La Paz. — El presidente Evo Morales designó ayer a un militar como prefecto (gobernador) interino en el rebelde departamento de Pando, epicentro de la violencia política de la semana pasada en la que murieron 15 campesinos oficialistas.

La Paz. — El presidente Evo Morales designó ayer a un militar como prefecto (gobernador) interino en el rebelde departamento de Pando, epicentro de la violencia política de la semana pasada en la que murieron 15 campesinos oficialistas.
En una ceremonia en el palacio de gobierno, Morales recurrió a la facultad de designar a prefectos de manera interina, y posesionó al contraalmirante de la fuerza naval, Landelino Bandeiras, en el lugar del opositor Leopoldo Fernández, detenido desde el miércoles, acusado por la fiscalía de ser responsable de la muerte de 15 personas el jueves en esa región amazónica fronteriza con Brasil.
"Espero que el mando militar esté de lado suyo para garantizar paz y tranquilidad en Pando", dijo Morales. Bandeiras señaló que su misión será pacificar la zona.
Negociaciones. En tanto, en Cochabamba continuaron las negociaciones del gobierno con representantes de la oposición para superar la crisis. Morales dijo que los movimientos sociales aceptaron "compatibilizar" el proyecto constitucional con la reivindicación autonómica opositora. El mandatario indígena confió ayer en que la participación de enviados internacionales en el diálogo con la oposición permita un pronto acuerdo para poner fin a la crisis política que polarizó a Bolivia y dejó al empobrecido país sudamericano al borde del caos.
Expulsados
Campesinos de Chuquisaca, afines al gobierno, expulsaron ayer de ese departamento gobernado por la opositora Savina Cuellar, a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo (Usaid). Los cooperantes de Usaid fueron acusados de confundir a los campesinos y conspirar contra la democracia boliviana.


