Toda empresa o negocio que aspira a crecer define primero un horizonte hacia el cual avanzar y, a partir de allí, diseña las estrategias necesarias para alcanzar cada uno de sus objetivos. Sin embargo, esas decisiones están condicionadas por el contexto económico, tanto micro como macro, y por el pulso del mercado, que tiene su impacto en variables clave como el consumo, la inversión, los costos y la rentabilidad, obligando a los empresarios a ajustar planes, redefinir prioridades y actuar con mayor cautela en escenarios cambiantes.
Ese interés por anticipar lo que viene se apoya, además, en el balance reciente que dejó el 2025, atravesado por fuertes cambios políticos y económicos que impactaron de manera distinta según el sector. Así como Negocios consultó a empresarios rosarinos para conocer su visión sobre el año que se va, también se interesó por conocer las proyecciones para este 2026. Por eso, realizó una serie de entrevistas a directivos de grandes industrias y pymes para conocer cómo evalúan los próximos meses, qué expectativas tienen y cuáles son los principales desafíos y oportunidades que identifican en sus respectivos nichos.
Petróleo, gas y minería
Sin dudas el viento sopla a favor para ciertos sectores considerados estratégicos como el Oil & Gas, la minería y las energías renovables, que el Gobierno busca impulsar con medidas específicas y programas como el RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones). Consultado por Negocios, Carlos Milicic, fundador y presidente de la firma Milicic, con operaciones en la construcción como proveedor de la industria del petróleo, gas y minería, señaló que el 2026 será un año de continuidad y consolidación. Si bien el clima de inversión sigue condicionado por la macroeconomía y el riesgo país, el empresario percibió señales positivas y aseguró que, si el contexto acompaña, el próximo año puede consolidar proyectos de largo plazo y un crecimiento sostenido.
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Carlos Milicic en la planta de su empresa en Rosario.
Foto: Leonardo Vincenti / La Capital.
Particularmente para lo que es Oil & Gas, anticipó un fuerte crecimiento, a partir de proyectos estratégicos como el oleoducto de Punta Colorada para exportar petróleo de Vaca Muerta. Sobre la minería, en cambio, sostuvo que se dará un desarrollo más gradual. “Las operaciones existentes continúan, el litio avanza con inversiones de menor escala y la minería de alta montaña todavía no termina de despegar. Esto perfila un 2026 con foco en energía e infraestructura, más que en un boom minero inmediato”, expresó el empresario.
Construcción
No soplan buenos vientos para la construcción y todo parece indicar que el 2026 no cambiará este panorama. Al menos así lo analizó Gabriel Redolfi, dueño de la constructora MSR, vinculada a desarrollos en el segmento del real estate. Explicó que este mercado enfrenta una sobreoferta como consecuencia de una infrademanda.
“Esta mayor oferta no se da porque hubo más construcción: los números muestran que, año a año, los permisos de edificación se achican. El nuestro es un rubro de ciclos muy largos y el inmueble se comporta como un commodity, a pesar de ser un bien de capital; no depende del costo de producción, sino de la demanda del mercado. Vemos monoambientes a 40 mil dólares cuando quizás el costo es mayor. Se necesita vender, y empresas o privados que invirtieron en pozo bajan los precios porque hay mucha oferta”, indicó el empresario.
En ese sentido, Redolfi fue contundente: “Hasta que ese stock no se vaya, no vemos un mejor horizonte. Y si no hay mejoras en el poder adquisitivo de las personas, esto no va a suceder”. A su vez, agregó que hay productos donde es posible defender precios por su ubicación o características, como la construcción premium, oficinas o locales comerciales. “Las constructoras debemos agradecer que el mercado de desarrolladores inmobiliarios de Rosario es muy sólido: somos previsores y hay recursos para aguantar este cimbronazo”, consideró.
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Gabriel Redolfi, titular de la constructora MSR, especializada en desarrollos inmobiliarios.
Foto: Sebastian Suarez Meccia / La Capital
Economía del conocimiento
Otro sector con gran dinamismo es el que tiene su core business basado en la tecnología, es decir, industrias vinculadas al desarrollo de software, nanotecnología y nanociencia, biotecnología, industria audiovisual, aeroespacial, satelital, nuclear y robótica. En este sentido, Federico Siri, presidente del Polo Tecnológico de Rosario, señaló que las empresas enfrentan dificultades vinculadas a la exportación de servicios, en un contexto marcado por la pérdida de competitividad por el dólar planchado y la caída de los precios relativos de la hora hombre en el sector tecnológico, a lo que se suma una menor demanda de talento.
Si bien fue uno de los sectores que más empleo generó tanto este año como el anterior, dentro de la economía del conocimiento se observan algunas tensiones. En el segmento de software, por ejemplo, creció la oferta de perfiles, principalmente no universitarios, mientras que la demanda se retrajo de manera general. En paralelo, se registra un crecimiento sostenido del sector biotecnológico, uno de los ejes que impulsan desde la entidad.
Federico Siri - Polo Tecnológico
Federico Siri, presidente del Polo Tecnológico de Rosario y CEO de la firma Colloquia.
Foto: gentileza Polo Tecnológico de Rosario.
“El Polo busca consolidarse como un espacio de innovación, promoviendo sinergias entre empresas que tienen conocimientos entrecruzados, como biotecnología con tecnologías de la información o con inteligencia artificial, para fomentar la generación de empleo y la capacidad exportadora. El mercado se va tecnificando cada vez más y aparecen nuevos nichos o nuevas oportunidades, pero las empresas tienen que especializarse”, indicó Siri y agregó que las firmas, especialmente las de tecnología y servicios, deberán dejar de basar su negocio únicamente en cobrar por tiempo de trabajo o por entrega de productos puntuales, y pasar a ofrecer soluciones diferenciadas, que tengan mayor valor agregado.
El conglomerado pyme
Uno de los rubros más sensibles a los vaivenes económicos y que en los últimos meses se vio especialmente afectado por las medidas nacionales es el de las pequeñas y medianas empresas. Los datos del 2025 no son alentadores para el sector. Según Ramiro Hounau, ex presidente de FISFE Joven, actual tesorero de la Unión Industrial Región Rosario (UNIRR) y dueño de Ligra, especializada en la venta de premezclas para la construcción, tan solo en el último mes en Santa Fe, el 68% de las ramas industriales analizadas dio caída interanual en el nivel de actividad y esta baja viene prolongándose en los últimos cuatro meses.
“Para el 2026 las pymes van a tener que trabajar mucho sobre la rentabilidad, que fue el gran problema del año pasado. Esto implica mejorar la productividad, puertas adentro, para ser lo más eficientes posibles en procesos y en costos. Puertas afuera se va a seguir insistiendo en cambios necesarios para mejorar la competitividad de las industrias nacionales frente a las importaciones y sobre el financiamiento, tanto para las empresas, así pueden invertir y pulir procesos, como para el consumo, que este año estuvo muy deprimido”, indicó Hounau.
Línea blanca
Un fabricante de electrodomésticos líder en esta región dialogó con Negocios, pero pidió mantener su identidad y la de su empresa en reserva a la hora de opinar sobre lo que anticipa para el 2026. Afirmó que el sector vive un momento crítico frente a la apertura económica que el año pasado promovió el ingreso de productos terminados directo del exterior. En este marco, reveló que las empresas están abandonando la fabricación local para priorizar la importación de productos chinos, buscando mantener la competitividad en un mercado saturado.
Sostuvo que existe una gran preocupación por la falta de controles de calidad en los artículos importados, lo que llevó a cámaras del sector a denunciar a competidores desleales. Asegura que muchas veces ingresan productos de mala calidad y sin cumplir las condiciones técnicas. “Todo el rubro se está reconfigurando, se está dejando de fabricar localmente aquello que no es competitivo y esto no pasa solo en empresas nacionales, sino también en multinacionales como Electrolux, Mabe o Samsung”, añadió el industrial.
Empresas lideradas por mujeres
Desde la Organización Argentina de Mujeres Empresarias (Oame) se viene trabajando con empresarias en distintas variables para optimizar sus modelos de negocio, como la planificación impositiva, las inversiones, las herramientas de financiación y la aplicación de tecnología de punta -incluida la inteligencia artificial, en producción, ventas, marketing y control de calidad.
Al igual que Hounau, la presidenta de Oame, Patricia García, puso a la eficiencia en el centro de la escena. Remarcó que tanto la preparación para exportar como para competir frente al avance de las importaciones exige una estrategia clara y sostenida, con definiciones precisas en términos de calidad, costos, logística y marketing, en un contexto que demanda eficiencia y consistencia para sostener la competitividad hacia 2026 y los próximos años.
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Patricia García, fundadora de la certificadora Letis y presidenta de OAME.
Foto: gentileza OAME.
García subrayó que las pymes también deben dar un debate profundo sobre sostenibilidad, entendida como un factor clave para crear valor económico y social equilibrado. Advirtió que una de cada cuatro empresas aún no comprende este concepto, lo que puede transformarse en un pasivo concreto, ya que los inversores y mercados exigen impacto social y ambiental positivo, condición cada vez más determinante para acceder a financiamiento y cadenas de proveedores.
Negocio textil
El sector textil en Argentina es uno de los más golpeados por la crisis económica actual. Según cifras de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la producción nacional cayó un 20,5% interanual en septiembre de 2025, el nivel más bajo de la última década, mientras se duplicaron las importaciones de indumentaria desde China. A su vez, la Fundación Pro Tejer informó que, en el último año y medio, cerraron casi 400 empresas y se perdieron más de 12 mil puestos de trabajo.
Consultado por Negocios, Sebastián Sauan, uno de los dueños de la marca Spy Limited, sostuvo que no ve un horizonte de mejoría en el mediano plazo por la fuerte caída de las ventas. Con planta de fabricación propia, la firma cuenta con seis locales multimarca, una franquicia en Paraná y una red de 150 clientes en todo el país, lo que le permite tener mayor espalda para resistir el contexto adverso.
Sebastián Sauan
Sebastián Sauan, al frente de la marca de indumentaria Spy Limited.
Foto: gentileza Sebastián Sauan.
“La industria textil está muy golpeada. La apertura de las importaciones se dio muy de golpe y se debería haber regulado. Hoy los clientes trabajan casi todo con productos importados, pero nosotros no queremos dejar de trabajar con talleres porque siempre los mantuvimos y, si después el gobierno cambia, volver a armar equipos de trabajo se vuelve muy complicado. Para el 2026 apostamos a sostener la industria nacional, aunque también es cierto que hay productos que conviene importar porque son más baratos o de mejor calidad. Son decisiones que hay que poner en la balanza, porque de lo contrario uno queda fuera del mercado”, precisó Sauan.
Gastronomía y hotelería
Dos sectores que suelen analizarse en conjunto son el hotelero y el gastronómico. Negocios decidió mantener esta integración ya que en Rosario se da una situación particular que impacta positivamente en ambos rubros: la reinauguración del Aeropuerto Internacional Rosario “Islas Malvinas”, que sumó infraestructura y mayor conectividad con siete países, además de destinos como Punta Cana.
Los empresarios esperan una mayor llegada de turistas que se vuelquen al consumo en hoteles, bares y restaurantes. En ese sentido, Reinaldo Bacigalupo, al frente de Grupo 83, señaló que desde la Unión Gastronómica de Rosario proyectan un 2026 con mejores resultados que 2025 y 2024. Si bien reconoció que fueron años duros para el consumo, valoró las medidas del Gobierno para transparentar precios y estabilizar la macroeconomía, lo que impulsa una gastronomía más competitiva y realista, donde la gente sabe lo que cuesta cada plato y nadie puede jugar con la inflación aumentando de forma desmedida. “También esperamos nuevas aperturas, creo que las personas van a seguir apostando a este negocio”, detalló Bacigalupo.
Reinaldo Bacigalupo
Reinaldo Bacigalupo junto a parte de su equipo de trabajo en el bar Tea Connection.
Foto: Marcelo Bustamante / La Capital.
Del mismo modo, César Bassetti, director Comercial del Holiday Inn & Holiday Inn Express Rosario, se mostró con una actitud positiva frente a lo que se viene. “De cara al 2026 somos prudentemente optimistas. Se empieza a ver un contexto un poco más ordenado y previsible, que permite planificar mejor, pero tenemos claro que la verdadera diferencia no la va a hacer solo el escenario general, sino cómo cada empresa se prepara, se anticipa y elige bien a sus aliados”, explicó el referente hotelero.
Además, eventos deportivos como los Juegos de Alto Rendimiento (Jadar), celebrados el año pasado, y los Juegos Suramericanos (Odesur), que se realizarán en septiembre, son un gran impulso para la actividad, que registrará niveles récord de visitantes.
En ese marco, el 2026 aparece como un año de definiciones, pero con márgenes todavía muy ajustados y realidades muy dispares según el sector. La estabilidad macro y la previsibilidad que destacan los empresarios conviven con desafíos concretos en materia de consumo, competitividad y financiamiento. La diferencia, coinciden, la harán aquellas compañías que tengan más cintura para reacomodar sus negocios en pos de ganar eficiencia, especializarse e invertir con criterio en un escenario que parece exigir más gestión que expectativas.