La agencia surcoreana de inteligencia indicó ayer que no había podido verificar la ejecución del ministro de Defensa norcoreano por insubordinación, anunciada el miércoles por este mismo organismo. Han Ki-Beom, vicedirector del Servicio Nacional de Inteligencia (NIS), indicó el miércoles ante un comité parlamentario que el ministro de Defensa de Corea del Norte, Hyon Yong Chol, había sido blanco de una purga. También dijo tener información que sugería que había sido ejecutado con un cañón antiaéreo alrededor del 30 de abril ante centenares de personas.
La noticia del fusilamiento del ministro de Defensa llegó semanas después de que el NIS afirmara que el líder Kim Jong-Un había ejecutado a 15 funcionarios en lo que va de año, un dato que Pyongyang desmintió al considerarlo parte de la guerra psicológica de su vecino y “enemigo” del Sur. Los detalles de su supuesta muerte fueron ampliamente difundidos por la prensa, pero el NIS insistió ayer en que su ejecución no ha sido por ahora confirmada. “Hyon fue víctima de una purga”, dijo un portavoz del NIS. “Y hay informaciones de inteligencia que apuntan a que pudo ser ejecutado, pero esta información no ha sido todavía verificada”, añadió.
La confusión se debe en parte a la forma en que el NIS da cuentas al Parlamento y cómo se informa de ello a la prensa. Sus comparecencias se hacen a puerta cerrada y después algunos legisladores informan de ello a la prensa surcoreana. Según los diputados, el NIS dijo que Hyon había sido destituido por insubordinación y por dormirse en actos oficiales presididos por el líder norcoreano, Kim Jong-Un.
Por el momento, Pyongyang mantiene silencio sobre la nueva presunta purga y ésta tampoco fue corroborada por otras fuentes, algo habitual debido al extremo hermetismo del gobierno de los Kim. La única purga confirmada desde la llegada al poder en 2011 de Kim Jong-Un —y la más importante en décadas— fue la de su tío y número dos del régimen, Jang Song-Thaek, ejecutado en diciembre de 2013 acusado de traición. El servicio de espionaje surcoreano había anunciado la muerte de Jang antes de que la confirmara Pyongyang, pero no siempre acertó en su análisis sobre lo ocurrido en el país vecino.
Extrañas circunstancias. El NIS sabe que sus informaciones serán difundidas por la prensa y suele, por tanto, comprobar con cuidado la veracidad de sus informes. Pero algunos de los parlamentarios que asistieron a la comparecencia del miércoles, así como varios analistas, han cuestionado la noticia de la ejecución de Hyon. Shin Kyoung-Min, un diputado surcoreano opositor, dijo que le parecía “extraño” que la televisión estatal norcoreana hubiera seguido mostrando imágenes del ministro de Defensa después de su supuesta ejecución. El medio estatal elimina todas las referencias a los oficiales caídos en desgracia. Ya no se oye nunca hablar de ellos, y su destino puede ser la degradación y el destierro al campo, la cárcel o la condena a muerte. La televisión mostró, sin embargo, el 12 de mayo imágenes de Hyon acompañando a Kim. “Si Hyon fue realmente víctima de una purga, e incluso ejecutado, la televisión no habría cometido semejante error”, declaró Shin.
Dudas. Una búsqueda del nombre de Hyon en la página web de Rodong Sinmun, el diario del Partido de los Trabajadores de Corea del Norte, da decenas de resultados. El artículo más reciente se remonta al 30 de abril, y sitúa al ministro de Defensa entre los asistentes a conciertos el 28 y el 29 de abril. Para Cheong Seong-Chang, un analista del Sejong Institute en Seúl, es “altamente improbable” que Pyongyang arrestara a Hyon sólo un día después y que lo ejecutara de inmediato. “No es como si hubiera planeado asesinar a Kim Jong-Un, así que es muy difícil creer que lo ejecutaron de forma tan apresurada”, considera.
Desde que asumió el poder tras la muerte de su padre a fines de 2011, Kim orquestó una serie de purgas para consolidar su poder. Analistas están divididos en la cuestión de si las sangrientas medidas reflejan a un joven líder completamente en control o a alguien que aún trata de establecerse. En abril, funcionarios de espionaje dijeron que Corea del Norte había ejecutado a 15 altos cargos por retar la autoridad de Kim.





























