Escenario

Darín: "La idea de lo colectivo es clave en esta película"

El actor Ricardo Darín protagoniza el filme de Sebastián Borensztein, que se estrena el jueves. Está inspirado en la última novela de Eduardo Sacheri.

Domingo 11 de Agosto de 2019

Bsada en la novela de Eduardo Sacheri (“La noche de la usina”) nació “La odisea de los giles”, una película que, todo indica, estará llamada a ingresar en la lista de las más populares del cine nacional. Epica, intrigante, de simple comprensión y con un guión preciso y atractivo, dos gigantes de la actuación nacional como Ricardo Darín y Luis Brandoni lucen bajo la dirección de Sebastián Borensztein en el filme que se estrena este jueves en Rosario.

La trama de comedia, por momentos dramática aunque sin perder el humor nunca, cuenta una historia de un grupo de vecinos de un pueblo de la provincia de Buenos Aires que se ven estafados por el “corralito” de (Domingo) Cavallo y el recientemente fallecido ex presidente Fernando De la Rúa, en 2001. La casualidad quiso que el estreno de “La odisea de los giles” llegue en medio de un proceso electoral que, según su resultado, no descarta alguna tensión en el sistema financiero actual. Con todo, se trata de una ficción, y nada indica que deba interpretarse como el arribo, inconveniente, de un cisne negro que atraviese los últimos 18 años de la historia argentina reciente, de 2001 a la actualidad.

Junto a Darín y Brandoni, Chino Darín, Verónica Llinás, Daniel Aráoz, Carlos Belloso, Rita Cortese y entre otros el colombiano Andrés Parra, sostienen de manera coral un trabajo para disfrutar sin pausa ni distracciones. Para hablar de “Odisea?” Escenario entrevistó en Buenos Aires a Ricardo Darín, en el marco de la rueda de prensa ofrecida por el estreno del filme, cuyo lanzamiento nacional será el jueves 15 de agosto.

—¿Cómo fue decidir el modo de contar la historia?

—Todo lo que está dentro de la película fue pensado, masticado, discutido, todo hay que gestionarlo. Nada es gratis, ni es fácil de conseguir en una película. Tampoco nada es fácil en la vida.

—Entre los espectadores del cine nacional una buena cantidad elige ir a ver “la de Darín”, sin más consideraciones sobre la película, o incluso hasta desconociendo el título, ¿cómo lo tomás?

—No lo tomo como una cucarda, más bien lo contrario. Es una visión que no está bien para con los demás. Una película es una tarea titánica, con muchas personas y mucho talento acumulado. Lo tomo como un simplismo, no te acordás del título, entonces te referís a un actor que conocés.

—¿”La odisea de los giles” es la de Darín y varios más, que van parejos en el protagonismo de la historia?

—Esta película, especialmente, es coral. Desde que leímos el libro nos enamoró. Luego vimos que en el rodaje se trasladaba la policromía del conjunto de los actores. Y esa policromía se trasladó a todas las instancias de realización de largometraje. No es habitual en una película que se arme un grupo de personas absolutamente disímiles que decidan trabajar juntos, de igual a igual, y por un objetivo común que los une.Tal vez, ese sea el único objetivo en común que tienen.

—Te tocó protagonizar muchas películas muy populares, ¿tenés alguna precaución en el sentido de que los personajes no se repitan, que no resulten parecidos unos con otros?

—A veces te pasa y te enfrentás con situaciones concretas. Me tocó hacer tres veces de abogado, de manera consecutiva. Y ahí surge el desafío de encontrar la textura de cada cual. Por caso, el oficial de justicia de “El secreto de sus ojos”, que por lo demás no es abogado, no tiene nada que ver con “Carancho”. De todos modos, no va a faltar quien diga que estoy haciendo de mí mismo (risas), ese grupo de personas lo tengo siempre, son muy honorables y están muy firmes.

—¿Cómo va la fórmula (Ricardo) Darín- (Chino) Darín?

—Toquemos madera, él va muy bien. Es un fenómeno, aprendo de él todo el tiempo, tiene una energía increíble; es muy joven, se entiende por eso.

—¿Y qué ves en el Chino, cuando te mirás retrospectivamente?

—Que tiene las cosas mucho más claras que yo a su edad.

—En la relación padre-hijo, la película tiene su punto más alto cuando el hijo (Rodrigo Perlassi) avanza en una situación y tu personaje, Perlassi, el padre, se queda, carece de la valentía del hijo, ¿qué podrías comentar de esa situación?

—Sin embargo, yo lo leo de otro modo. Y por suerte cada uno tiene la libertad de entender la película como quiera, es una de las pocas libertades que nos quedan. Yo entiendo que Perlassi y su hijo han sufrido un duro golpe, pero que ese golpe es más fuerte para el padre que para el hijo. No es lo mismo recuperarte a los 30 que a los 60. Por eso creímos que era lógico que Perlassi tenga esa agachada y que paradójicamente el que lo rescate sea su hijo.

—¿En ese punto se juega lo emocional de “La odisea de los giles”?

—Tiene varios puntos, lo emotivo está presente, se modula emotividad. Son las películas que a mí más me gustan, y sospecho que al público también. Lo del grupo de actores que conformamos mantiene, curiosamente, una similitud con la historia que estamos contando. Sin serlo, conformamos una cooperativa de trabajo, y aunque es difícil, tal vez el grupo perdure para otros proyectos.

—Prevalece lo diverso y colectivo, y tiene éxito, ¿se trata de una idea romántica?

—La idea de lo colectivo en esta película es clave, no sólo por los actores, también técnicos, las dos productoras asociadas, todos. Tal vez esté demasiado embriagado con el romanticismo de este proyecto, pero realmente la historia recrea el sueño del pibe. En el sentido de dejar de pensar en términos individuales para trasladarlo al modo grupal. Llevá esa idea al término que quieras, y estaríamos ante una de las mejores opciones que se nos pueden presentar. El orden social nos llevó al individualismo, a colocar rejas, a encerrarnos. Y ahora nos damos cuenta de que eso no funcionó, ¿dónde nos llevó?, vivimos todos encerrados en un baño con la llave puesta. Todo planteo que se salga del canon individualista puede ser tildado de romántico. Es romántico, ya lo sé. Pero en las antípodas de eso está la construcción colectiva, los que discuten con un mismo objetivo, que finalmente se ponen de acuerdo.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario