educación

"Los tutoriales son un puente para ingresar otros saberes al aula"

El investigador Alejandro Spiegel invita a los docentes a activar en clase nuevas formas de enseñar y aprender.

Sábado 06 de Junio de 2020

La escena sucedió en el salón de informática de un bachillerato para adultos de Ramallo. El grupo de alumnos era muy heterogéneo y se venían los exámenes. Una joven, que por su embarazo y su situación laboral, había asistido poco y estaba preocupada por los temas que se había perdido en clases. Un compañero le sugirió buscar en tutoriales de YouTube. Cuando tomó la palabra, el profe invitó: “Pueden utilizar distintos métodos de estudio, no me molesta para nada que utilicen videos tutoriales. Hoy en día forman parte tanto en la educación como en todos los ámbitos de nuestra vida diaria. Si los orienta y los ayuda ¡Bienvenidos sean!”.

La situación es una de las tantas que recoge el libro Palabras de maestro: activación de saberes usando videos tutoriales. El texto presenta una serie de experiencias, ideas y reflexiones de docentes de distintos niveles y modalidades de la enseñanza que participaron de un proyecto de investigación coordinado por Alejandro Spiegel, director de TecMovAE (Tecnologías Móviles Aplicadas a la Educación), un grupo de investigación de la UTN de San Nicolás (Universidad Tecnológica Nacional) que desde 2011 se dedica a investigar, producir y desarrollar conocimientos vinculados con la implementación educativa de videos tutoriales y tecnologías móviles. En el libro no solo se cuentan iniciativas de docentes que utilizan tutoriales para acompañar los contenidos de clases, sino también de aquellos que animan a sus alumnos a producir los propios.

En diálogo con La Capital, Spiegel destaca esas experiencias pero también invita a reflexionar sobre la riqueza de que los docentes “activen” en el aula nuevas formas de enseñar y aprender, incluyendo los saberes de sus estudiantes y las nuevas formas de representarlos. Porque ya sean viejas y nuevas tecnologías, la clave a la que apunta es a saber escuchar, prestar atención al grupo y estar predispuestos a aprender.

“Lo que veíamos —cuenta Spiegel— es que cuando no entendían algo, los estudiantes buscaban videos tutoriales, sin abandonar los textos”. Fue así que en ese trabajo de investigación - acción, los docentes pusieron el foco en sus propias prácticas.

Alejandro Spiegel es doctor en ciencias de la educación (UBA) e investigador y consultor internacional en tecnología educativa. Además es autor de Decidir frente a las pantallas (Mandioca, 2016), Ni tan genios ni tan idiotas. Tecnologías: que enseñar a las nuevas generaciones (que no sepan) (Homo Sapiens, 2013), y Planificando clases interesantes (Noveduc, 2010), entre otros libros. Respecto de Palabras de maestro, adelanta que es “un libro para abordar los desafíos de estos tiempos de cuarentena en que enseñamos y aprendemos utilizando dispositivos tecnológicos, y que puede resultar de utilidad aún cuando no se los tenga o no haya buena conectividad”.

—En el libro se pregunta por qué la inclusión de saberes de la vida cotidiana, como los videos tutoriales, es tan ocasional en las aulas. ¿Por qué sucede esto?

—En principio, la educación formal tiene justamente esto de que hay saberes válidos y certificados que hay que enseñar y otros tienen que aprender. Entonces lo que no está dentro de esa codificación, que en general arman las editoriales, no sería tan válido y en muchos casos hasta resulta molesto. Pasó en su momento con la televisión.

—De allí que se propone incorporar a los tutoriales como herramienta de la práctica docente

—Claro, porque ahí la tecnología te ofrece una especie de puente que antes no existía. Esos saberes que no entraban ahora pueden ingresar al aula si hay un vínculo de confianza. En nuestra investigación previa a este proceso, cuando surgió lo de los videos de los que estudiaban con tutoriales le preguntamos a los estudiantes si les decían que usaban eso a sus profesores. Y ellos nos contestaban: “¡Ni locos!, nos van a decir que somos poco serios o que no queremos estudiar”. Sin embargo hay otras formas de leer y escribir, hay quienes prefieren acceder al conocimiento con otros códigos. Estamos ante un cambio importante.

—O sea que en muchos casos forman parte de sus prácticas sociales de aprendizaje, se los habilite o no el docente.

—Exactamente. Si forman parte de sus prácticas cotidianas el alumno va a ver un video tutorial. Hay un caso en el libro donde una maestra intenta enseñar a bailar para un acto escolar y una alumna le propone aprender de un video de YouTube. Uno como docente tiene que animarse y hay parte de la horizontalidad que tienen los saberes de la vida cotidiana, porque todos aprendimos algo en la plaza, con nuestros viejos, tíos, hermanos. Y por ahí no tuvimos la posibilidad de integrar eso mismo a lo que estábamos estudiando.

Todos aprendimos algo en la plaza, con nuestros viejos o hermanos. Y por ahí no tuvimos la chance de integrar eso a los que estábamos estudiando

—En varios momentos se utiliza la palabra “activar” los saberes en el aula. ¿Qué papel juegan los docentes en esa acción?

—Activar es en dos sentidos: poner en movimiento algo que está pasivo; y activar en sentido patrimonial, de aquello que puede ser considerado como parte de los materiales de estudio. Allí el docente es central. Si a una chica que nos dice “profe, no lo entiendo, ¿puedo usar un tutorial?”, uno le dice no o sí eso genera la consideración en ella que hay o no posibilidad de abrir porosidades entre la vida cotidiana y el aula. La posibilidad de alguien que dice “¿quién se anima a buscar material sobre esto?”, o “¿quién se anima a buscar cómo se resuelve tal problema?”. Ahí puede salir lo del tutorial y si el docente dice “dale para adelante”, surge la posibilidad de animar, activar, mover y movilizar a los alumnos. Eso genera algo que quizás también pone en movimiento no sólo a esa persona sino al resto que de pronto tiene nuevas herramientas o las mismas de siempre, pero que se activan, se visibilizan y pueden participar distinto. Hasta pueden empezar a participar alumnos que no siempre levantan la mano, porque con el ropaje de la tecnología a lo mejor algunos se animan. En esto también aparece otro momento interesante, que es la construcción del conocimiento. Cuando le decís a tus alumnos que estudien el material A, B y C y abrís la puerta del aula a que busquen en este mundo de información a lo mejor te llega algo que no sabés. Que puede estar bien o mal, entonces hay algo vinculado a la génesis del conocimiento epistemológico que se puede poner en movimiento si el docente lo valida. Porque el docente tiene una herramienta de abrir y cerrar que es la evaluación, y en ese punto los pibes no son tontos al buscar.

—Un acierto del libro es incorporar las experiencias de los chicos haciendo sus tutoriales.

—Es que a lo mejor ese mismo chico que no se anima a pasar al frente puede hablar fantásticamente detrás de una pantalla, que puede funcionar como un escudo que le permite mostrarse como no se mostraría frente a un grupo. Pero además de todo esto, que no es menor, hay algo vinculado a lo importante que son los saberes. Estamos en un espacio escuela o universidad convocados a construir conocimiento, a enseñar y aprender. Y en ese punto nos corremos de lo anecdótico y nos ponemos a trabajar en términos de los saberes de la vida cotidiana, en este caso en formato de videos tutoriales.

Coautor libro PdM - Alejandro Spiegel

Pandemia y conectividad

 La emergencia sanitaria y la suspensión de clases producto de la pandemia del nuevo coronavirus obligó a las escuelas y sus docentes a reorganizar en tiempo récord el sistema escolar, buscando la mejor forma —o a la más accesible— de poder sostener la continuidad pedagógica hasta el retorno a las aulas. El escenario es desde entonces heterogéneo y la emergencia evidenció desigualdades preexistentes, como en el acceso a la conectividad.

“Frente a esta emergencia y necesidad de generar clases cuando no hay mas escuela física —dice Spiegel—, hay efectivamente experiencias valiosas y saberes nuevos que se han construido. Pero creo que justamente una de las cuestiones que valen la pena mencionar es la desigualdad en el acceso a la conectividad, que no permiten experiencias de usuario, como le decimos”.

Para el docente e investigador, “uno no puede tener la misma experiencia si tiene o no conectividad, si se maneja con un teléfono o si hay tres personas de la familia usando los mismos datos para conectarse mientras otro tiene banda ancha”.

Así, para Spiegel hay escenas que dan cuenta de una democratización en el acceso que no es tal, “y entonces uno habla de la virtualización y en realidad es educación a distancia, porque la virtualización implicaría otro tipo de conectividad, acceso y herramientas que no es el que en general se esta planteando”. Y agrega: “En esta distancia que existe, que es indudable e indiscutible, me parece que justamente este tema de los tutoriales o de los saberes de la vida cotidiana te dan una mano. Esta cosa de animarse preguntar en lugar de intentar transmitir el bagaje de lo que uno quiere transmitir históricamente o de la preocupación por cómo hago para hacerte llegar lo que yo quiero que vos sepas. Transformar esto en una oportunidad para ver qué puede encontrar este alumno o alumna en su vida cotidiana en forma de video tutorial o no. Los tutoriales se transforman en una alternativa interesante para que los estudiantes puedan aportar desde sus lugares, por ahí encontrando algo para decir u oportunidades que se las da el docente.

—Ahí se refuerza esta idea del docente que permita a cobijar en el aula estos saberes.

—Claro. Y a propósito de las desigualdades, una de las posibilidades para construir presencia en la distancia es que los estudiantes exploren versiones de lo que queremos enseñarles y discutir acerca de esto. Muchas veces nos rompemos la cabeza pensando cómo podemos transformar esa versión en papel en algo digital o virtual y en realidad quizás lo que se puede hacer es tender puentes para que ellos lo hagan llegar. Si hay marco para videos tutoriales genial y sino que sea en otros formatos posibles, pero como saberes que se activan por la valoración del docente. Hannah Arendt decía que educar es hacer lugar a la nueva generación, y con las tecnologías hay quienes proponen correr al docente o que determinados dispositivos puedan operar como si fueran docentes. Pero acá de lo que se trata, especialmente en educación a distancia y en un contexto como este, es construir presencia, nuevos escenarios de hacer lugar también a los distintos saberes.

palabra de maestro

Libro y canal de YouTube

El libro Palabras de Maestro se encuentra disponible para ser descargado de forma gratuita. Pero además llega con un canal de YouTube (PdM: Activación de saberes usando videos tutoriales), donde los autores se presentan y cuentan sobre sus capítulos. “Verlos y escucharlos puede resultar una buena antesala al libro y puede ayudar a elegir qué capítulo leer o por cuál empezar”, dice Spiegel. En el libro también están los contactos de los autores, para incluso poder comentar alguna experiencia o intercambiar pareceres.

En el canal de YouTube se pueden ver los relatos de los autores de la obra y la palabra de lectoras y lectores, con sus opiniones y comentarios acerca de la obra. El libro se puede descargar libremente utilizando los códigos QR de la portada.

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