Washington. — Osama Bin Laden estaba desarmado cuando un comando de Estados Unidos lo abatió de dos tiros al asaltar su casa fortificada en Pakistán, dijo ayer la Casa Blanca. El gobierno estadounidense modificó así el relato que había hecho el lunes, cuando sugirió que el líder terrorista se resistió a tiros, y agregó que la esposa de Bin Laden que se hallaba en la casa no fue muerta, sino solo herida. Washington debate si publicar o no fotos de Bin Laden muerto, mientras crece el escepticismo sobre la versión oficial, que dice que fue sepultado en el mar. Los primeros sondeos, por su parte, le dan un importante impulso a la imagen del presidente Barack Obama. Bin Laden fue abatido el lunes a la madrugada en Pakistán, país que no fue informado del operativo por la desconfianza de Washington.
El secretario de prensa de la Casa Blanca, Jay Carney, reconoció que Bin Laden no tenía un arma en sus manos al caer bajo el fuego de los comandos. Carney explicó que “resistirse” no requiere de un arma, y que dos hombres y una mujer que se hallaban custodiando a Bin Laden sí estaban armados y combatieron antes de ser abatidos. Este tiroteo ocurrió en el primer piso de la casa. Bin Laden recibió poco después un disparo en la cabeza y otro en el pecho en el dormitorio del tercer piso. Carney agregó que una esposa de Bin Laden que se hallaba en el lugar enfrentó al comando y fue herida de un disparo en una pierna. El lunes se había informado que había muerto tratando de hacer de “escudo” a su esposo.

































