El Mundo

Tras los ataques en París, otras víctimas del terrorismo se sienten ignoradas

En medio de un muro de la red social Facebook coloreado con símbolos de Francia, sobrevivientes de atentados en el mundo se preguntan: "¿Qué pasa con nosotros?"

Sábado 21 de Noviembre de 2015

Cuando París fue atacado por terroristas el viernes pasado, el mundo unido expresó su dolor en las redes sociales. Pero los sobrevivientes de otros ataques desde Beirut a Belgrado, pasando por Nairobi, quieren saber dónde estaba ese dolor cuando fueron ellos las víctimas. En medio de un Facebook coloreado con la bandera francesa y con símbolos de paz con la Torre Eiffel por doquier, algunos afectados por atentados terroristas en otras partes el mundo, reúnen ahora el coraje para preguntar: "¿Qué pasa con nosotros?".

Los ataques de París que mataron a 130 personas, apuntan, se produjeron sólo un día después de dos atentados en el sur de Beirut que dejaron 43 muertos y a meses del ataque en la universidad de Kenia con 150 muertos, por nombrar algunas de las atrocidades cometidas a lo largo del año. ¿Dónde estaban entonces los perfiles especiales de Facebook, se preguntan las víctimas? ¿Por qué los supervivientes de Beirut no aparecían en sus Facebook a salvo, por qué Facebook no activó su programa «Safety Check» entonces? ¿Y dónde estaba la indignación mundial? "Líbano apenas estaba saliendo del luto cuando se produjeron los atentados de París", dice Ali Termos, que perdió a un familiar en el ataque del 12 de noviembre. "Lo que hemos visto es una ignorancia total de los medios internacionales de lo que ocurrió en Líbano". Fatima, residente de Burch al Barayneh, el lugar de las explosiones en Beirut, se siente olvidada. "Esto muestra claramente que a Occidente no le importan las bajas inocentes en Líbano (...) padres, madres y niños pequeños murieron en los barrios del sur de Beirut y nadie se preocupó por eso el día después", cuenta. Muchos dicen sentir lo que les ocurrió a los franceses, pero quieren saber por qué su dolor no fue tan compartido en el mundo entero.

Otros que han vivido las operaciones militares francesas aseguran sin embargo no poder evitar alegrarse por la desgracia ajena.

En Serbia, algunos se atrevieron a criticar las muestras públicas de compasión por París, considerándolo algo irrespetuoso con los serbios muertos durante los bombardeos de la Otán de 1999, en los que Francia participó. Una popular imagen que circuló en las redes sociales de Serbia muestra la foto del tráfico de París en hora pico sobre una de un edificio arrasado en algún lugar de Serbia, ambas de 1999. "Reza por Serbia, no se vio eso en 1999", dice otro post viral en las redes en el país con una foto de Milica Rakic, una niña de tres años muerta por una bomba de la Otán y convertida en símbolo de las víctimas inocentes.

Marko Kovacevic, mecánico de Belgrado de 40 años, condena el asesinato de inocentes. "No odio la compasión pero me indigna que el mundo entero ahora sienta lo que ocurrió en París cuando nadie encendió velas o cantó canciones cuando las bombas mataron a nuestros hijos", señaló. Y ese "odio a la compasión" es relativamente frecuente, señala una experta en Belgrado. "La gente que se siente víctima de una injusticia compite por la compasión", dice la psicóloga Kristina Brajovic-Car. "Por ejemplo, lo vemos en posts virales que destacan que París no fue el único objetivo de ataques terroristas en los últimos días".

Sin embargo, muchos de los que se sienten olvidados alegan que no envidian la atención concedida a Francia. Simplemente se preguntan por qué el mundo no puede preocuparse por todas las víctimas. "Vimos la atención centrada en los refugiados sirios mientras al mismo tiempo miles de subsaharianos permanecían varados a las puertas de Europa", cuenta Issa Diaw, residente en Gambia. "Esas políticas no ayudan a erradicar la pobreza".

Otros alegan que no prestar la suficiente atención a los desastres que no están vinculados con Europa es algo que está dentro del sistema. "Los medios europeos son producto de Occidente y por ello, muy eurocéntricos. Africa no podría nunca tener la atención mediática que la prensa europea si algo similar a lo de París ocurriera allí. Ni siquiera el genocidio de Ruanda obtuvo este tipo de atención", apunta Sylvester Odion-Akhaine, profesor de la universidad de Lagos State. Sin embargo para otros se trata simplemente de fríos números. El ataque de Kenia dejó 147 muertos, más que los 130 de París. "Pero no veo banderas kenianas en sus fotos de perfil", dice Abdullahi Bashir en Facebook.

El nigeriano Jaafar Jaafar tiene un argumento similar. "Mientras mi corazón está con las víctimas de los atentados del viernes con 130 muertos no puedo no criticar el fracaso de Facebook a la hora de identificarse con Nigeria cuando se estima que 15.000 nigerianos murieron en atentados constantes en ocho años".

Y después está quien piensa que París merece la atención porque, mientras el mundo se ha habituado a la violencia en algunos lugares, un ataque contra la Ciudad de la Luz sigue teniendo el poder de conmocionar a todos. "Beirut sufrió ataques similares antes. Por eso no prestan demasiada atención. Miran un panorama más general que apunta a que los terroristas se están desplazando a Europa", señala el empleado de banco Patrick Fadel.

Siria: 1.300 muertos por las bombas rusas

Más de 1.300 personas, entre ellas 400 civiles, murieron a raíz de los ataques operados por Rusia en Siria desde fines de septiembre, informó ayer el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. La fuente señala que entre las víctimas hay 97 niños y 70 mujeres. Según la organización, con sede en Londres, los ataques mataron a 380 seguidores de la milicia terrorista Estado Islámico (EI) y a casi 550 combatientes de otros grupos rebeldes.

Rusia respalda con sus ataques por aire al régimen del presidente sirio Bashar Assad. Según el Kremlin, las fuerzas aéreas se proponen combatir de ese modo a agrupaciones terroristas como el EI. Sin embargo, fuentes activistas aseguran que los ataques afectan a otros grupos opuestos al gobierno.

El Ministerio de Exteriores turco citó ayer al embajador ruso en Ankara para presentarle una queja por los ataques rusos que, según Turquía, impactaron en zonas donde vive una minoría turcomana que es respaldada por Turquía.

Otras organizaciones acusan también a Rusia de haber bombardeado hospitales y clínicas de campaña. Según el Observatorio, los ataques de la coalición liderada por Estados Unidos y que empezaron en septiembre de 2014 provocaron 3.649 muertes, de las cuales solamente un 6 por ciento civiles. A finales de octubre, la OSDH contabilizaba 3.276 yihadistas del EI muertos, 147 de Al Qaeda y de sus aliados islamistas, así como 226 civiles.

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