El rol de los preceptores, en las escuelas o instituciones educativas, se ha ido modificando desde la aparición en el sistema educativo, tal como lo describe con mucho detalle Dora Niedzwiecki en su publicación “Preceptores. De la reproducción normativa a la construcción artesanal de vínculos”.
En ese devenir de asumir diversas y múltiples funciones, ese preceptor se aggiorna para intentar dar respuesta a las demandas de la escuela hoy, que está tan atravesada por las problemáticas como la sociedad misma.
Ese preceptor, en un juego de palabras, se convierte en perceptor. Etimológicamente se denomina perceptor al agente (tor) que captura (capere) completamente (per) algo. La vinculación que esta persona, que se desempeña en ese rol, logra con las y los estudiantes es la de hacerse cargo, capturar, poner bajo su ala.
Un preceptor no deja de prestar atención, desde su mirada, a lo que sucede y lo que no pasa. No deja de sentir y de oír los silencios y lo que suena, no deja de leer lo que se dice claramente y entrelíneas. Es el que está, el que acompaña, el que abraza, contiene, sostiene, vincula.
Ser preceptor demanda mucho más que una tarea meramente administrativa y pone en juego una mirada o visión pedagógica, una didáctica propia que enseña desde ese rol un currículum propio, quizás el que llamamos “currículum oculto” en las demás disciplinas.
No existe más que una normativa obsoleta y cuestionable (decreto 817/81), que regula su función y que se encuadra en la época en la que ella fue escrita en nuestra provincia, atada a la tarea del control y la sanción, que se aleja de lo que hoy nos piden las adolescencias que habitan nuestras escuelas secundarias. Tarea que puede recuperarse en la película La mirada invisible, que muestra ese modelo de preceptor controlador y sancionador, capaz de reproducir ciertas tareas sin generar vínculos ni humanizar el rol.
TRAILER la mirada invisible
La mayoría de los que nos desempeñamos en ese rol nos hallamos interpelados por las demandas de las pibas y los pibes que transitan las escuelas, que nos ven como un aliado o un referente en quien apoyarse o sostenerse para transitar sus trayectorias escolares. Muchas veces nos convertimos en el referente adulto que buscan o necesitan, por ausencias en sus entornos familiares domésticos.
Somos —y ni pensar lo que fue durante la pandemia, donde nuestros celulares o emails eran de dominio público— los que podíamos mediar entre esas familias y los docentes, entre el equipo directivo y las familias, y hasta entre las familias y los estudiantes.
Somos quienes amortiguamos los impactos de los cambios, los que traducimos esos cambios curriculares, esas nuevas formas de llevar adelante las trayectorias, los que explicamos por qué no hay más mesas de exámenes, los que intentan explicar lo inentendible.
Y entre todas esas tareas, somos quienes tejemos nuevas formas de vincularse para evitar que las problemáticas actuales impacten de manera más fuerte. Estamos atentos a las situaciones de diversidad y de inclusión, a las situaciones de integración, de discriminación, que tienen que ver con nutrición o carencias de todo tipo.
Ser preceptores hoy es una tarea fundamental en el sostenimiento del funcionamiento de las instituciones educativas, y sin embargo muy poco considerada desde quienes piensan las políticas educativas.
Ser preceptores, con compromiso ante la generación y sostenimiento de vínculos de cuidado, tal como se demanda hoy en las escuelas, tal como lo requieren las pibas y los pibes, nos posiciona en un rol de perceptores de esa realidad particular, siendo capaces de capturar completamente la escena en las que los verdaderos protagonistas de la educación, son esas pibas y esos pibes.
(*) Docente y presidente de la Fundación pedagogía en foco.
Encuentro en Rosario
La Fundación Pedagogía en Foco organiza el “Primer encuentro nacional de preceptorxs”, con el acompañamiento de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), a través de la Unidad de Gestión de Proyectos Estratégicos (Ugpe). Será el sábado 5 de agosto (de 8 a 18) en el SUM de la Facultad de Arquitectura (UNR), de Riobamba 220 bis. La actividad es arancelada y está dirigida a docentes, preceptores, estudiantes de profesorados y demás interesados en la temática. Hay tiempo para inscribirse hasta el 30 de julio.
Los ejes del debate serán la escuela secundaria de hoy y el acompañamiento pedagógico del preceptor; las adolescencias y las problemáticas actuales, como las adicciones y el acoso escolar; la implementación de la Educación Sexual Integral (ESI) y los desafíos del rol. Entre los disertantes estarán Claudia Ortabe, Gabriela Albornoz, Cecilia Paredes, Santiago Resett y Dora Niedzwiecki.
El encuentro fue declarado de interés educativo (resolución ministerial 312/23) y otorga puntaje docente (decreto 3029/12). Informes e inscripción el email [email protected], Instagram @pedagogiaenfoco, WhatsApp 3413820826.