Escenario

Calu Rivero: "Vivo protegida por el escudo del amor"

La actriz protagonista de la tira que se estrena mañana por Telefé resaltó cómo la influyó en su vida la denuncia por el caso Darthés. Y habló de su noviazgo con el cantante de Indios.

Domingo 13 de Enero de 2019

Desde mañana, a las 22.30, sale al aire "Campanas en la noche", la nueva ficción producida por una de las dos grandes fábricas de contenidos de ficción de la televisión abierta argentina, Telefe. El nuevo ciclo tiene a la ascendente Carla Soledad "Calu" Rivero en el centro de la escena, acompañada por Federico Amador y Esteban Lamothe. Serán 80 capítulos que ya se encuentran totalmente producidos, y se pondrán a consideración de la audiencia sin variar sus contenidos, en relación a la respuesta que obtenga del público. Un tipo de contaminación que suelen sufrir ciertas tiras televisivas cuando se ponen al aire estando parcialmente producidas.

"Campanas..."se trata de un policial, con ritmo acelerado y suspenso creciente, que buscará atrapar a una franja del público ya entrenado en producciones de series de alto nivel emitidas por plataformas pagas. En este caso, la propuesta irá por TV abierta.

Luego de una carrera actoral televisiva que fue perdiendo fuerza, Calu Rivero jugó sus fichas en el exterior, en especial en Estados Unidos, Nueva York. Allí armó una carrera próspera como modelo durante los últimos cinco años. Ya casi había decidido abandonar la actuación, pero un llamado de Buenos Aires le cambió los planes. Y la retornó al país.

Luciana, su personaje en la nueva novela, le permitió "poner el cuerpo en un tema que venía poniendo solamente la palabra", contó a Escenario la actriz nacida en Catamarca, criada y formada en Córdoba, radicada en Buenos Aires desde hace una larga década, y ahora de novia con un músico rosarino, Joaquín Vitola, líder de Indios.

Calu se interesó en el activismo social en temas de género, participa del movimiento "Ni una menos", y su nombre explotó en los medios a propósito de una denuncia sobre acoso contra el actor Juan Darthés, que tomó enorme visibilidad cuando se le agregó otra denuncia -aún de mayor gravedad- contra el mismo actor, de parte de la también actriz Thelma Fardín.

"Me sobrepasó la emoción con este regreso a la TV. Siento que soy otra, más consciente, más presente. Y también con escucha, que hizo preguntarme qué personaje quiero interpretar para representar en la novela", explicó a La Capital en un encuentro con la prensa junto a todo el elenco de "Campanas...", en un local de Puerto Madero, en Buenos Aires.

—¿Qué podés adelantar de tu personaje?

—Se trata de representar a una mujer que tiene una pareja que la deja desdibujada, que la manipula, pero que, sin embargo, busca salir, encontrar otros caminos. Por eso digo, por fin una mujer que no es un objeto, una mujer real, inteligente, eso es lo más interesante. La tenían desdibujada, pero luego se da cuenta de su fortaleza y llega a lugares impensados.

—¿Cómo surge la inspiración?

—Si tengo que pensar en qué me inspiré, digo la vida misma, la de mi hermana, la de mis primas.

—¿Qué significa tu toma de posición en la lucha feminista?

—En las movilizaciones del "Ni una menos" me sentí abrazada, fue como mi segundo hogar. Es lo que pasa con todo esto, cuando yo hablé me di cuenta de que no era la única que había tenido una situación (por las denuncias al actor Juan Darthés).

—¿Qué pasó luego de tu denuncia pública?

—Fue todo sanador. Yo quiero decir que no es un tema con los hombres, porque mi idea es que un hombre y una mujer juntos son algo hermoso, son contención, amor. Las mujeres dijimos ya basta, es realmente terrible que Thelma (Fardín, la actriz que denunció que fue violada en 2008 por Darthés) haya tenido que exponer semejante situación para que se le crea a ella, a mí, y las demás chicas.

—¿Qué parte de la novela te atrajo para involucrarte en el proyecto?

—"Campanas en la noche" es una novela distinta, lo pone al televidente en una complicidad increíble sobre la trama; de pronto el público se entera antes que los personajes de determinada información. Los policiales a mí me encantan, se genera una gran expectativa, y todo el tiempo el televidente se queda pensando. Cada capítulo te planta una semilla nueva y te lleva necesariamente al otro.

—¿Cómo fue la dirección sobre tu personaje?

—La dirección para crear a Luciana, mi personaje, fue clave. Tuve libertad, pude proponer, incluso cambiar determinadas escenas que me parecieron mejoraban la narración de la historia. Confiaron en mí. De pronto el que escribió la historia indica que el personaje "llora", pero me daba más para indignación que para llanto, porque yo sé lo que siente una mujer en ese caso. Y entonces introdujimos el cambio. Mi personaje es súper genuino, buena persona, lamentablemente atravesado por el dolor.

—¿Cómo fue tu experiencia con el protagonista, Federico Amador?

—A Federico lo conocía, habíamos compartido un par de escenas. Y fue todo muy hermoso, una sorpresa total. Hablamos mucho previamente. No es igual contar la historia de una chica que se enamora de?que contar cinco años de noviazgo, una manipulación y demás. Nuestros personajes fueron construidos con paciencia, no era que con una levantada de ojos ya resolvía la escena.

—¿En qué momento estabas de tu vida cuando surgió el llamado de Telefe?

—Estaba en Nueva York. Con mi departamento armado, la visa para trabajar, la agencia...todo listo para desandar mi carrera en Estados Unidos, pero me llega este llamado que me trajo a Buenos Aires por siete meses. Fue una decisión difícil, pero volver a actuar, y con un personaje que me llamaba mucho la atención, lo sentí como una oportunidad.

—¿Y qué te ofrecía el personaje?

—Ahí pensé, vengo dando un mensaje respecto de las mujeres, ¿y ahora que tengo una oportunidad no le voy a poner el cuerpo? Sentí que no podía quedarme sólo en el mensaje, que había que llevarlo a la acción, por eso digo que se me presentó una oportunidad.

—¿Cómo fue llevar adelante un protagónico?

—En "Campanas en la noche" la única protagonista es la historia. Sin estereotipos, pura realidad. Pensamos en un público con la cabeza afilada, que ve series, películas, documentales, y de pronto le llegará esta propuesta y va a decir "¡por fin!". Trabajar 80 capítulos antes de publicarse representa un modo especial de producción, una gran responsabilidad para mí. Son cerca de 60 personas incluidas en un proyecto, siete meses, algo único.

—¿Sos más afecta a organizar tu camino, o que suceda lo inesperado?

—Mi vida es una sucesión de acontecimientos inesperados (risas), la vida misma. Si alguien sabe dónde está lo seguro, que me avise. En mi vida sucedieron muchos "inesperados", buenos y malos, y los agradezco. Tienen que ver con una fortaleza adquirida, con una densidad actoral: hoy me paro en la vida y siento que no voy a hacer nada que no quiera hacer. Seguridad adquirida con los años. Y que siempre estoy protegida por un escudo, que es el amor. Lo demás, lo que venga por el lado del odio o la bronca, me pasa por el costado, no me modifica ni me altera.

—¿Cómo sentís que se escribirá en la historia respecto de tu denuncia por el caso Darthés?

—Lo que sucedió (con Darthés) fue en otro momento. Lamentablemente los que sabían la verdad y callaron, quedará en ellos. Ahora tenemos en claro que eso no puede pasar más. Las mujeres que decidimos hablar lo hicimos para que nuestra sociedad vaya hacia un sitio mejor. Hubo un tiempo en que estuve muy confundida, que toqué fondo. No sabía si iba a continuar o no trabajando como actriz. En la vida real sucede, como a mi personaje Luciana, que cuando estás desconectada de tu deseo cualquiera te dice algo y vos te lo creés. "Yo te uso el teléfono porque vos haces las cosas mal", le dicen a mi personaje, y mi personaje se lo cree.

—Dentro de lo inesperado que va marcando tu vida, ahora te acercaste a Rosario (está de novia con un músico de la ciudad) ¿cómo te llevás con eso?

—¡Te quiero! A Rosario fui muchas veces a pasar música, amo a Rosario y el interior imaginate, yo soy "cata cordobesa" (nació en Catamarca, pero creció y estudió en Córdoba), tengo que volver, igual (risas). De todos modos, en febrero vuelvo a Nueva York, mi idea es vivir muy el presente, y lo que tengo claro es que elijo proyectos que me llenen el alma, que me sienta orgullosa, siempre trabajando con gente bella.


>> Amador dijo que es "clave" que se haya grabado todo

Entre los dos hombres protagonistas del trío principal, Federico Amador es el "bueno" de la historia. "Un tipo noble que estuvo atravesado por un hecho doloroso que lo marcó", y que "dedica la vida a cuidar a su hija", según explicó el intérprete en charla con La Capital.
"Trabajar los 80 capítulos antes de ponerlos al aire es clave en el trabajo del actor. Porque una vez que mostrás el producto empieza el tema de que gustó o no gustó, tal personaje, tal escena, y eso condiciona lo que viene para adelante. Se confía en el libro, el producto, se hace, se termina y luego se muestra", celebró el galán de la historia, que hará pareja con Calu.
El policial trae un par de escenas sangrientas, "sin embargo no va por ahí, ni es lo que domina", anticipa Amador. Respecto al delicado tema de los vínculos actorales de parejas en escena (por la denuncia de Calu Rivero a Darthés, y que luego otras actrices que denunciaron situaciones similares), Amador prefiere no pronunciarse.
Aunque explica cuál es su forma de manejarse: "Yo lo que hago con mis compañeras actrices es hablar el tema antes de la primera escena. Les planteo que mi interés es que se sientan cómodas y tranquilas. Y ahí queda la cosa. No lo hablo más". Y luego abundó, "respecto de los últimos acontecimientos (denuncias de acoso) a mí no me afectan en nada. Yo tengo un modo de trabajar desde hace 10 años, muy profesional, y no siento que tenga nada que cambiar", concluyó Amador.

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