La península ucraniana de Crimea, bajo control ruso desde 2014, fue blanco este martes de un bombardeo con drones que obligó al Kremlin a declararse en “estado de alerta”, aunque no causó víctimas, informaron las autoridades instaladas por Moscú.

La defensa rusa en Crimea logra derribar algunos drones ucranianos atacantes.
La península ucraniana de Crimea, bajo control ruso desde 2014, fue blanco este martes de un bombardeo con drones que obligó al Kremlin a declararse en “estado de alerta”, aunque no causó víctimas, informaron las autoridades instaladas por Moscú.
“Se está produciendo un ataque con drones y nuestras fuerzas de defensa aérea están actuando ahora”, alertó en Telegram el gobernador regional instalado por Rusia, Mijaíl Razvozhayev.
Razvozhayev dijo que dos drones fueron derribados y ninguna infraestructura civil fue dañada, a la vez que instó a los residentes a “mantener la calma”.
En los últimos meses, se registraron varios ataques contra instalaciones militares y civiles de Crimea, que sirve de cuartel general para la flota rusa.
A finales de octubre, las autoridades anunciaron que la flota rusa en la bahía de Sebastopol, en el mar Negro, había sido víctima del ataque “más masivo de drones” en la historia del conflicto.
En represalia, Moscú se retiró temporalmente del acuerdo de exportación de cereales ucranianos, esencial para la seguridad alimentaria mundial.
Las autoridades impuestas por Moscú en la región aseguraron la semana pasada que Rusia estaba “fortificando” la península tras el repliegue de sus soldados en la región ucraniana vecina de Jerson, reseño la agencia de noticias AFP.
Rusia considera que Crimea forma parte de su territorio, una pretensión que no es reconocida por la comunidad internacional.
Ucrania afirma que quiere recuperar la península.
En tanto, Gran Bretaña envió a Ucrania un modelo avanzado del misil Brimstone guiado por láser, con el doble de alcance que el diseño anterior.
Según el diario británico The Daily Telegraph, han surgido imágenes de suministros de misiles Brimstone 2, entregados por la Royal Air Force para ayudar a Ucrania a hacer retroceder a las fuerzas rusas.
Las tropas ucranianas han modificado camiones para que sirvan como plataformas móviles de lanzamiento para destruir tanques rusos y otros vehículos de largo alcance. Los misiles generalmente se lanzan desde el aire.
Los misiles, junto con armas antitanque similares enviadas por otros aliados occidentales de Ucrania, habrían sido fundamentales para frenar el avance militar de Moscú en los últimos meses.
Gran Bretaña entregó por primera vez misiles Brimstone a Ucrania hace unos seis meses. Sin embargo, un video publicado el mes pasado por el Servicio de Radiodifusión de las Fuerzas Británicas mostró que la versión más avanzada se estaba preparando para el transporte en la base de la Royal Air Force Brize Norton, en Oxfordshire.
Los misiles, que cuestan alrededor de 175.000 libras cada uno, pueden alcanzar objetivos al rastrear un láser disparado por tropas, aviones o vehículos, o seleccionar su propio objetivo de una lista preprogramada, mediante el uso de un radar de ondas milimétricas de extremadamente alta frecuencia, según el Telegraph.
Este sistema permite al arma escanear el campo de batalla y seleccionar el objetivo más adecuado, descontando vehículos civiles o equipamiento militar menos importante.
Cuando es guiado por un láser disparado por tropas amigas, Brimstone se puede usar en áreas urbanizadas con gran precisión. Esto limita el potencial de daño colateral entre la población civil.
La primera versión de Brimstone ingresó al servicio de la RAF en 2005. Se actualizó en 2008 para que pudiera ser guiado por láser. Brimstone 2, el siguiente modelo mejorado, entró en servicio en 2016.
Mientras tanto, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este martes un nuevo paquete de ayuda económica para Ucrania, esta vez por 4.500 millones de dólares, para “defenderse de la guerra ilegal” provocada por Rusia.
La secretaria del organismo, Janet Yellen, precisó que estos nuevos fondos comenzarán a llegar a Ucrania durante las “próximas semanas” para “reforzar la estabilidad económica y apoyar los servicios gubernamentales básicos”, incluyendo los sueldos de funcionarios públicos, como médicos y profesores.
Yellen destacó que esta otra ayuda es “fundamental para la resistencia de Ucrania” frente a la “invasión” decretada por el presidente ruso, Vladimir Putin.
Las contribuciones de este tipo que ha emitido ya Estados Unidos desde el inicio de la guerra ascienden a u$s 13 mil millones.




Por Tomás Barrandeguy