El Ministerio Público Tutelar de la Ciudad de Buenos Aires informó ayer que ya son cuatro las adolescentes que denunciaron haber sido acosadas por un preceptor de una escuela del barrio porteño de Flores.

El Ministerio Público Tutelar de la Ciudad de Buenos Aires informó ayer que ya son cuatro las adolescentes que denunciaron haber sido acosadas por un preceptor de una escuela del barrio porteño de Flores.
Según confirmó a la titular de esa dependencia, Yael Bendel, las alumnas de la Escuela de Comercio Número 21 de Flores que ya fueron entrevistadas son cuatro, pero podrían sumarse más.
El caso se conoció este fin de semana, cuando una de las adolescentes difundió en su cuenta de Twitter los mensajes que le enviaba el preceptor Facundo Fameli, en los que le ofrecía no pasarle las faltas a cambio de "merendar" o "dormir" con ella.
Fue a partir de esos mensajes que el Ministerio Público actuó de oficio y radicó la denuncia en la Fiscalía en lo Penal, Contravencional y de Faltas N?30 (especializada en Delitos Informáticos) de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo de Celsa Ramírez.
Ayer, la adolescente habló en la puerta del establecimiento donde contó que por "miedo y verguenza" terminó borrando los mensajes que le envió el acusado.
"No quería ni cruzármelo porque me sentía incómoda cuando me miraba, creía que me iba a reclamar y borré los mensajes porque tenía miedo que alguien se enterara y me daba vergüenza", dijo ayer la denunciante, de 15 años, al canal C5N.
La joven precisó que la situación de supuesto acoso sucedió hace seis meses y, por rumores, se enteró de al menos otro tres casos con adolescentes de entre 12 y 15 años, que ayer fueron confirmados por la Justicia.
"Me ofrecía «ratearme» a cambio de no tomarme las faltas y a mí me daba vergüenza no contestarle por miedo a que se enojara, porque él es más grande y yo soy chiquita", agregó la adolescente, tras señalar que el denunciado trabaja desde los 19 años en esa escuela y es hijo de una ex vicedirectora de la institución.
La denunciante dijo que "la situación ya se sabía por rumores" y que los directivos del establecimiento "pretendían que la situación se resolviera puertas adentro".
Otra víctima dijo a C5N que intercambió mensajes por Instagram con el denunciado hace un mes atrás y que la invitó a su casa a merendar.

