El Mundo

Trump presionó durante semanas al funcionario que se negó a "encontrarle" votos

La CNN reveló que hubo al menos 18 llamadas desde la Casa Blanca en las semanas posteriores a las elecciones al despacho del secretario de Estado de Georgia

Lunes 04 de Enero de 2021

El último escándalo de Donald Trump no deja de crecer. Según la CNN, hizo 18 intentos de llamadas desde la Casa Blanca a la oficina del secretario de Estado de Georgia entre las elecciones del 3 de noviembre y la ya famosa conversación del sábado pasado, en la que lo presionó para que “encontrara” 11.780 votos a su favor. Trump podría ser investigado por fiscales federales por esta acción, que implicaría varios delitos.

En una llamada telefónica grabada, publicada el domingo por el diario Washington Post, el presidente Trump presiona al secretario de Estado de Georgia, Brad Raffensperger, para que “encontrara” votos a su favor y anulara los resultados de las elecciones tras su derrota ante el presidente electo Joe Biden, según la grabación publicada por el diario. En extractos de la impresionante llamada telefónica de una hora del sábado, Trump arremetió contra el funcionario, que es republicano, por negarse a decir falsamente que había ganado las elecciones en Georgia y formuló repetidamente afirmaciones infundadas de fraude electoral. “El pueblo de Georgia está enojado, el pueblo del país está enojado. Y no hay nada de malo en decir que, ya sabes, que has recalculado”, dijo Trump en la llamada. Raffensperger respondió: “Bueno, Sr. Presidente, el desafío que tiene es que los datos que tiene son erróneos”. En otra parte, Trump le propone el fraude electoral abiertamente: “Mira, todo lo que quiero hacer es esto: sólo quiero ’encontrar’ 11.780 votos, que es uno más de los que tenemos. Porque ganamos el estado” de Georgia. ”Deberías querer tener una elección precisa. Y tú eres republicano”, agregó Trump. “Creemos que tenemos una elección correcta”, le respondió Raffensperger, a lo que Trump replicó: “No, no, no la tienes...Ni siquiera de cerca. Estás fuera por cientos de miles de votos”.

Pero antes de esta conversación del sábado pasado, Trump había presionado repetidamente al personal de su staff para que lo pusiera al teléfono con Raffensperger y otros funcionarios de Georgia, según dos fuentes de la CNN. La llamada del sábado es el corolario de un esfuerzo de una semana, dijeron las fuentes.

“Presionó... presionó a su personal y llamó. Estamos en modo de litigio con el equipo del presidente contra el estado de Georgia. Cada vez que dices algo, tienes que tener a tus asesores allí. Tenían que tener sus asesores allí. Preferí no hablar cuando estábamos en litigio. Dejamos que los abogados se encarguen de todo. Tomamos la llamada y tuvimos una conversación. El hizo la mayor parte de la conversación. Hicimos la mayor parte de la escucha”, relató a posteriori Raffensperger en el programa “Good Morning America” de la ABC este lunes. Previamente se supo que había habido 18 llamadas entrantes desde la central telefónica de la Casa Blanca a su oficina en los últimos meses. Raffensperger dijo que esta era su primera llamada sobre el asunto con Trump. Varios altos funcionarios de la Casa Blanca no sabían que la llamada había ocurrido hasta que Trump twiteó el domingo sobre el tema, una vez que el Washington Post publicó el informe. Esto incluía a la abogada de la Casa Blanca Pat Cipollone, según una fuente familiarizada con la situación. La influencia del abogado en la Casa Blanca ha disminuido en las últimas semanas ya que ha argumentado que los esfuerzos de Trump impulsados por las teorías de conspiración para anular los resultados de las elecciones son inútiles.

Llamado a congresistas

Trump no se detiene en el frente judicial y electoral. Además, el presidente hizo ayer un llamado a los legisladores republicanos para que reviertan su derrota electoral ante Joe Biden cuando el Congreso se reúna mañana en una sesión conjunta esta semana en la que tienen programado confirmar el voto del Colegio Electoral.

El intento sin precedentes de Trump de anular la elección presidencial está dividiendo al Partido Republicano. Algunos legisladores republicanos que respaldan a Trump han anunciado que lo intentarán, a pesar de que funcionarios y ex funcionarios republicanos han advierten que el plan socava la fe de los estadounidenses en la democracia. Diez ex secretarios de Defensa escribieron en una columna de opinión que “ya pasó el momento de cuestionar los resultados’’.

No está claro hasta qué punto los líderes republicanos en el Congreso podrán controlar la sesión conjunta del miércoles, la cual podría extenderse hasta la noche. Trump ha animado a la gente a reunirse en un mitin cerca de la Casa Blanca.

Los aliados de Trump respaldan sus acusaciones de que hubo fraude electoral aún cuando el presidente no ha podido presentar pruebas concretas ante ningún tribunal. Pero de acuerdo con los funcionarios electorales estatales, y con su ex secretario de Justicia William Barr, no hay evidencia de fraude que pudiera cambiar el resultado de la elección. Los funcionarios que tuvieron control sobre las elecciones en sus estados, incluidos Arizona y Georgia _estados que ganó Biden_, han certificado que esos resultados son precisos y válidos.

De las más de 50 demandas judiciales que el presidente y sus aliados han entablado para impugnar los resultados, casi todas han sido desestimadas o retiradas. También perdió dos veces en la Corte Suprema federal. El último rechazo de la Corte prácticamente sentenció la suerte de Trump.

La intentona para que Trump se mantenga en el cargo es liderada por los senadores Josh Hawley, de Missouri, y Ted Cruz, de Texas, junto con algunos miembros de la Cámara de Representantes, algunos de ellos al margen de su partido. "Acabo de colgar con DonaldTrump’’, tuiteó la representante recién electa Marjorie Taylor Greene. "Quiere que llames a tus representantes y senadores hoy, todo el día’’, añadió. "No permitas que los republicanos sean la bancada de la rendición’’.

Líderes republicanos tienen previsto reunirse en privado para evaluar los días venideros, un periodo decisivo que ayudará a moldear la era post-Trump. Tanto Hawley como Cruz son potenciales contendientes a la presidencia para el 2024, y tratan de atraer a los seguidores de Trump. El vicepresidente Mike Pence, quien está bajo presión para inclinar los resultados hacia Trump, será seguido muy de cerca cuando presida la sesión conjunta del miércoles. Él "recibe de buena manera’’ la objeción a los resultados electorales, dijo su principal asistente.

Este lunes, más funcionarios y ex funcionarios republicanos criticaron el intento de cambiar el resultado electoral. El ex senador John Danforth de Misuri criticó enfáticamente el intento de Hawley y los otros, una declaración particularmente notable ya que Danforth ha apoyado desde hace mucho a Hawley. "Dar crédito a la falsa afirmación de Trump de que le robaron la elección es un ataque sumamente destructivo’’, dijo Danforth. "Es lo opuesto a ser conservador; es radical’’. Dos senadores republicanos, Rob Portman y Mike Lee, se unieron al creciente número de quienes ahora se oponen a la objeción de los legisladores. "No puedo permitir que el Congreso rechace el deseo de los votantes’’, dijo Portman en un comunicado.

La Cámara de Comercio de Estados Unidos dijo que el desafío al voto electoral "socava nuestra democracia y el imperio de la ley, y sólo resultará en una mayor división en nuestra nación’’. Un juicio que la mayoría de instituciones y muchos ciudadanos comparte, pero no así Trump y su falange de seguidores fieles.

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