16 años que lleva realizando este tipo de cintas, Tokuda ha actuado
junto a mujeres en un rango de edad desde la veintena hasta la suya propia.
“Debuté a los 59 años, y he actuado en más de 200 películas porno desde entonces”,
afirmó, usando su nombre artístico, y no el real, para la entrevista en el set.
“Quería poner en cuestionamiento lo que la gente corriente no hacía, así que decidí ser un
actor porno”, sostuvo
En el rodaje del lunes utilizó vibradores, látigos y velas para satisfacer a la actriz de 36
años. El filme no tenía guión.
Tokuda llegó tarde a la industria pornográfica. Llevaba la vida típica de un oficinista
japonés como agente de viajes, después de graduarse en una de las escuelas de elite de Tokio.
Dejó su carrera a un lado porque estaba insatisfecho con la falta de argumento en las películas
de sexo que había visto, lo que le llevó a una discusión con un productor sobre si él podría
hacerlo mejor.
Tardó un par de años en decidirse, pero con el tiempo Tokuda se quitó los pantalones ante las
cámaras.
Desde entonces, se ha convertido en una figura habitual en las películas porno de alquiler en
Japón, que tiene una población que envejece rápidamente y con alta esperanza de vida. Uno de cada
cinco japoneses tiene más de 65 años.
“Otros hombres ancianos piensan que lo pueden hacer porque él puede. Los ancianos pueden
sentirse seguros y alentados cuando lo ven en sus películas”, dijo Gaichi Kono, el director
de la última película de Tokuda.
Las películas de Tokuda pronto se ofrecerán en las residencias para la tercera edad, serán
material de exportación y podrán verse en internet.
Tokuda asegura que su esposa y su hija aparentan no saberlo y que sus amigos nunca se lo
imaginarían.
“Pero mi trabajo me mantiene vivo”, dice, y asegura que planea seguir hasta que
cumpla al menos 80 años.(Reuters)