La cantante colombiana Shakira no para y, en cada aparición, se ve cada vez más joven. La estrella, que cantó su éxito "Dai Dai" en la ceremonia de apertura en el Estadio Azteca y no se pierde un solo partido del Mundial, será además una de las figuras centrales del show del entretiempo en la final del campeonato, en un espectáculo que la reunirá con Justin Bieber, Shakira, BTS. Seguida a donde vaya por cámaras de todo el mundo, los cambios en su rostro no pasan desaparecidos, al igual que su vitalidad y energía. Por eso no tardaron en aparecer comentarios de todo tipo sobre los "recursos" a los que está recurriendo la estrella colombiana que en unos meses cumplirá 50 años. Entre las teorías que se desplegaron en la última semanas reapareció el adrenocromo. ¿Qué es realmente esta sustancia? ¿Se usa o usó alguna vez para "retroceder" el tiempo? ¿Existe en el mundo farmacológico o es un mito? ¿Por qué en algún momento quedó enredada en extrañas historias?
El adrenocromo cuyo nombre científico es semicarbazona de adrenocromo es utilizado en medicina (nunca puro) para reducir la intensidad de hemorragias. Es una sustancia química que existe, que se genera cuando el cuerpo oxida la adrenalina, y ha sido estudiada y analizada desde 1950. Por distintas causas se adjudicó su uso a personajes famosos que habrían recurrido a esta sustancia de manera ilegal para "ser jóvenes para siempre".
Esta sustancia química pasó por muchas etapas y diversas teoría conspirativas. En los año 50 algunos científicos consideraban que esta oxidación de la adrenalina podría causar esquizofrenia. Pero estudios posteriores demostraron que esto no era cierto. El adrenocromo puro no tiene ningún uso médico aprobado.
Lo que hoy se conoce es que no es una droga misteriosa ni se extrae de humanos, como se creyó durante mucho tiempo. En el campo de la medicina, se usa una "versión" estable llamada carbazocromo, para frenar hemorragias y reducir el sangrado en los pequeños vasos sanguíneos.
La teoría del adrenocromo y la juventud eterna
Detener el paso del tiempo es un tema siempre vigente. En películas, libros, ensayos, canciones, la posibilidad de vivir sin que los años se noten es un argumento atrapante.
Una nota publicada por Alejandro Mancilla en 2021 se centraba en el adrenocromo, como elixir para mantener la juventud. En ese artículo se hacía referencia a que "el antecedente que sustenta la teoría se enfoca en las costumbres de los ngarrindjeri, una tribu de caníbales australianos que solían preparar a sus víctimas (hay información que sugiere que en los años 60 se comieron a un heredero de los Rockefeller que desapareció en la zona sin dejar rastro) con muchas dosis de estrés para que estos generaran altos niveles de toxinas de las glándulas suprarrenales (órganos encargados de generar varias hormonas, entre ellas la adrenalina). Se supone, que la segregación y abundancia de estas sustancias en la carne, otorgaría poderes y energía a los victimarios".
Durante años (y aún hay quienes lo sostienen) el adrenocromo se extrajo a niños a los que se los sometía a torturas para que se espantaran, produjeran mucha adrenalina y de allí lograban "materia prima" para un compuesto que los multimillonarios compraban en el mercado negro, para retroceder el paso del tiempo.
Incluso hay varios libros publicados sobre el adrenocromo (muchos de ellos se consiguen aún) sobre su uso como droga para embellecerse y las múltiples ideas que se tejieron a través de los años.
“No te relajes, si no te mueves, te ocasionará un aneurisma y morirás”, le advierte el personaje de Benicio del Toro (un abogado adicto) al personaje de Johhny Depp, que interpreta al escritor Hunter S. Thompson, en una icónica escena de “Fear and Loathing in Las Vegas”, la obra que revivió en los años 90, todo el culto al adrenocromo.
Bótox, Hialurónico y mitos caníbales
En la era del bótox y el ácido hialurónico, y numerosos tratamientos estético no invasivos realizados con máquinas ultramodernas, lo más probable es que muchos famosos a los que se los ve ahora más jóvenes que hace diez años atrás hayan recurrido a alguna de estas herramientas. Cremas, geles, pinchazos "milagrosos", aparatología para mejorar la piel, borrar arrugas, ojeras, papadas, están al alcance de mucha gente, más aún de quienes tienen todos los recursos económicos para pagar tratamientos de belleza. Y también siguen muy vigentes las cirugías invasivas, que cada vez necesitan menos tiempo de recuperación y ofrecen resultados asombrosos en algunos casos.
También las dietas estrictas en cuanto al consumo de determinados nutrientes, nuevos fármacos para bajar de peso y la disciplina que lleva a más gente a los gimnasios y la actividad física regular, suman puntos en este camino de sostener la juventud y la energía.
Seguramente las explicaciones del renovado rostro de Shakira están más cerca de estos recursos estéticos y saludables que de extrañas conspiraciones por las cuales hay médicos o científicos con pocos escrúpulos que usan métodos no aprobados para favorecer a los famosos.