El cuerpo y los signos
La astrología basada en el principio de la Tabla de Esmeralda que dice que lo
que está abajo en la Tierra es como lo que está arriba en el cielo como una unidad, y ubicando al
hombre como un microcosmos dentro del macroscosmos, utilizó el conocimiento analógico relacionando
a los 12 signos con las diferentes partes del cuerpo humano.
13 de enero 2008 · 02:04hs
La astrología basada en el principio de la Tabla de Esmeralda que dice que lo
que está abajo en la Tierra es como lo que está arriba en el cielo como una unidad, y ubicando al
hombre como un microcosmos dentro del macroscosmos, utilizó el conocimiento analógico relacionando
a los 12 signos con las diferentes partes del cuerpo humano.
En el mundo antiguo, sobre todo en Grecia, la astrología y la medicina estaban
íntimamente relacionadas. Hipócrates, el padre de la medicina, tenía conocimientos astrológicos y
los utilizaba con frecuencia como ha quedado plasmado en sus escritos. Paracelso es otro ejemplo
posterior. Sobre el círculo zodiacal, que comienza en Aries y termina en Piscis, se extendió la
figura del cuerpo humano. A lo largo del círculo, símbolo de la perfección y la unidad, se ubicó a
la cabeza en Aries y los pies en Piscis, el último signo. Una de las ramas modernas de la
astrológica es la astrología médica. A cada parte del cuerpo y a cada órgano le corresponde un
signo y un planeta.
Los cuatro humores están relacionados con los cuatro elementos: el fuego
asociado a la fuerza vital (Aries, Leo y Sagitario) es caliente y seco y representa la bilis. La
tierra (Tauro, Virgo y Capricornio) fría, seca está ligada a los elementos más sólidos del cuerpo
como por ejemplo los huesos. El aire, (Géminis, Libra y Acuario) caliente y húmedo, se lo asocia a
los vasos sanguíneos, los elementos gaseosos del cuerpo. El agua, (Cáncer, Escorpio y Piscis) fría
y húmeda, se relaciona con el sistema digestivo, el aparato genital y los líquidos del cuerpo.
Aries rige la cabeza, la cara, ojos, la vista, entre otras áreas. Un planeta mal
aspectado en cualquier signo daría una predisposición a una disfunción en esta parte del cuerpo;
Tauro la garganta, la base del cráneo, la tiroides, la garganta y los oídos; Géminis los brazos, el
aparato respiratorio, los bronquios y el aparato nervioso; Cáncer los pulmones, el pecho, las
costillas, el estómago y aparato digestivo; Leo el corazón, las arterias coronarias, la medula
espinal y los centros nerviosos.
Virgo el abdomen, los intestinos, la vesícula biliar, la apendicitis y la
matriz; Libra el sistema venoso, los riñones, la región lumbar y las glándulas suprarrenales;
Escorpio los órganos genitales, el aparato urinario, junto con Libra, y los órganos de
reproducción; Sagitario la cadera, los muslos, el sacro y los músculos; Capricornio los huesos, el
esqueleto, la piel, las rodillas y las articulaciones; Acuario la circulación, la médula, el
sistema nervioso y la piernas y Piscis el aparato glandular, los ganglios, los vasos linfáticos,
los tejidos, las mucosidades y los pies. Entre los signos opuestos que son complementarios siempre
existe una relación íntima.