El Mundo

Médicos Sin Fronteras confirmó el ataque químico en Siria

El régimen sigue sin autorizar la inspección por especialistas de la ONU del barrio atacado y presentó "pruebas" contra los rebeldes.

Domingo 25 de Agosto de 2013

El ataque masivo con armas químicas registrado el miércoles en Damasco se ha visto confirmado por la prestigiosa ONG Médicos Sin Fronteras. La organización declaró ayer que tres hospitales de la zona metropolitana de Damasco trataron el miércoles en pocas horas a unas 3.600 personas que presentaban "síntomas neurotóxicos". Médicos sin Fronteras trabaja estrechamente con los tres nosocomios desde 2012. En tanto, y ante las pruebas que se acumulan en su contra, el régimen de Siria realizó ayer una denuncia contra los rebeldes, a los que acusa de haber efectuado el masivo ataque. Los especialistas sin embargo descreen de estas acusaciones.

Según Médicos Sin Fronteras, de los 3.600 pacientes tratados en esos tres hospitales, 355 fallecieron. Hasta el momento, el régimen sirio no permite a inspectores de Naciones Unidas realizar investigaciones en el lugar del ataque. Esto es así pese a que una comisión de especialistas en armas químicas de la ONU se halla desde el domingo pasado en Damasco. Médicos sin Fronteras dijo que las personas afectadas padecieron de convulsiones, fuerte salivación y asfixia. Aunque la organización admitió que no puede probar científicamente las causas, asegura que todo indica que las víctimas estuvieron expuestas a gas nervioso, posiblemente sarín, del que el régimen del presidente Bashar Assad cuenta con grandes existencias.

Versión oficial.En tanto, y para rebatir el cúmulo de informaciones e indicios que se suman en su contra, la televisión del régimen informó que el ejército halló agentes químicos en túneles usados por los rebeldes, a la vez que rechazó nuevamente responsabilidad por el ataque con gas nervioso. El material mostrado, sin embargo, es muy pobre: unos bidones, máscaras antigas y píldoras presuntamente útiles para protegerse ante a la exposición a elementos químicos. El régimen denunció que sus soldados en una zona de Damasco muy disputada sintieron síntomas de ataque químico, poco antes del presunto descubrimiento del "arsenal" en un túnel de los rebeldes. El hallazgo habría ocurrido en el barrio de Yobar.

Pero los especialistas son muy escépticos sobre estos señalamientos del régimen y apuntan que un ataque como el del miércoles, de gran escala, no pudo haber sido obra de los rebeldes. Estos no contarían con armas químicas, muy custodiadas por el régimen, o sólo con algunos pocos elementos básicos, capturados en algún ataque, pero totalmente insuficientes para desencadena algo como lo visto esta semana. Y los rebeldes no poseen lo fundamental: a los especialistas para mezclar los componentes y montarlos en las armas.

El programa sirio. Al contrario, el régimen cuenta con una larga experiencia de 40 años en la producción y manipulación de armas químicas. Según datos de la inteligencia occidental actualmente Siria cuenta con media docena de centros de producción y almacenamiento (ver mapa). Damasco, Homs, Al Zafir, Latakia y Palmira son los principales centros. El medio para lanzar los ataques son bastante rústicos: bombas de aviación, los antiguos misiles Scud y cohetes livianos Grad, todos rusos.. Sólo las unidades de élite, la Guardia Republicana, tienen a cargo las armas químicas. Estas unidades están formadas por soldados de la secta alawita, a la que pertenece el clan Assad.

Los rebeldes creen que el presidente Bashar Assad ordenó los ataques químicos del miércoles en represalia por un atentado contra su convoy. Lo dijo el jefe del Ejército Libre Sirio (ELS), Salim Idriss, en Estambul. Durante el atentado, el 8 de agosto pasado en Damasco, resultó herido de gravedad un alto miembro del aparato de seguridad de Assad. Este juró vengarse de los rebeldes del distrito de Ghuta, a los que consideró responsables del atentado. El ataque químico fue contra ese enclave rebelde en las afueras de la capital siria. Se estima que murieron entre 500 y 1.300 personas, según cálculos rebeldes imposibles de comprobar, porque el régimen prohibe el acceso de los medios a la zona.

Estados Unidos, en tanto, ventila sus planes militares en caso de decidir una intervención y ordenó reposicionar sus buques en el Mediterráneo para dar al presidente Barack Obama la opción de un ataque contra Siria (ver página 27). A la vez, un alto cargo de la ONU llegó a Damasco para intentar conseguir el acceso de los inspectores al lugar donde se produjeron los ataques con gas. Los rebeldes afirman haberse hecho con muestras de tejido de las víctimas del ataque con gas. No está claro dónde ni en cuáles condiciones de conservación están estas muestras.

Comisión bloqueada.El régimen y los rebeldes se culpan mutuamente de varios ataques anteriores con gas. Por esto se halla en Damasco desde el pasado domingo una comisión de especialistas de la ONU. Sin embargo, la comisión no está habilitada a investigar el caso del miércoles, mucho más grave que los anteriores. Y Assad no le ha dado permiso para hacerlo pese al pedido público del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon. "La solución es obvia, Hay un equipo de las Naciones Unidas sobre el terreno, a apenas unos kilómetros de distancia. Debe permitírsele muy rápidamente ir al lugar para llevar a cabo las comprobaciones necesarias", dijo el ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius. Su colega alemán, Guido Westerwelle, declaró que esperaba que Rusia reforzara la presión sobre Damasco para que los inspectores puedan investigar de forma independiente. Moscú es el principal y más activo aliado de Siria, a cuyo régimen provee de armas de todo tipo y cobertura diplomática en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

En tanto, los especialistas dicen que a medida que pasan las horas parte de las prueba se pierde inexorablemente, dado que los componentes químicos se descomponen.

Asimismo, la evaluación preliminar de los servicios de inteligencia europeos y de EEUU es que efectivamente las fuerzas de Assad usaron armas químicas esta semana.

Llamativo reconocimiento iraní

El presidente de Irán, Hasan Ruhani, el aliado más poderoso de Assad en Medio Oriente, reconoció ayer por primera vez que se había producido un ataque con gas en Siria y pidió a la comunidad internacional que impidiera su uso. Irán, sin embargo, podría estar involucrado en el ataque, dado que es un importante proveedor de armas del régimen sirio y tendría un rol clave en su programa de armas químicas.

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