En un par de frases, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, indicó hacia dónde se encaminan las próximas negociaciones con Caracas. Por un lado, y de un modo inesperado, descartó a la líder de la oposición, María Corina Machado, como la persona adecuada para ejercer el poder en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro. Y, poco después, el líder de la Casa Blanca reveló que la vice venezolana, Delcy Rodríguez, será la cabeza visible con la que Washington negociará la transición en ese país. Posteriormente, en la noche de este sábado, el chavismo proclamó a Rodríguez al frente del Ejecutivo por "ausencia forzosa del presidente".
En tanto, el Ejército de Venezuela exigió este domingo la liberación de Nicolás Maduro, presidente constitucional del país, quien consideran “fue secuestrado” junto a la primera dama, Cilia Flores, en un operativo que, según denunció el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, incluyó el asesinato a sangre fría de parte del equipo de seguridad presidencial, así como de soldados y ciudadanos inocentes por parte de los Estados Unidos. El pronunciamiento tuvo lugar durante una transmisión oficial en la que Padrino López, flanqueado por el Estado Mayor Superior de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), leyó un comunicado dirigido tanto a la población venezolana como a la comunidad internacional.
El ministro de Defensa respaldó la decisión de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que el 3 de enero designó a Delcy Rodríguez, vicepresidenta ejecutiva, como presidenta encargada para asumir las atribuciones, deberes y facultades del Ejecutivo nacional. Esta medida se adoptó en cumplimiento de la Ley Orgánica sobre Estados de Excepción y la Ley Orgánica de Seguridad de la Nación. Asimismo, Padrino López apoyó plenamente el decreto de estado de conmoción exterior en todo el territorio nacional, previamente suscrito por el Ejecutivo.
Qué dijo Trump tras la captura de Maduro
Trump realizó declaraciones durante una conferencia de prensa en la residencia presidencial en Mar-a-Lago junto al secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, horas después del operativo militar que posibilitó la captura del líder chavista.
Luego de reivindicar la operación clandestina del Pentágono, el jefe de la Casa Blanca intentó dar a la prensa una idea de cómo Estados Unidos gestionará el reemplazo de Maduro en Miraflores. “Nadie va a tomar el poder (en Caracas). Tienen una vicepresidente (Delcy Rodríguez) que ha sido elegida por Maduro y ahora mismo ella es la vicepresidenta y supongo que es ahora la presidenta”, dijo el republicano, aludiendo a la primacía de Rodríguez en la línea sucesoria.
“Marco (Rubio) está trabajando directamente con ella (Delcy Rodríguez). Acaba de tener una larga conversación y ella está esencialmente dispuesta hacer lo que consideramos necesario para hacer Venezuela grande de nuevo”, añadió Trump.
Cuando se le preguntó qué papel le cabe a Machado como jefa de la oposición venezolana, Trump dijo desconocer dónde se encuentra y la apartó categóricamente de toda discusión política en Caracas. “Yo creo que sería muy difícil para ella liderar. Ella no tiene el apoyo o el respeto dentro del país. Es una mujer muy agradable, pero no tiene el respeto”, dijo el presidente estadounidense sobre la ganadora del último Premio Nobel de la Paz, un galardón que el republicano quería para él.
Pocas precisiones
“No queremos que otra persona asuma el poder y que se repita la misma situación que hemos vivido durante los últimos años. Así que vamos a seguir gobernando el país”, aclaró, cerrando la puerta a un gobierno opositor.
Ante la pregunta de los cronistas, Trump no dio precisiones sobre la modalidad que tomará ese gobierno de transición en Venezuela, aunque al pasar confirmó que Delcy Rodríguez habría señalado que haría lo que Washington “necesite” para estabilizar el país.
“Ella (Rodríguez) no tiene otra opción de cualquier manera. Lo vamos a hacer bien. Si nos vamos, es porque (los chavistas) tienen cero chances de volver”, indicó el jefe de la Casa Blanca.
La forma abrupta en que Trump sacó del cuadro a la líder de la oposición fue un dato que sorprendió a los periodistas. El republicano fijo su postura poco después de que la Premio Nobel de la Paz reclamara públicamente la instalación como presidente de su aliado Edmundo González Urrutia, quien ha sido reconocido previamente como vencedor de las elecciones del 28 de julio de 2024 en las que el chavismo cometió un fraude masivo para posibilitar la reelección de Maduro.
Con anterioridad, María Corina Machado había ganado la interna de la oposición por más del 90 por ciento de los votos, tras lo cual sufrió la inhabilitación del chavismo para participar en el comicio como candidata opositora.
“Hoy estamos preparados para hacer valer nuestro mandato y tomar el poder”, había afirmado Machado en un comunicado tras conocerse la captura de Maduro, al exhortar a los venezolanos a estar listos en estas “horas decisivas”.