Escenario

"Todo sobre el asado", una película para deconstruir la parrillada argentina

Después de "El ciudadano ilustre", Mariano Cohn y Gastón Duprat estrenan por I-Sat un ffilm indescifrable e indomable.

Domingo 07 de Mayo de 2017

"Soy un cocinero frustrado, así que la película está hecha desde ese lugar de resentimiento". Mariano Cohn, director junto a Andrés Duprat -la misma dupla responsable de "El ciudadano ilustre", "El hombre de al lado" y "El artista"- responde con una broma cuando habla de "Todo sobre el asado", el filme que se estrena hoy, a las 22, por I.Sat. "No es ni un documental, ni una ficción. Los géneros se estiran al máximo, se genera un artefacto indescifrable o indomable que terminamos llamando «la película». Creo que transgrede las normas universales del documental comprometido y eso es lo que nos divierte", dijo Cohn. Alejados de lo políticamente correcto y con la misma ironía, después de enfocar su cámara sobre la arquitectura, las artes plásticas y las letras, decidieron encarar a la comida por excelencia de la mitología culinaria argentina y todo el ritual que la rodea.

—¿Cómo surge esta película?

—Surge un poco de los momentos libres que quedaban durante el rodaje de "El ciudadano ilustre" y de un déficit gigante que hay en el país. Supuestamente la comida nacional que es el asado y que suponemos que es argentina, no tenía una película que indague acerca de semejante fenómeno, tanto de comer como de hacer asado. Y ahí surgió la idea. Justamente en un asado unos autores amigos de Los Angeles, embelesados por las carnes, preguntaron si había alguna película y me sugirieron que teníamos que hacerla. Es totalmente afín con los temas o las premisas que tocamos en toda nuestra obra, sea televisiva o cinematográfica, que es cuestionarse e indagar sobre lo argentino, sobre temas que se presten a la polémica y a la discusión y de los que se habla todos los días.

—Todas sus películas son un desafío para el espectador...

—Creo que no son películas complacientes, no parten de ninguna certeza, y la terminás de ver y queda un interrogante. Las películas no cierran los temas, los abre, los expone y los somete a debate y eso es también parte de la gimnasia que le proponemos al público, que tenga que hacer cierto ejercicio para completar la obra.

—Otro rasgo es la ironía llevada al límite. ¿Tendrán algún problema con los fanáticos del asado?

—Bueno, sabemos que es una cuestión de Estado y que con eso no se jode y por eso estamos molestando un poquito (risas). En general todo nuestro trabajo, empezando por Televisión Abierta, pueden tener múltiples lecturas. Hay público que lo ve y se ríe y le parece humorístico, para otros puede ser un retrato crudo de la realidad, hay gente que lo cataloga de bizarro. Como director, y lo mismo Gastón, nos interesa el género humano, el abordaje de las personas, los discursos, gente hablando a cámara. Uno retrata cosas cotidianas y quizás por la manera de retratarlas adquieren cierta singularidad o corte de fenómeno. Para nosotros está bueno que se genere el debate y distintas interpretaciones. Hay quienes nos preguntan si nos reímos con la gente o de la gente. Las dos cosas. No tienen un fin de los políticamente correcto. En este caso, no responde a lo que sería el documental dogmático, la responsabilidad que tiene el documentalista o el director de cine. Cada personaje tiene su propia singularidad o las opiniones o discursos que elaboran tienen que ver con su persona, no con los directores. Nosotros retratamos, observamos, sí con un estilo y una manera propia. Pero la verdad que no se quejó nadie. De hecho están presentes muchos amigos y familiares, y si alguien la ve como una ofensa o que nos burlamos de alguien, no deja de ser una opinión que para mí no es la más representativa ni el motor de la película.

—¿Cómo fue el proceso?

—Recorrimos todo el país y filmamos más de 50 horas de material, algo como investigación periodística, otras cosas casuales porque íbamos a buscar una nota y encontrábamos otra, visitamos los festivales de asado más grandes de Argentina, restaurantes, no había ningún tipo de restricción. En lo único que queríamos concentrarnos era en construir un ensayo sobre el asador amateur, no sobre los cocineros o la alta cocina. Los programas culinarios generalmente son un embole, aburridos, o solemnes, no tienen humor, no toman distancia, no hay contradicciones. Acá nosotros quisimos imprimirle eso y creo que, queriendo o sin querer, se está estirando al máximo el género película culinaria. Que lo es, pero no es ni un documental, ni una ficción. Los géneros se estiran, se genera un artefacto indescifrable o indomable que terminamos llamando « la película»... Creo que transgrede las normas universales del documental comprometido y eso es lo que nos divierte.

—En "El ciudadano ilustre" aparece una referencia a "El artista" y también a la carne y al asado en el personaje de Dady Brieva...

—Sí, hay una cita textual que la dice Oscar Martínez sobre el asado y que las vacas las trajo Colón, que es un extracto de "Todo sobre el asado", y esta película dialoga con otras. También hay una cita a "El hombre de al lado" con Carlos Herrera, que es el artista que hacía los deditos con las botitas. Ahora hace una obra relacionada con la tira de asado. También tiene mucho del programa de televisión "Cupido", por los largos silencios, que no se editaban; también algunas reminiscencias a "Yo presidente" por la manera de retratar a diferentes personajes. Y mucho de Televisión Abierta, esa cosa alocada, impredecible, que aparece una persona detrás de otra. Creo que tiene una muy buena síntesis y los que conocen nuestra obra van a encontrar estas citas.

Es curioso que la delegación argentina haya salido última en el Mundial del Asado que se hizo en Suecia...

—Fue una tragedia nacional... no los perdonó nadie. Me encanta abordar ese fenómeno, los excesos, cómo el asado dispara y atraviesa la música, el machismo, el sacrificio de la vaca, la división del trabajo por género, todo eso está representado de manera bastante filosa y la idea es que la gente pueda debatir después de ver la película.

—¿Los sorprendió el recorrido de "El ciudadano ilustre"?

—Son películas muy diferentes y las dos son muy sólidas con diferentes armados. "El ciudadano ilustre" tenía un armado más comercial, tenía un armado pensado para el gran público, para tener un estreno grande en cine. Siempre confiamos en la calidad y es la mejor película posible que podríamos haber hecho con ese guión. Como que pusimos toda la carne al asador, hablando de asadismo (risas) Pero la construimos sin pensar en el resultado. Obviamente todo lo demás, los festivales, Venecia, los Goya, no hacían más que confirmar que las decisiones que tomamos fueron buenas. Y también el apoyo del público. Está lleno de películas que ganan festivales y el público no las acompaña y en este caso se dieron las dos cosas.

—Están preparando la próxima película con Guillermo Francella...

—Sí, es "Mi amigo Bruno", está bastante emparentada con "El ciudadano ilustre", con "El artista". Es la historia de dos viejos amigos, un galerista y un artista plástico, que hacen una gran estafa en el mundo del arte contemporáneo. Se filma a fines de agosto en Argentina, Italia y Estados Unidos. El guión es de Andrés Duprat, el hermano de Gastón, y director del Museo Nacional de Bellas Artes.

—Andrés Duprat, aun siendo parte del medio, tiene una mirada autocrítica...

—Sí, conociendo toda la obra se puede notar que tiene una manera inteligente y descontracturada de relacionarse con el tema, cero solemne y a la vez son películas muy entretenidas. No suele suceder cuando uno toca esos temas que a veces son demasiado severos. Lo bueno es que tanto Andrés, como Gastón como a mí, son universos que nos quedan cómodos, no tenemos que impostar ideas o poner en boca de los personajes cosas que no nos suceden. Es un terreno que nos es conocido y en el que nos manejamos todos los días.

—¿Cuándo se viene "Todo sobre el mate", otro mito nacional?

—Bueno, justamente, Andrés junto con Juan Becerra, que es un gran escritor, ya están escribiendo "Todo sobre el mate". Ahí creo que va a haber una rivalidad con Paraguay, Uruguay, Brasil. Va a haber una disputa por la nacionalidad del mate.

—¿Vos hacés asados?

—Sí, yo soy un cocinero frustrado, así que la película está hecha desde ese lugar de resentimiento (risas).

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