El presidente Joe Biden declaró este jueves que la jornada electoral del martes fue un "buen día para Estados Unidos" y "una noche fuerte para los demócratas". "El martes fue un buen día para Estados Unidos, un buen día para la democracia. Y fue una noche fuerte para los demócratas", dijo Biden, dirigiéndose a una sala de trabajadores y voluntarios de la campaña del Comité Nacional Demócrata en Washington, DC. Les dio las gracias por creer en el país y por luchar para que hubiera unas "elecciones libres y justas".
El presidente se refirió a las encuestas que pronosticaban grandes pérdidas para su partido antes de las elecciones y dijo: "amigos, eso no ocurrió", destacando el éxito de los demócratas que conservaron escaños en la Cámara de Representantes y ganaron gobernaciones en todo el país. "Hemos superado los pronósticos", dijo el presidente.
"Eran las primeras elecciones nacionales desde el 6 de enero y había muchas preocupaciones sobre si la democracia superaría la prueba; lo hizo, lo hizo, lo hizo", dijo refiriéndose a la violenta insurrección de la base de Donald Trump que ese día de 2021 asaltó y tomó el Capitolio. El futuro de la propia democracia fue un mensaje repetido por Biden en la campaña electoral.
La vicepresidenta Kamala Harris, que también intervino en el acto, se hizo eco del mensaje del presidente, diciendo que "mientras nos reunimos aquí todavía se están contando los votos, pero está claro que su trabajo envió un mensaje al mundo entero: la democracia está intacta". Dijo que algunos demócratas y algunos republicanos ganaron y "eso es lo que sucede" cuando millones de personas votan en "elecciones libres y justas"
La vicepresidenta dijo que los votantes de todo el país sabían lo que defendían, por lo que sabían por qué luchar, y señaló los estados en los que los votantes aprobaron medidas electorales destinadas a proteger el aborto.
Harris argumentó que la gente no necesita abandonar sus creencias para estar de acuerdo en que "el gobierno no debería decirle a una mujer qué hacer con su cuerpo", dijo.
"Este presidente entiende que la democracia es tan fuerte como nuestra voluntad de luchar por ella", dijo Harris, y añadió que lo que han visto esta semana es que "cuando luchamos, ganamos".
Competencia cerrada en el Congreso
La competencia por las dos cámaras del Congreso aún no estaba definida este jueves a la tarde. Según el conteo de CNN, en el Senado, los demócratas ya tenían 48 bancas y podían ganar una más, y los republicanos sumaban, 49. La Cámara Alta renovaba un tercio de sus 100 bancas.
En la cámara de Representantes ("House"), la renovación siempre es completa, de los 435 escaños, ya que los mandatos duran solo dos años. Todos los pronósticos previos auguraban una victoria muy amplia de los republicanos, pero la "marea roja" jamás ocurrió.
Este jueves a la tarde, en Representantes, los republicanos lograban 209 bancas, más otras 16 que estaban cerca de asignarse, y los demócratas recababan 192, con otras 4 factibles. El número decisivo en esta cámara es 218, que da la mayoría. Se supone que los republicanos llegarían a ese umbral y se quedarán con la dirección de Representantes. Pero estarán lejos de los 40 legisladores de ventaja que algunos sondeos les pronosticaban.