Madrid.- La organización separatista vasca ETA reapareció anoche con un nuevo
coche bomba, en vísperas de una reunión entre el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez
Zapatero, y el presidente regional vasco, Juan José Ibarretxe, quien busca un acuerdo para celebrar
una consulta popular sobre el futuro político del País Vasco.
Se trata del segundo atentado de ETA con coche bomba en menos de una semana, tras el ataque sin
previo aviso del pasado miércoles a una casa cuartel de la localidad alavesa de Legutiano, que
causó la muerte al guardia civil Juan Manuel Piñuel.
Esta vez, un llamado en nombre de ETA, a las 23.55 hora local (19.55 de Argentina), advirtió a
la asociación de ayuda en carretera (DYA) de Vizcaya que una camioneta bomba estallaría en el plazo
de una hora en el paseo marítimo del municipio de Getxo, junto al Real Club Marítimo del Abra, a 14
kilómetros de Bilbao.
La policía tuvo tiempo de desalojar la zona, colindante con el barrio residencial Las Arenas,
donde viven importantes empresarios y políticos vascos, por lo que no se produjeron heridos,
indicaron a Télam fuentes del departamento vasco de Interior.
El estallido de la camioneta bomba -una Citroen Berlingo- cargada con 60 kilos de explosivos
provocó importantes daños materiales, especialmente en la fachada del edificio del Club Marítimo,
mientras la onda expansiva afectó los cristales de las viviendas del vecindario, añadieron las
fuentes consultadas.
El consejero de Interior del gobierno vasco, Javier Balza, indicó hoy que la bomba estaba
“direccionada” hacia el Club Marítimo con el objetivo de causar el “mayor daño
posible”.
La potente explosión -atribuida a una especie de barril metálico de cerveza colocado en el
interior de la camioneta- provocó un cráter de 2 metros de diámetro y 30 centímetros de
profundidad.
Tras el atentado de Getxo, el ministro del Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró
hoy que ETA tiene “necesidad de poner bombas y perpetrar asesinatos” porque “su
entramado se desquebraja” y “tiene dificultades internas”.
El nuevo golpe de la organización separatista se produce horas antes de la reunión que Zapatero
y el lehendakari (presidente regional vasco) mantendrán mañana en La Moncloa -sede del Ejecutivo
español-, y que ETA pretende condicionar para no quedar fuera del juego político.
Tras condenar el atentado, la vocera del gobierno vasco, Miren Azkarate, aseguró hoy que ETA no
impedirá que el pueblo vasco siga su camino ni anulará el diálogo político.
“Es la hora de la política y precisamente por eso, para poner a ETA en su sitio y
demostrar que los acuerdos son posibles, es para lo que el lehendakari va mañana a Madrid”,
dijo Azkarate en conferencia de prensa.
“El lehendakari está convencido de que es posible el acuerdo, sino no iría”, añadió
la vocera del gobierno vasco, mientras desde el Ejecutivo español ya advirtieron a Ibarretxe que su
propuesta “soberanista” no será aceptada porque no cabe en la Constitución.
En ese sentido, el líder de la oposición, Mariano Rajoy, afirmó hoy que dará su apoyo al
gobierno en la lucha contra ETA si Zapatero “simplemente dice no” a la pretensión de
Ibarretxe de celebrar una consulta popular sobre el futuro político del País Vasco.
En tanto, el secretario general de los socialistas vascos, Patxi López, dijo hoy a la radio
Cadena Ser que Zapatero le dirá a Ibarretexe que primero debe buscar un acuerdo en el País Vasco
entre los representantes de las grandes sensibilidades del país, es decir, nacionalistas y no
nacionalistas, antes de celebrar una consulta que calificó de “ilegal”.
En una entrevista publicada hoy por El Periódico de Cataluña, Ibarretxe asegura que no cuenta
con un “Plan B”, ya que está “absolutamente convencido de que es posible alcanzar
un pacto y presentar al Parlamento vasco un acuerdo firmado por ambos presidentes (él y
Zapatero).
Con ese acuerdo aspira a abrir la puerta con dos mensajes: “Uno a ETA, para decirle que si
abandona la violencia para siempre se abrirá una negociación no política, y otro mensaje a los
partidos para encargarles que trabajen en un acuerdo político”, explicó.
El lehendakari pretende que la base del acuerdo político sea el “preacuerdo de Loiola
alcanzado durante la tregua entre el gobierno y ETA -el 26 de octubre de 2006- entre el Partido
Nacionalista Vasco (PNV), los socialista vascos, y la ilegalizada Batasuna.
Este acuerdo establece el reconocimiento de Euskal Herria (País Vasco) -siete territorios de
España y Francia, con Navarra incluida-, creación de un órgano institucional común entre Euskadi y
Navarra, y referendo sobre el acuerdo. (Télam).-