El Mundo

El Talibán dispara contra una marcha y a quienes buscan huir de Kabul

En una capital provincial mató a manifestantes que reivindicaban la bandera republicana. En la capital, tiró contra la multitud que rodea al aeropuerto

Miércoles 18 de Agosto de 2021

Pese a sus promesas de tolerancia y y respeto a los derechos humanos, los talibanes realizaron Pese a sus promesas de tolerancia y respeto a los derechos humanos, los talibanes realizaron este jueves su primera represión de una manifestación opositora. Y lo hicieron con armas de fuego y un saldo de tres muertos. A la vez, crecen los testimonios de mujeres impedidas de trabajar o amenazadas de muerte por los integristas islámicos.

  La ciudad afgana de Jalalabad fue escenario de una protesta en apoyo a la bandera nacional, reprimida por los talibanes con armas de fuego. Los manifestantes se oponían a sustituir la bandera tricolor afgana por la bandera blanca, inscrita con una declaración de la fe islámica. Esta bandera representa al grupo extremista y desde el domingo al Emirato Islámico instaurado de facto por el Talibán.

  Según testigos, al menos tres personas habrían perdido la vida. Jalalabad es la capital de la provincia de Nangahar, una de las últimas ciudades en caer ante los talibanes. Pajhwok, una agencia de noticias afgana surgida en estos años, informó en Twitter de la protesta. “Protestas en la ciudad de Jalalabad en apoyo de la bandera nacional. Los talibanes han disparado contra los manifestantes y han golpeado a algunos reporteros gráficos”, describió el medio.

  Los manifestantes se reunieron en Jalalabad para izar la bandera nacional en la víspera del Día de la Independencia, que conmemora el fin de la dominación británica en 1919. Bajaron la bandera talibán —blanca y con una inscripción en árabe— izada por los milicianos. Esto desató la represión. En videos se ve a los milicianos disparando al aire y golpeando a civiles con bastones. El reportero local Babrak Amirzada dijo que el Talibán los golpeó a él y a un camarógrafo cuando intentaban cubrir la protesta. Un funcionario de salud afgano dijo que la represión dejó como saldo un muerto y seis heridos. Habló bajo la condición de anonimato.

  Cada acto de los nuevos gobernantes está siendo observado estrechamente. Ellos dicen que han cambiado y no volverán a imponer las medidas draconianas de su anterior régimen, bajo el cual eliminaron todos los derechos de las mujeres, realizaron ejecuciones públicas y dieron refugio a Al Qaeda. Pero muchos afganos se muestran escépticos, y la respuesta violenta a la protesta en Jalalabad acrecienta su miedo.

Mientras, la situación de la mujer afgana sigue empeorando, pese a la nueva imagen que transmite el grupo integrista. En Herat, la tercera ciudad más poblada del país, las niñas se unieron a los niños que regresaron a clases, pero los milicianos del Talibán les dieron pañuelos (“hiyabs”) y velos en la puerta. La Universidad de Herat, que tiene una matrícula estudiantil de mayoría femenina, seguía cerrada.

  En Kabul, la corresponsal jefe de la CNN, Clarissa Ward, vestida con un “chador” negro, informó que miles de personas seguían agolpadas en el perímetro del aeropuerto en su intento por huir. Los talibanes están fuera del aeropuerto, a cargo del control de la multitud. “Han estado azotando a la gente...están disparando al aire, disparando a la gente”, relató Ward. “Dentro del aeropuerto, parece menos caótico... pero en el perímetro es increíblemente intimidante para la gente que quiere desesperadamente salir de este país. Y temen que los talibanes no los dejen pasar”.

En un video publicado en Twitter, la periodista Shabnam Dawran de ToloNews _un canal de noticias de Afganistán_ aseguró que los talibanes no la dejaron acceder a su lugar de trabajo y, además, le advirtieron que no regresara. “Me advirtieron que no podía seguir con mi trabajo porque el régimen ha cambiado. Aquí hay grandes amenazas contra nosotras. Si la gente del mundo escucha mi voz, si las organizaciones civiles escuchan mi voz, deberían ayudarnos, porque nuestra vida corre un gran riesgo”, indica la mujer en el video, que desde hace seis años trabaja en el mismo medio.

Después de tomar el control de la nación el pasado domingo, el Talibán trata de mostrar una postura moderada, prometiendo no repetir los sistemáticos crímenes de lesa humanidad que cometió cuando estuvo en el poder entre 1996 y 2001. Pero su conducta real parece dirigida a repetir el patrón del pasado. Muchos temen que el carácter represivo del "nuevo" Talibán se acentúe una vez que la atención internacional pase a otro tema, como infaliblemente ocurre con la agenda noticiosa internacional.

Entretanto, en el valle de Panjshir, al norte de Kabul, un baluarte de la Alianza del Norte, enemiga del Talibán desde los años 90, se unieron líderes ahora opositores al nuevo régimen. Es la única provincia que aún no ha caído en poder del Talibán. Entre las personalidades estaban miembros del gobierno derrocado —el vicepresidente Amrullah Saleh, quien declaró que es el presidente legítimo del país, y el ministro de Defensa, general Bismillah Mohammadi— así como Ahmad Massoud, hijo del jefe histórico de la Alianza del Norte, Ahmad Shah Massoud. Este fue asesinado por el Talibán en 2001.

Europa se moviliza para refugiar miles de afganos

Europa se moviliza para sacar de Afganistán no solo a sus ciudadanos sino también a miles de afganos que huyen del nuevo poder talibán. Tanto Alemania como Reino Unido propusieron recibir a la ola de emigrantes. Angela Merkel se mostró dispuesta a recibir 10 mil afganos en los próximos días, mientras que el británico Boris Johson duplicó esa cifra.

El Ejército alemán había rescatado ya a 127 personas desde Afganistán, trasladados hasta Tashkent, en la vecina Uzbekistán, desde donde se les permite viajar hasta Alemania en aviones civiles. Pero son solo los pioneros de lo que se prevé un movimiento de población más extenso. El gobierno alemán espera rescatar a unas 10.000 personas desde Kabul en los próximos días y cuenta además con una nueva ola de refugiados que intentarán salir del país en las próximas semanas y meses.

Un fenómeno muy parecido al vivido en Siria en 2015, cuando hasta un millón de personas huyó a través de Turquía hacia Europa. “Mucha gente va a intentar salir como sea del país”, reconoció Angela Merkel. La canciller alemana habló con el presidente francés Emmanuel Macron; con el primer ministro británico, Boris Johnson, y con el jefe de gobierno de Italia, Mario Draghi. Merkel llamó a coordinar la organización de la acogida de ese flujo migratorio, primero en los países fronterizos con Afganistán y después, de forma “ordenada y con las necesarias garantías de acreditación, hacia países europeos”.

Boris Johnson, por su parte, dijo ante el Parlamento británico que el Reino Unido tiene “una deuda de gratitud con todos aquellos que han trabajado con nosotros para hacer de Afganistán un lugar mejor durante los últimos 20 años”, por lo que “muchos de ellos, especialmente las mujeres, ahora necesitan nuestra ayuda de forma urgente”.

Una de las medidas que pondrá en marcha el Reino Unido es un programa de asentamiento para 20.000 refugiados afganos durante los próximos cinco años, de los cuales cinco mil llegarían antes de que acabe este año, y en el que los niños, las mujeres y las minorías religiosas tendrán prioridad. Estos refugiados “podrán comenzar una nueva vida en el Reino Unido, con seguridad y lejos de la tiranía y la opresión que enfrentan ahora”, expresó la ministra del Interior, Priti Patel. “Se necesita una acción inmediata para ayudar a los afganos que huyen de la persecución. Queremos que la ciudad pueda recibir a tantos refugiados como sea posible”, declaró el alcalde de Londres, el laborista Sadiq Khan. El alcalde es hijo de inmigrantes paquistaníes, así que conoce en persona lo que significa ser un inmigrante.

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