Cambios en el régimen académico, en los sistemas de evaluación, las asistencias, las formas de promoción y los programas curriculares son algunas de las modificaciones que se implementarán en la escuela secundaria, que en algunas provincias ya se pusieron en práctica y en otras aún están en debate. En tanto el Ministerio de Educación nacional analiza mejoras y una evaluación específica para el nivel medio antes de fin de año.
En al menos nueve provincias ya se pusieron en práctica algunas de estas modificaciones, mientras que en otras —como en Santa Fe— se evalúan cambios o se realizan pruebas piloto.
Los últimos resultados de la prueba Aprender —que arrojó que sólo 53 alumnos de cada 100 terminan a tiempo la escolaridad obligatoria— sumado a las experiencias escolares de la pandemia de coronavirus, aceleró la necesidad de introducir modificaciones en el nivel medio para mejorar los aprendizajes. Santa Fe, Mendoza y Córdoba son las provincias que ya aplican cambios en materia de evaluaciones, asistencias y acompañamiento de las trayectorias escolares, mientras que en otras como Santa Cruz y Formosa se pone más énfasis en los regímenes de promoción, y en Misiones, Entre Ríos y Buenos Aires se analiza implementar diversas modificaciones.
El dilema de la repitencia
La reciente decisión de la provincia de Santa Fe de aplicar un régimen de avance continuo para desterrar la repitencia puso en debate si este mecanismo es el adecuado para recuperar contenidos no aprobados, en tiempos de bajo rendimiento luego de la pandemia.
Emilio Moreno, director de Escuelas Secundarias de Mendoza, dijo que “se ha mejorado en cantidad de matrícula con 10 mil estudiantes más que los 65 mil que había en 2019, cifra que no responde a nuevos ingresos sino al haber podido retener a chicos de tercer, cuarto y quinto año”. Este logro, según explicó, se debe “en primer lugar a la práctica pedagógica y también a la recuperación de saberes”. Mendoza “eliminó el formato antiguo, elitista y conservador con clases expositivas donde solo hablaba el profesor y que ya no funciona, por la actitud activa del estudiante dentro del aula”, destacó Moreno. Otro cambio fundamental fue el sistema de evaluación, “que ahora es formativo y continuo, y ya no existe el promedio dado que se tienen que aprobar todos los temas”.
“No es facilismo, sino que se aprueba cuando se aprende”, afirmó. Moreno indicó que en la provincia cuyana se viene evaluando que la repitencia “no tiene resultados positivos, y si bien no es que se vaya a eliminar, hay programas que van en sintonía con la recuperación de saberes, donde ya no se rinden en una mesa sino que se acompaña a los estudiantes a través de un proceso”.
Gustavo Galli, director de Educación Secundaria de la provincia de Buenos Aires, dijo que están evaluando con los estudiantes modificaciones a los acuerdos institucionales de convivencia, poniendo en debate lo relacionado con el régimen de asistencia, acreditación y promoción, y que están poniendo en discusión la cuestión de la repitencia. “Hay coincidencia en un amplio abanico de especialistas que la repitencia no ayuda a mejorar los aprendizajes de los alumnos. Tenemos que construir un modelo pedagógico que vaya más allá de la no repitencia como sinónimo de facilismo”, explicó Galli. Y argumentó que “no vamos a aceptar un sistema que sea concebido para que los chicos y chicas aprendan menos. La repitencia es la antesala del abandono y no tiene sentido repetir todo un año la misma propuesta educativa. Debemos aprender de muchas escuelas que ya han adoptado un sistema de acompañamiento a las trayectorias y otros modelos de evaluación”.