San Gregorio. — Los trenes podrán, a partir de fines de noviembre, volver a
circular normalmente sobre las vías pertenecientes a la línea del ex Ferrocarril General San Martín
que unen Buenos Aires con Mendoza. Esto ocurrirá tras la reinstalación del tramo de 14,5 kilómetros
de rieles entre las localidades santafesinas de Diego de Alvear y Aarón Castellanos que estuvieron
sumergidos en las aguas de la laguna La Picasa.
"Las obras de montaje de las vías se iniciarán el 1º de junio, aunque ya se
comenzó la distribución de los durmientes y rieles a lo largo del tramo del pedraplén, que ya está
construido en su mayor parte", indicó a LaCapital José María Suárez, jefe de obra de la empresa
Iecsa SA, encargada de los trabajos.
El tránsito de trenes por las vías de este ferrocarril —que une a la
Capital Federal con Mendoza y que permite incluso el paso a Chile—, quedó interrumpido a
partir de abril de 1999 cuando las vías fueron arrasadas por el crecimiento de las aguas, las que
un mes antes también habían anegado un extenso tramo de la ruta nacional 7, hoy recuperado.
Las vías habían sido concesionadas a la empresa América Latina Logística (ALL)
durante las privatizaciones del menemismo. "Creemos que para noviembre estaría terminada la obra",
especuló el ingeniero Suárez, y aclaró que en la mitad del tramo va un puente de 70 metros,
recostado más cerca de la zona de Aarón Castellanos.
Suárez destacó que luego de la etapa del pedraplén ya construido, va conformada
una capa de basalto, que es material pétreo con determinadas características de tamaño, sobre la
que se apoyan los durmientes que son de hormigón pretensado y arriba van los rieles, con un trabajo
de ingeniería para que queden con la alineación y la nivelación perfectas.
Se trabaja con una cota terminada de 104,50. Actualmente, el nivel de la laguna
La Picasa esta en 102,30, que es en definitiva el pelo de agua estipulado teniendo en cuenta como
altura máxima. Hoy el pedraplén está arriba de los 2,30 metros sobre el nivel del agua, pero con el
paquete de vías y otros agregados se aumentará 60 centímetros más.
Otros detalles. La obra del viaducto ferroviario fue encarada por la Nación a
través del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios. La hizo mediante un
contrato de préstamo entre la Argentina y la Corporación Andina de Fomento. El presupuesto del
emprendimiento fue de 140.398.980 pesos, sin embargo todo contrato de obra pública fija un ajuste
que en dos años llega a un 16 por ciento.
Gran parte de la piedra utilizada es granito que es transportado desde la
cantera La Zanjita en San Luis, mientras que el resto del material basáltico se trae de la zona de
Justo Daract, también en la provincia puntana.
Flota de 40 camiones. Para los trabajos se cuenta con una flota de 18 camiones
que trabajan en corta distancia y 40 de larga distancia. En el obrador de Aarón Castellanos
trabajan 50 personas y unas 40 en las dos canteras de San Luis.
Respecto a la protección de las vías en medio de las aguas de la laguna La
Picasa, Suárez manifestó que "no se suele usar, si el tren descarrila puede ser por alguna
condición que no depende de la vía. En el caso que se produzca un descarrilamiento, normalmente no
hay baranda que lo sostenga". El profesional señaló además que a fines del 2007 ya se había
construido un 68 por ciento de la obra.
Movimiento comercial. Hoy las locomotoras de la ALL deben desviarse unos 270
kilómetros para sortear el bloqueo impuesto por el agua y transitar con sus vagones por ramales de
los ex ferrocarriles Bartolomé Mitre y Sarmiento, prolongando por mucho el recorrido.
El trazado a habilitarse entre Buenos Aires y Mendoza implicaría un día menos de
viaje y, para una formación de 50 vagones, representaría un ahorro de ocho mil pesos. La América
Latina Logística realiza un promedio de 1.560 viajes durante un año, entre Buenos Aires y la ciudad
mendocina de Palmira.
Un tren rápido. La Secretaría de Transportes de la Nación lanzó la licitación
para construir un "tren de alta prestación" entre Buenos Aires y Mendoza, obra que demandará una
inversión de 150 millones de dólares.
Sin embargo, en la zona hay pesimismo por esta obra, por cuanto en algunas áreas
el estado de abandono es sostenido. Un sector es el tramo Juan B. Alberdi-Diego de Alvear donde la
falta de mantenimiento en las vías hace que los trenes vayan a paso de hombre.