Escenario

Un homenaje a Doménico Modugno con aire poético

Gianfranco Berardi, performer ciego, habla de su obra "Yo trato de volar", que presenta hoy con entrada gratuita. Organiza el Consulado General de Italia en Rosario.

Domingo 29 de Septiembre de 2019

En el marco de la XIX Semana de la Lengua Italiana en el mundo, la iniciativa global #Vivereallitaliana y el Programa de internacionalización de la escena teatral de la región de Puglia, llega la obra de teatro “Io provo a volare” (“Yo trato de volar”), de la Compañía Berardi-Casolari, en un homenaje a Doménico Modugno. Por única vez en Rosario, subirá a escena hoy, a las 19, en el Teatro Príncipe de Asturias del Parque de España (Sarmiento y el río), con entrada gratuita. Organiza el Consulado General de Italia en Rosario.

A partir de referencias autobiográficas de su autor Gianfranco Berardi, actor y performer ciego, “Yo trato de volar” es una dramaturgia original que cuenta la vida de uno de los tantos jóvenes provincianos que se ha preparado, siguiendo la estela del mito, para afrontar cada peripecia y ver cumplidos sus sueños de convertirse en artista.

Es precisamente a partir de la descripción de las expectativas, las desilusiones, los esfuerzos y los sueños, como se articula el viaje a través de distintos episodios de la realidad provinciana y de las alienantes experiencias metropolitanas.

“La obra es un homenaje a Doménico Modugno, nació desde una idea mía de hacer una autobiografía, bajo la dirección de Gabriella Casolari con quien trabajo hace más de diez años. En este caso hicimos una escritura conjunta: a cuatro manos, dos corazones y dos ojos”, explicó entre risas Gianfranco Berardi, actor y performer no vidente nacido en la misma tierra que el cantautor de “Nel blu dipinto di blu”, en el sur de Italia.

"Como un joven que empieza a jugar a la pelota y se inspira en Messi o Maradona, lo mismo nos inspiramos con Modugno"

Junto con las experiencias vitales y teatrales del autor, se entrecruzan fragmentos del “Hamlet” de Shakespeare, acompañados de las anécdotas y las canciones de Modugno, uno de los más conocidos cantantes italianos en el mundo. Acompañado por Francesco Rina en voz y guitarra y Giulia Bertasi en acordeón, Berardi interpreta a un joven provinciano en la búsqueda del mito de la fama, rindiendo homenaje al esfuerzo y coraje de los trabajadores del espectáculo que, empujados por la pasión, se lanzan constantemente a la aventura a través de experiencias poco dignificantes sólo por el hecho de ser muchas veces poco reconocidos.

“Como un joven que empieza a jugar a la pelota y se inspira en Messi o Maradona, lo mismo nos inspiramos en un gran artista como Modugno. Sin embargo, estudiando sus pasos, cuando apenas comenzaba su carrera, nos dimos cuenta que estaba como yo! Modugno pasó hambre, frío, muchos sacrificios, por eso este es un homenaje poético de la vida misma, es un homenaje a la comunidad de la cultura y del arte, de todos los que trabajamos para descubrir algo de verdad y belleza en la realidad”, agregó Berardi.

Poesía y comicidad son los principales ingredientes de la obra, que a través del uso sui generis de la luz, transmite una atmósfera emotiva, sugestiva y de recuerdos, tratando de despertar en el público un sueño de libertad. Así, entre historia, música y danza se reviven los diferentes episodios de su vida y la búsqueda de la fortuna en la gran ciudad.

“Que yo no vea no es algo particular, ya que estamos rodeados de cosas que no podemos ver: el amor que sientes por una compañera no está visible pero te mueve; la energía y el calor del sol; la fascinación romántica y la serenidad de la luna. Todo eso no se puede ver, pero lo importante es que lo puedas sentir”, explicó Gianfranco. Según el joven actor italiano, que perdió la vista cuando tenía 20 años, “todo lo que está fuera en el mundo lo puedo ver porque lo llevo dentro, el teatro me dio la oportunidad de entender y vivir mejor las dinámicas de la vida, arriba y abajo del escenario”.

A dúo con Gabriella Casolari, crearon la compañía teatral y hace 18 años que trabajan juntos en la corriente de la nueva dramaturgia. “Hablamos del inconsciente colectivo, del amor, de la gratitud. El actor es un canal, un medio de encuentro con el otro”, indicó.

“Uno en la vida hace lo que puede, una vida más o menos frágil, más o menos de mierda o más bonita, pero todo lo que el teatro nos enseña en la vida es bajar cualquier manera de prejuicio del otro, no discriminar ni juzgar a nadie, sólo hablando desde el corazón, el dolor es inevitable pero también es una oportunidad”, concluyó el actor.

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